PeZes: descubriendo el mundo

La compañía de teatro Ultramarinos de Lucas presentó este domingo su montaje ‘PeZes’ en el Ateneo Arriaca de Marchamalo ante un numeroso grupo de niños y padres. • Los actores Marta Hurtado y Juam Monedero son los protagonistas de este espectáculo lleno de poesía que durante 45 minutos invita a un viaje placentero sobre el origen de la vida.


Antes de nacer ¿qué somos? Como peces, nada más que nuestro mar es el líquido amniótico que se forma en el vientre materno. Y pasan meses hasta que descubrimos el mundo. Cómo suena esto, cómo huele aquello, cómo se siente un beso, qué divertido resulta jugar y cómo es la vida con el otro. Todo este proceso resulta un bello poema teatral en ‘PeZes’, montaje que la compañía guadalajareña Ultramarinos de Lucas presentó este domingo en el escenario del Ateneo Arriaca de Marchamalo ante cerca de un centenar de espectadores.

Los actores Juam Monedero y Marta Hurtado son esos dos ‘pezes’, ese hombre y esa mujer que despiertan juntos y nadan en un océano, una alfombra redonda de pelo azul, que les lleva hasta la orilla, donde hay estrellas de mar y conchas. Son como un Adán y una Eva, que en lugar de disfrutar de la maldición por comer del fruto prohibido, lo hicieran de las piedras –que chocan-, de la arena, de las caracolas –que pasaron de oído en oído-, de la posibilidad que ofrece el experimentar: jugar, besarse, bañarse y bromear. 

‘PeZes’ está lleno de poesía y metáforas, de luces que te llevan y te traen y de sorpresas constantes que los actores revelaron pausadamente a unos niños que comentaban, sin cortarse y en voz alta, los descubrimientos que llegaban hasta sus ojos.   

Porque ‘PeZes’ es también una experiencia artística que no deja inmune y que hace reflexionar sobre el orígen y el futuro. De ahí que frente al público, se coloque un gran espejo: el propio mundo que está ahí fuera y que desde pequeños nos espera. ‘PeZes’ resulta una bella fábula sobre el principio de la vida, realizada con extraordinaria sensibilidad artística, y también sobre ese camino que desde el nacimiento, uno tiene que ir abriendo, y que si lo dibujáramos sería como esas piedras que en escena, los actores dispusieron unas tras otras, configurando un sendero que nos espera para ser revelado.

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