Los piratas desembarcan en Trillo en Año Nuevo

Cacaramusa Teatro estrenó el año en Trillo con su montaje de títeres 'Los últimos piratas', una obra con todos los ingredientes de una aventura de bucaneros con un guiño de actualidad • Además, hubo concierto de Año Nuevo con el quinteto BGP Brass.


El arranque cultural del año en Trillo tuvo nombre de pirata. Los titiriteros de la compañía Cacaramusa Teatro se subieron al escenario de la Casa de la Cultura de Trillo para representar 'Los últimos piratas', un montaje que reúne los ingredientes clásicos de las historias de bucaneros: combates entre galeones con abordaje incluido, la isla donde se entierra un tesoro, un duelo con espadas… pero con una mirada singular, desde la que un abuelo y su nieta, padre e hija del temido Barbanegra, convierten la trama en una comedia. En ella participan una intrépida mujer, su hijo y un insólito marinero, completando así el elenco de un espectáculo teatral con títeres, apto para público infantil y familiar.

La historia parte de un guion nuestro, basado en una historia tradicional de piratas, pero actualizada. Realmente evoca la relación entre una niña, su padre y su abuelo. Tiene todos los ingredientes del género, pero visto desde la cercanía y la realidad que los niños viven hoy día: su vida con sus abuelos y su deseo de estar más con sus padres”, explica la actriz Marisa González.

La titiritera cuenta que cada decorado y los personajes que van tejiendo la trama “están hechos por nosotros, a propósito” porque “el titiritero elabora los muñecos de acuerdo con la historia que quiere contar”, añade su compañero, Fernando Moya.

Marisa y Fernando representaron la obra con marionetas de mesa, que se manipulan desde la espalda del muñeco y que tienen gran variedad de movimientos, incluidos los de la boca, lo que les confiere grandes posibilidades de expresión. “Derivan de un tipo de muñeco japonés que se llama bunraku, manejado entre varios tirititeros. Nosotros los hemos fabricado de manera que uno sólo es capaz de hacerles actuar y, al mismo tiempo, moverles la boca”, explica Fernando. “Cada títere nuestro es único, creado para la obra de que se trate. No reutilizamos personajes de una historia en otra. Si es un marinero torpe tiene unos andares característicos, lo creamos así”, detalla Marisa.

Entre el actor y el muñeco se crea un vínculo muy especial: “cuando tienes la marioneta en la mano, y hablas a través de ella, estás transmitiendo una intención, un vínculo especial, una energía que pasa al muñeco, y que es distinta con cada uno de ellos, algo que no ocurre en el teatro de actor. Realmente son objetos que cobran vida”, dice Fernando, de forma que “no es que les hayamos visto andar solos, pero sí es cierto que los titiriteros solemos comentar entre nosotros que a veces, vemos una luz en un determinado momento… parece que están vivos”. Las que siempre son ciertas son las sensaciones que tiene el titiritero cuando interpreta el momento cumbre de la obra: “el público deja de respirar y tú estás con todo tu ser metido en el argumento, en el personaje”, confiesa Moya.

Además de esa conexión especial entre marionetas y actores, los tititeros buscan siempre que sus obras “transmitan una moraleja, en medio de esta crisis, también de valores, que vivimos, poniendo nuestro grano de arena en este sentido”, apunta Marisa. Ahora 'La Cacaramusa' trabaja en una versión de Blancanieves, igualmente actualizada, donde "los enanitos no serán enanitos, sino niños que trabajan construyendo instrumentos de música, en un vertedero”, describen.

Además de esta obra de títeres, los primeros días del 2016 han acogido otras actividades culturales, como la que el día de Año Nuevo ofrecía el quinteto alcarreño de metal BGP Brass, encargados del Concierto de Año Nuevo en la Casa de la Cultura. Ante un público familiar e infantil BPG Brass interpretó, entre otras canciones, éxitos de los Beatles como 'Michelle', de Roberta Flack ('Killing me softly') o de Elvis Presley ('Always on my mind' y célebres adaptaciones de cine como 'La Misión' (E. Morricone), 'El Libro de la Selva' (Sherman&Gilkyson) o 'La vida es bella' (N. Piovani). El concierto finalizó con varios bises navideños y la interpretación de la tradicional 'Marcha Radetzky', de J. Strauss.

Además, los más pequeños han podido disfrutar también estos días de una fiesta de hinchables y disco móvil en el polideportivo para los más pequeños, que esta misma noche verán llegar a Trillo a los Reyes Magos en la Cabalgata.

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