La sorpresa final del Tenorio Mendocino

Al término de la representación del sábado, Gentes de Guadalajara celebró con el público, con traca y con una tarta con velas, el 25 aniversario de la iniciativa, “una bendita locura”, en palabras de su presidente.


Anoche, cuando acabó la segunda representación del Tenorio Mendocino de 2015, todo el reparto salió a saludar al público en el patio del Convento de La Piedad, como es habitual después de cada función: desde los músicos, los figurantes y los Tercios de Flandes hasta unos aclamados don juanes y unas emocionadas doñas Inés. Salieron todos, también la directora Abigail Tomey. Todos, menos Brígida.

Porque este sábado el rito del Tenorio no acabó con los aplausos tras la última escena. Ni siquiera con la traca que, a modo de ocasión especial, bajó el telón de esta función al aire libre.

Gentes de Guadalajara quiso celebrar su 25 cumpleaños soplando literalmente las velas, coincidiendo con el cuarto de siglo que se cumple desde la primera vez que convocaron al público a un espectáculo que hasta 1992 había quedado siempre limitado a una celebración de un grupo reducido de amigos. “Todos pertenecemos a esta bendita locura”, dijo este sábado al público el presidente de la asociación, José González Vega, en alusión a la necesaria confluencia entre los actores de la función y los espectadores de este ‘rito y mito’ que se celebra cada año en torno a la fiesta de Todos los Santos.

Fue entonces, al filo de la una de la madrugada, cuando el presidente de Gentes de Guadalajara indicó que, en efecto, Brígida –encarnada el sábado por Josefina Martínez, la única actriz que ha estado en cada una de las ediciones celebradas hasta el momento- no había salido a saludar y a recibir los aplausos del respetable. Estaba, en realidad, preparando entre bambalinas la tarta con las velas del 25 cumpleaños.

Sobre una mesa desplegada en el patio del también instituto Liceo Caracense situaron algunos de los personajes de la representación varios pasteles con velas de los primero, quinto, décimo y veinte aniversarios, para dar paso, al final, a la tarta del 25 cumpleaños. La directora del Tenorio Mendocino, Abigail Tomey, la propia Josefina Martínez, el veterano Suárez de Puga y el actor profesional José Luis Matienzo, algunos de los rostros más representativos de este evento, fueron los encargados de soplar después de que el público corease el cumpleaños feliz. Tabién estaba Diego Borobia, hijo del alma mater de esta iniciativa, Javier Borobia.

Esta ceremonia que no había sido anunciada constituyó una sorpresa final para quienes, un año más, acompañaron en la sesión del sábado a Gentes de Guadalajara hasta los últimos suspiros de don Juan y doña Inés.

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