"Nos ha costado mucho estar presentes en esta ciudad"

La compañía guadalajareña, Premio Nacional de Artes Escénicas Infantil y Juvenil 2015, reflexiona sobre la situación actual del teatro y su trayectoria como creadores en esta charla. • Uno de sus fundadores, el actor Juam de Lucas, habla con Cultura EnGuada unas horas después de conocerse el galardón: "No somos cómodos, y por eso tampoco interesamos demasiado".


La noticia del Premio Nacional de Artes Escénicas Infantil y Juvenil para los guadalajareños Ultramarinos de Lucas llega en un martes y trece a las dos de la tarde. "No soy supersticioso y está siendo un buen día", señala el actor Juam de Lucas, uno de los fundadores de esta compañía teatral que se ha llevado el galardón anual que concede el Ministerio de Cultura. La sensación, el momento "es un poco raro", afirma Juam tras ser felicitado. Admite que son un poco 'anti-premios' pero que acogen con alegría este galardón que supone un reconocimiento a dos décadas de profesión aunque, trayectoria al margen, también a sus propuestas arriesgadas en lo estético y en la temática, según determinó el jurado. "Nos gusta movernos por caminos menos transitados o que nos ponen en dificultades", admite. "Nos gusta ponérnoslo difícil y no ir a lo fácil. Coger una novela que es inabarcable y pensar cómo se convierte en una obra que tenga una duración de una hora y con tres personajes cuando en el texto salen 300". Es, desde esa dificultad que les plantea la propuesta, y después de un proceso de trabajo y ensayo, que Ultramarinos transforma y digiere el texto, lo hace suyo y lo presenta al público como una nueva propuesta que, quizás sí, "se sale de lo convencional". Pese a todo no tienen la sensación de ser una compañía de riesgo "porque también hacemos lo que queremos". Lo que les gusta simplemente es partir de la pregunta y ¿cómo se hace esto? e irlo descubriendo. "Si lo supiéramos a priori a lo mejor era más aburrido".

¿Y cómo se cuentan las cosas a un niño?

Hablándole de tú a tú y contándole desde nuestro lado de creador y adulto cómo vemos la vida, qué nos sucede, que tengo mis problemas y mis necesidades como los puede tener él. En esa comunicación, vemos dónde nos encontramos y dónde nos entendemos.

¿Cómo llegáis a la elección de los montajes?¿Por qué Pinocho, Caperucita o Huckleberry Finn?

Partimos siempre de la necesidad, de la inquietud por contar. A veces la propuesta llega de uno del grupo y el resto se suma a esa propuesta. En el caso de Pinocho, cuando decidimos montarla, todos éramos padres, algunos desde hace tiempo; mi padre se acababa de morir hacía un año, y yo pensaba sobre cómo había sido la relación. Pinocho nos parecía la obra adecuada para poder hacernos interrogantes sobre lo que significa ser hijo, ser padre... y decírselo a este público infantil y también adulto, que comparte tanto con el niño al que acompaña como con nosotros, estas mismas preguntas que nos hacemos. Mirar a través de los ojos de tu hijo cómo ve qué le pasa a Pinocho, que se enfrenta a la vida y al que le pasan miles de historias, algunas no muy agradables y que tú querrías evitar que a tu hijo le pasaran.

¿Confiáis en que el premio se traduzca en más trabajo para la compañía?

Esperemos que haya más trabajo... creo que nos lo va a poder más fácil porque llevamos desde 2011 trabajando sin ningún tipo de ayuda a la producción de espectáculos y en este periodo hemos creado tres. Ahora estamos con un nuevo trabajo con intención de estrenarlo a principios de año y otros dos más, para mostrarlos en 2016. Seis propuestas sin ayuda durante cinco años se hace duro. Venimos de momentos duros, ha disminuido el número de actuaciones; los cachés se han reducido casi a lo mínimo y se está haciendo díficil ir trabajando. Aún así seguimos en el proceso de creación.

¿Qué montajes se están cociendo?

Estamos preparando 'Romeo y Julieta', con elementos parecidos al montaje que hicimos de 'La sombra de Lear', de Shakespeare. Está dirigido a un público juvenil y adulto. Luego, con la novela 'Nada', de la danesa Janne Teller, estamos preparando un espectáculo dirigido a los adolescentes. Y por último, de cara al verano, prepararemos otro sobre el libro 'La isla'. Llevamos muchos años queriendo afrontar este trabajo, que nos parece vital, pero a veces lo inmediato nos supera y nos barre, porque tenemos que cumplir con nuestras obligaciones profesionales y personales. Va de alguien que huye de un lugar, un náufrago, que llega a una isla donde finalmente no le acogen y construyen un muro para que nadie más pueda llegar allí. Me parece que en estos momentos lo estamos sufriendo y viendo cómo los políticos intentan buscar soluciones, creo, muy timoratas. La sociedad civil es la que está reaccionando mejor, como siempre, acogiendo a las víctimas de la guerra, la muerte y el hambre. Parece que llegan aquí, a una sociedad con dificultades pero menores que las que tienen en sus países y somos incapaces de acogerlos. Nos tenemos que preguntar qué pasa con todo esto. Y en 'La isla' queremos preguntárnoslo y mostrárselo al público.

