Aylagas: “En el Tenorio Mendocino es clave ser amateur”

El Tenorio Mendocino cumple 25 años y lo hace con novedades. Nos las contaba en el último número de Cultura EnGuada quien ha sido director técnico de esta aventura, Juan Aylagas, que ha estado también al frente de la comisión del aniversario.


Hablar del Tenorio Mendocino con Juan Aylagas es hacerlo con buena parte de la historia de esta cita teatral, que este año cumple 25 años. Aylagas confiesa repetidamente que el teatro es su vida y no hace falta que lo jure. Ahí están sus años al frente de ATA, la Agrupación Teatral Alcarreña, con la que organizó 32 años el Certamen Nacional Arcipreste de Hita; su labor como secretario y vicepresidente de Gentes de Guadalajara y su discreto segundo plano, pero clave, al frente de la dirección técnica del Tenorio o las sesiones golfas de Ataquilla, el último hilo que, confiesa, le ata a este mundo que tanto ama. Por primera vez, en este Tenorio se estrena como actor.  Será Don Diego, el padre de un Don Juan que los próximos 30 y 31 de octubre volverá a los edificios de la familia Mendoza. Regresa el rito y el mito. Y con él, el espíritu mendocino.

 

Lo tuyo es puro teatro”. En usted, es verdad. ¿Quién le convence para entrar al Tenorio?

En el mundo del teatro me introduje con la Agrupación Teatral Alcarreña. Tenía 17 años y trabajaba en el Coliseo Luengo. En ATA conocí a Antorcha y en el IX Certamen Arcipreste de Hita, a Javier Borobia. Hubo un pequeño problema entre ATA y Antorcha. Borobia fue la cabeza visible de Antorcha y yo de ATA, para solucionarlo. A partir de ahí surgió la amistad y un día me lo propuso.

Y hasta hoy... este año debuta como actor. 

Sí, seré Don Diego Tenorio. Siempre he sido muy miedoso. De joven sentía que hacía el ridículo y como me gustaba el teatro me he dedicado a 20.000 historias. Así he cubierto mi ego artístico.

¿Qué es el Tenorio para usted?

Ha sido una parte importante de mi vida. El teatro me ha permitido conocer un mundo muy diferente y conocer gente. Aficionados y profesionales, políticos de todos los signos y a mis mejores amigos, gente que forma casi parte de mi familia.

¿Y qué cree que es para los guadalajareños?

Una tradición, una cosa que Guadalajara ha asumido como suya y se siente responsable del proyecto. Creo que hay dos cosas fundamentales que tienen éxito en Guadalajara: el Maratón de Cuentos y el Tenorio Mendocino. La gente es respetuosísima y eso es fruto del trabajo de la gente que empezó: Javier Borobia, Josefina, Josepe Suárez de Puga, Fernando Borlán...  y que ha transmitido.

¿Ahí radica la singularidad de este montaje?

Creo que sí. Hay dos cosas fundamentales: el público -no da igual actuar para 3 que para 300- y luego, el espíritu mendocino, que cada uno utiliza cuando interesa. ¿Que qué es? Pues gente dispuesta a dar parte de su sabiduría y su tiempo libre para hacer el Tenorio. Se ha dado siempre y es el que nosotros inculcamos a la gente que va llegando y es lo que explica que este Tenorio se mantenga con tan pocos recursos económicos. Cuando a finales de septiembre, en la primera reuníon, hay ciento y pico personas dispuestas a ayudar, es una maravilla. Es decir: quiero hacer algo por Guadalajara y por este Tenorio. Ahí radica el éxito.

¿Cómo cree que ha cambiado esta aventura casi improvisada de los Amigos de la Capa que hoy es Fiesta de interés turístico regional?

Fíjate, no ha cambiado excesivamente. La raíz del Tenorio son los Amigos de la Capa que en el antiguo Ventorrero se juntaban en la noche de ánimas para nombrar nuevos capistas. Ellos recitaban unos versos del Tenorio, porque se hacía en toda España. A Javier Borobia, ideólogo de todas estas historias se le ocurre salir a la calle y que venga gente a verlo. Ese es el primer Tenorio que nosotros hemos cogido de referencia y ahí se decide que al año siguiente se hará el Tenorio Mendocino. A partir de ahí, ha ido creciendo tanto en ayudas, medios técnicos... hasta que se declaró Fiesta de Interés Turístico regional. Fue una alegría enorme.

¿Se nota el título?

(Risas) Vamos a ver, se nota un montón la repercusión turística pero a la vez que el Ayuntamiento de Guadalajara haya apostado por hacer coincidir jornadas gastronómicas con el Tenorio. Económicamente, estos últimos cuatro años han sido años de sequía enorme por parte de la Junta. Pero es que no se ha dado dinero a nadie. Este año hemos tenido reuniones con el delegado de la Junta, la coordinadora provincial y la consejera, Reyes Estévez. Las puertas están abiertas y parece ser que hemos llegado a un acuerdo de una pequeña subvención. El sustento del Tenorio, en un 70%, es del Ayuntamiento y Diputación es otro puntal fuerte.

