El Ateneo Arriaca se transforma en un divertido patio de vecinos

Las actrices del Taller de Teatro de la Asociación de Mujeres estrenan este fin de semana en el Ateneo Arriaca y con sesión doble '13, Rue del Berberecho', con un homenaje previo a Carmen Bravo, presidenta del colectivo, fallecida en febrero.


Las integrantes del Taller de Teatro de la Asociación de Mujeres de Marchamalo se suben una vez al año al Ateneo Arriaca para mostrar su talento con una obra de teatro. Ya están preparadas para el estreno del montaje de 2016 que hacen coincidir con la celebración del Día Internacional de la Mujer, aunque esta vez habrá un recuerdo especial para Carmen Bravo, presidenta del colectivo, que fallecía repentinamente en febrero. El estreno servirá para rendirle un homenaje previo.  

La recordarán subiéndose a las tablas con '13, Rúe del Berberecho', en dos funciones -sábado y domingo-, una comedia teatral que usan como "herramienta de escape ante las desventuras de la vida, utilizando la sonrisa como forma de homenaje a Carmen y al público", señalan.

El texto de la obra es de su profesor, Marcos Mayor, que se ha basado para escribirlo en piezas de dramaturgos como Luis Visentín, Antón Chéjov y los humoristas Martes y Trece o Francisco Ibáñez. De éste, toman de referencia los capítulos de su conocida viñeta gráfica '13 Rue del Percebe' que permite generar los ambientes y las cómicas situaciones que vivirán los personajes de 'Relatos inhumanos del 13, Rue del Berberecho'. 

Amalia Pastor y Magdalena Redondo interpretarán a la niñera, Pepi Díaz y María Herrero a la criatura débil e indefensa, y Elena del Castillo, Milagros Isidro, Lola Caballero, Tori Blanco y María Jesús Heranz a las señoras jubiladas de este curioso edificio. 

Los espectadores disfrutarán desde sus butacas de la comunidad donde estas singulares vecinas curiosean, cotillean y espían la vida de los demás y sucesos. Como los que ocurren en la vivienda de una pensionista que se dispone a celebrar sus cumpleaños con unas amigas; los que suceden en el ático donde arreglan sus cuentas la señora de la casa y la niñera de sus hijos, o los del local de abajo, escenario de una petición un tanto extravagante en una oficina bancaria. Pasen y vean.

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