Eráis una de las compañías afectadas por la suspensión de la programación de otoño de artes escénicas de la Junta de Comunidades, que finalmente se ha resuelto.

Sí, en esta campaña teníamos diez actuaciones previstas. Pero tuviésemos o no funciones [la decisión] era un castigo o un perjuicio que ocasionaba, en primer lugar, al público, iban a ser cuatro meses que el público de Castilla-La Mancha iba a tener una oferta pobre de propuestas de artes escénicas y música porque para bien o para mal este circuito es el que nutre de programación en muchos municipios de esta región. Iban a ser cuatro meses muy duros. Aquí en el Moderno, estamos viendo que ahora está costando que el público regrese. Para la profesión, iba a ser terrible porque ahora un bolo casi supone la supervivencia de mucha gente. Y luego el trabajo de los técnicos de Cultura y los responsables políticos en mantener una programación más o menos estable en sus municipios... era para haberlo pensado un poquito mejor y ver qué otras alternativas existían. Creo que hablando con el sector, se podía haber buscado una posible solución, como al final ha sucedido. Ha sido un error y además, viniendo de donde veníamos, que han sido cuatro años de mucho sufrir, de tener muy pocas actuaciones en nuestro caso, de la elección surrealista para que un montaje estuviera en la programación de los ayuntamientos... han sido años donde el circuito ha ido dando tumbos y es dinero público que hay que saber aprovechar y ver cuál es la propuesta cultural que se plantea cada ayuntamiento y cada comunidad autónoma.

En este sentido, la propuesta de la actual Consejería de Cultura es un Plan Estratégico con una comisión de expertos y capitalidad de artes escénicas para Guadalajara.

De esto nos estamos enterando por los medios de comunicación. De momento, es un slogan. En esta región ha habido ya dos planes estratégicos y no sabemos dónde nos han llevado. O no se han desarrollado o no sabemos para qué han servido. En la reunión que Escenocam ha mantenido con la consejera y el viceconsejero de Cultura dijimos que la situación era dramática, desesperada y más que un Plan Estratégico se necesita un Plan de Crisis, inmediato, para ver cómo podemos afrontar los próximos meses y a partir de ahí, ir elaborando algo a medio-largo plazo. Lo hemos reclamado muchas veces. Haya o no cambio de gobierno. ¿Cuál es el proyecto cultural para la región? Muchas veces no nos dan la respuesta, no se sabe. Se deben de establecer una bases, consensuadas con el resto de la gente implicada.

¿Lo créeis últil?

No nos parece mal, esperemos que pueda servir para un cierto tiempo, que sepamos todos a qué estamos jugando y que no sea alguien que se encierra y que tome las decisiones sin contar con nadie, como ha pasado estos últimos cuatro años y que se cuente con las compañías, que somos las que nos pateamos los pueblos, vemos al público a los programadores y conocemos cúales son las demandas. Tenemos mucho que aportar. Los señores que están en su despacho no saben qué ocurre en pueblecitos o ciudades, cómo se está desarrollando la programación, la respuesta que hay y los problemas o aciertos. Está muy bien decir que se apoya a las artes escénicas pero si las compañías no pueden producir, ¿dónde está el apoyo? Si desaparece la creación en esta región, muy bien, vendrán compañías de fuera que tienen buenos espectáculos, pero estará difícil para nosotros aguantar... dependerá de la capacidad de cada compañía y de moverse fuera pero es verdad que nos hemos planteado alguna vez hacer la maleta y marcharnos.

¿El exilio sigue siendo una opción para vosotros?

De momento, seguimos aquí (risas) por muchos vínculos [personales] que tenemos, pero no por la atención que nos prestan las instituciones locales, ni la Diputación, ni las regionales. Como compañía nos ha costado mucho siempre estar presentes en esta ciudad. Hablo desde los comienzos, algún reconocimiento previo a este ha habido... pero no somos cómodos y por eso tampoco interesamos demasiado. Pero nosotros vamos a seguir trabajando, aquí estamos.