Un cartero en la cuerda floja

Kikolas representó este jueves ‘Sin remite’, un espectáculo de payasadas y acrobacias que puso en escena ante numeroso público a un trabajador postal divertido y habilidoso.


Enviar una carta se puede convertir en una auténtica odisea. A las dificultades técnicas habituales se le pueden sumar las extravagancias circenses de un cartero muy payaso, en su sentido más literal, tan virtuoso como patán para delicia de los más pequeños. 

En otra de las citas infantiles del programa de ocio estival ‘Las noches son para el verano’, el espectáculo de la compañía Kikolas ‘Sin remite’ reunió este jueves por la tarde a numeroso público familiar en el Parque de la Amistad que pudo ver una actuación galardonada con el Premio Suartini en el Festival de Circo de Albendiego.

Siguiendo la mejor tradición de los cómicos del cine clásico, el actor Quique Méndez dio vida a un cartero sobrado de habilidades e ingenio, para resolver las situaciones más inverosímiles, entre ellas enviar una carta en un correo aéreo. El personaje llenó el escenario con su particular manera de hacer las cosas, siempre en la cuerda floja, provocando exclamaciones de admiración y carcajadas, divirtiendo y enterneciendo.

Situado en su estación de correos, el cartero hizo malabarismos con pelotas y con raquetas de madera, se subió sobre escaleras y se dejó devorar literalmente por un gran globo. Con un derroche permanente de humor y malabarismos, tiró también de un par de voluntarios entre el público para dar rienda suelta a sus charlotadas y acabó con la siempre resultona y poética imagen de un globo perdiéndose en el cielo. A buen seguro que la carta llegó, pero no en la mejor de las condiciones.