El Tenorio Mendocino más virgen

El próximo 1 y 2 de noviembre, el texto más conocido de Zorrilla, Don Juan Tenorio, volverá a las calles, los bares y arrancará en la plaza de la Capilla Luis de Lucena, debido a las obras del entorno de Santa María. • Se renuevan doña Inés y don Juan, papeles que harán los jóvenes Pedro García y Ana Gutiérrez. En total, 10 personajes renuevan cara y seis más repiten pero en otros papeles. • La joven actriz yunquerana Julia Piera, que en 2012 hizo de doña Inés joven, se mete en la piel de Doña Inés II  y el conocido Juan Carlos Naya (‘Cyrano’, ‘Don Juan Tenorio’ o ‘La venganza de don Mendo’) encarnará por primera vez en su dilatada trayectoria a Don Juan II.


Guadalajara viajará cinco siglos atrás este viernes y sábado, días 1 y 2 de noviembre, gracias a la representación del Tenorio Mendocino que cumple su 23ª edición de la mano de la asociación Gentes de Guadalajara. En cada esquina y, como novedad, en bares y calles del centro a partir de las 17,30 horas, se recrearán escenas que se vivirán cuando el reloj dé las nueve.

Es un Tenorio “un poco atípico” porque aunque no hay novedad importante en los espacios, las obras del llamado Eje Cultural sí marcarán el recorrido. De hecho, la plaza de la Concatedral no acogerá como de costumbre, la primera escena de la Hostería del Laurel. Lo hará un escenario, no en vano conocido: la plaza de la Capilla Luis de Lucena. Desde las 19 horas, la plaza evocará la Guadalajara del siglo XVI. En total, 126 personas participarán en el arranque de esta escena, un elevado número que ha hecho más complejas las labores de coordinación, reconoce la directora del Tenorio, Abigail Tomey, que admitía hace escasas horas en la presentación de la cita que se trata del Tenorio “más participativo” de todos. 

Se ha intentado dar un papel a todo aquel que a principios de septiembre dijo que quería formar parte del Tenorio este año y a la nómina de colaboradores como José Antonio Alonso, el Grupo de Tambores de la Cofradía de la Pasión del Señor, la Coral Polifónica La Esperanza –que se divide entre el coro de monjas y aldeanos- y el grupo de gaiteros Mirasierra, se une el grupo folk Las Colmenas, recientemente formado.

“Trabajar sobre espacios que ya conocemos ayuda a la organización”, ha dicho Tomey, que ha remarcado los cambios en el elenco actoral. Diez nuevas caras se suman a este proyecto y seis cambian de personaje.  Pedro García Chaín será por primera vez don Juan y Ana Gutiérrez, doña Inés. Ambos “darán frescura a sus personajes, las que sólo puede dar el no iniciado. Vienen vírgenes y aportan toda la naturalidad”. Serán “clásicos, líricos” y una pareja al más puro estilo Tenorio.

El otro binomio de don Juan y doña Inés lo componen la actriz yunquerana Julia Piera, que el año pasado se metió en la piel de su álter ego joven y el actor profesional, director de teatro, Juan Carlos Naya, que pese a haber representando tres veces el papel de don Juan joven “socarrón, chulo y buscavidas”, a las órdenes del director del Teatro Español Gustavo Pérez Puig, se mete por primera vez en la piel del don Juan maduro, un papel para el que cree tener la edad perfecta (tiene 54 años).

Naya, que reconoció que el Tenorio no es de sus obras preferidas pero que “es la única función en la que me han tirado claveles”, destacó que la segunda parte de este texto “está mejor escrita, es más monologuista”, que “después de aprender de los grandes, ahora estoy aprendiendo de los pequeños, que me han aportado naturalidad”  El actor ha destacado lo “fantástico” que es que “los escenarios estén ya hechos” y que “el teatro salga a la calle” y ha admitido que se siente “un no iniciado” en este proyecto, al que llega por amistad con “la familia Tomey Senso”. 

Naya, de vasta experiencia en teatro clásico, dirigió a Abigail Tomey en su papel doña Inés en el Español, con el que la actriz guadalajareña debutó en el teatro madrileño.  “La presencia de Juan Carlos ha sido un regalo que nos hemos querido hacer”, ha señalado Abigail Tomey. “Creemos que ha sido muy estimulante para los ensayos; él ha enseñado, sobre todo, a los chicos, cómo tenían que mover la capa, la espada y a todos les ha hecho crecer, mejorar y aprender de lo que veían”. Además, su presencia “ha sido un espaldarazo al propio poyecto, lo ensalza y le da más valor. Será un año memorable en muchos aspectos”. 

Más actores profesionales también forman parte del elenco, actores de la tierra como Poli Calle, que dará vida a Don Gonzalo o Carlos Bernal, que encarna a Don Diego –papel compartido con José Luis García-. Curioso es también que sea una mujer, la actriz Beatriz Ortega, la que se meta en la piel del dueño de la Hostería del Laurel, Cristófano Buttarelli. La actriz María Nieva, doña Inés II en 2012, será este año Doña Ana y el Capitán Centellas, será encarnado por el joven Jaime Bonacho, que ya ha encarnado a don Luis Mejía y don Juan en anteriores ocasiones.

Carmen Niño volverá a ser la madre abadesa como Josefina Martínez, la celestina Brígida –aunque el papel lo compartirá con Angélica Santos-. El actor Jorge Bermejo repetirá como don Luis Mejía.           

“De tres horas y media a cuatro”, estima el director técnico, Juan Aylagas, que dure el Tenorio Mendocino. Arrancará junto a la capilla funeraria de los Urbina que levantó en 1540 Luis de Lucena. Aquí “comenzará don Juan su peregrinaje por el amor y la muerte”, señala el historiador Pedro José Pradillo, autor de los textos del programa de mano. El exterior de la casa de Doña Ana de Pantoja será de nuevo el Palacio de La Cotilla y la celda de doña Inés el Claustro del Convento de la Piedad, cuya iglesia acoge casi ya al final de la representación a sombras y espíritus, invocando la Misericordia de Dios y el triunfo del amor. 

El Patio de los Leones será la Quinta de don Juan y el zaguán del Infantado, el aposento del protagonista masculino de esta historia, que se ultima con el banquete final al que son convidados vivos y muertos. El presupuesto para esta edición ha ascendido a 22.000 euros, precisa el presidente de Gentes de Guadalajara, José González Vega, que ayer firmaba un convenio con Diputación, por el que la institución provincial concede 5.000 euros de ayuda como apoyo a esta Fiesta de Interés Turístico Regional, que arrancó en 1999, de la mano de 20 aficionados al teatro y a la capa y que hoy son más de cien locos por el Tenorio Mendocino: Don Juan, rito y mito.