¿Qué le parece que una de las tres nuevas estatutas de la ciudad se dedique al personaje que Borobia hizo durante años, el Comendador?

A Gentes de Guadalajara nos parece de maravilla. Que sea la figura del Comendador, Javier Borobia... de maravilla. Personalmente, no sé si nos lo merecemos o hay quien se lo merece más. O si es una inversión demasiado grande, como he oído por ahí... pero que se haga un recuerdo al Tenorio y, concretamente, a la figura de Javier Borobia me llena de satisfacción.

Es una de las personas sin las que no se entiende el Tenorio. ¿Y Josefina, la Brígida?

Josefina es la única persona que empezó haciendo la Brígida con los Amigos de la Capa y sigue hoy haciéndola. Que la tengamos activa es un espejo donde mirarse en este Tenorio. Es una persona a la que respetamos mucho.

¿Se ha pensado en algún momento mezclar actores profesionales y amateurs o eso rompería la singularidad de este Tenorio?

Sí. Ser amateur en el Tenorio es fundamental. En Alcalá de Henares la gente solo se puede implicar ya haciendo de extras... aquí todo el mundo tiene la posibilidad de poder hacer un papel importante. Nosotros hemos tenido aficionados y gente  profesional, como Fele Martínez, Javier Mejía, María Pedroviejo que han hecho el Tenorio y han vuelto a hacerlo sin cobrar... o Juan Carlos Naya, profesional como la copa de un pino, pero que gana lo que todos, un ducado mendocino... nunca se ha planteado tampoco profesionalizarlo. El tema técnico, sí. Era necesario para mejorar el espectáculo.

Hablemos del 25 aniversario, ¿cuáles serán los actos más destacados?  

Editaremos un libro, haremos un concierto con todos los grupos que han participado musicalmente en el Tenorio, una lectura popular en la que invitaremos a ciertas personas de la prensa, de la calle, profesionales... y para final de curso, siete institutos prepararán siete escenas del Tenorio y en diciembre se representará en el Moderno. También habrá una exposición, que organizará la Escuela de Arte; un concierto de música renacentista; un espectáculo de Jose Mª Sanz Malo, una milla mendocina, participará el Conservatorio de Música y estaremos en 'Madrid Activa'. Haremos una lectura dramatizada en seis centros culturales de Madrid.

¿Habrá función en Sigüenza?

No, no, este año es imposible. El trato del Ayuntamiento de Sigüenza fue bestial el año pasado y funcionó muy bien, pero hacerlo fue una locura, bendita eso sí. Salir fuera para los que no nos dedicamos a esto supone muchísimas horas. Y eso que hemos llegado a hacer el Tenorio itinerante, con Javier Borobia, durante dos años, por la Campiña y la Alcarria, una escena en cada pueblo en una misma tarde. Fue alucinante...  

¿Abigail Tomey será la directora este año?

Sí. Abigail lleva los últimos años dirigiéndolo y además, ha introducido un componente fundamental. Da mucha importancia a lo de alrededor. Se han hecho cuadros plásticos con los nobles, los Mendoza... Esquemáticamente la función es igual. Hay 20.000 ideas para hacer y el tiempo que hay es un mes. Seguro que con Abigail habrá sorpresas.

¿En el elenco, por ejemplo, además de la suya?

Intervendrá gente que ha hecho alguna vez el papel y creo que sólo dos repiten personaje. En las últimas escenas recuperaremos un reparto donde estará Juan Carlos Naya, José Luis Matienzo, María Nieva y a una Inés que tuvimos en 1994 en Alcalá de Henares, que es Marta Gutiérrez, una actriz profesional que se dedica al teatro y al cine.

Y hablando de teatro, ha dicho la consejera de Cultura que Guadalajara será la capital regional del teatro. ¿Cómo valora este anuncio de Reyes Estévez?

Los que estamos fuera del circuito profesional somo reacios cuando se crean cosas con nombres rimbombantes. Hay que ver qué poso tendrá esto y con qué gente de Guadalajara se va a contar.

La ciudad carece de un festival de referencia, ni Titiriguada, ni certamenes teatrales...  

Claro. Guadalajara no tiene, tenía un poso cultural que no se va a ir: Antorcha, 50 años en la brecha; ATA, 32; el Tenorio, Fuegos Fatuos, Ultramarinos de Lucas, el FUT... Pero en estos momentos, está el Buero Vallejo, que es para montajes grandes y el Teatro Moderno, que habrá que ver la programación, pero teatro puro y duro, se ve poco. 

ATA no está aletargada del todo. Vuelve Ataquilla.

El Certamen Arcipreste de Hita se acabó porque nos costaba Dios y ayuda sacarlo adelante y además, estábamos cansados. Pero dijimos que ATA seguiría y hace dos años hicimos unas sesiones golfas o medio golfas en el Buero, aunque nada más terminar decidimos que hasta que el Moderno no abriera no volveríamos a hacerlas. Este año, al estar abierto, quisimos hacerlo. No sé si tendrá futuro o no. Serán tres funciones en noviembre, dos de tipo cabaret y otra, de Félix Albo, con mucho humor y cuento.

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