Liza Minelli resucita

El espíritu de Liza Minelli resucita en ‘EsLizafrenia’, una esquizofrenia teatral, musical y cabaretera que soporta durante más de una hora el actor José Luis Mosquera. Pese al aburrido arranque, EsLizafrenia resulta un estupendo musical-cabaret, que recrea algunas de las canciones más conocidas de la cantante norteamericana y constata el talento actoral de Mosquera que clava el playback y el lenguaje gestual. Cerca de cien espectadores siguieron el show en el escenario del Buero.


Un cabaret de la vida a ritmo de las canciones de Liza Minelli. Así es 'EsLizafrenia', el espectáculo que anoche abrió el ciclo teatral ATAquilla, organizado por la Asociación Teatral Alcarreña y que siguió cerca de un centenar de espectadores en el escenario del Buero. Es, también, un juego teatral al que el público asiste desde el principio de la transfiguración.

El actor simula llegar pronto al espectáculo pero se da cuenta de que el público está ya sentado en sus butacas y comienza a hablar de su vida. Es un camerino-reality, así lo llama Mosquera, donde revela parte de su curriculum amoroso, sexual, de amistades -que rehúsan a hacerse un lifting, afortunadamente- al mismo tiempo que recuerda algunos juegos de niñez, cuando sus dos 'Geypermans' le revelaron aspectos vitales. 

Es un psicoanálisis, si se quiere, pero el espectáculo gana enteros cuando el actor deja de hablar de sí mismo para transformarse en la gran Liza Minelli y hablar de historias generales, de la vida misma y del ser humano. De la crisis, por supuesto, "de la corruption y la confusion" -en castellano con marcado acento americano-. Y es que está vida está llena de confusiones, disparates y nada de jazz -sonó entonces 'All that jazz', de Chicago-. 

En el fondo, aunque suene música divertida, que te empapa el alma y te hace sentir que estarías dispuesta a comerte el mundo, 'EsLizafrenia' esconde un mensaje profundo. Detrás de las canciones hay reflexiones como estas: quizás no hay que buscar muy lejos la felicidad, puede estar ahí mismo, cerca de tí, a tu lado y no te has dado cuenta - sonó 'Ring them bells'- o que lo importante no es cuántas veces te caigas sino cuántas te levantes. También, que hay gente ambiciosa, que no se conforma con cualquier cosa ('Some people'). 

Mosquera se desnuda poco a poco –y al final, en sentido literal, mostrándose él mismo, sin disfraz- como el actor sensible que es: "antes de salir a un escenario, se sigue teniendo miedo", confiesa a los espectadores, con quienes pasó toda la hora interactuando -pese a lo apocado que resultó el público-. "Pero hay algo, que te tira hacia adelante", prosigue. "Cuando escuchas el primer aplauso, que es como tirar besitos, sabes por qué estás aquí... no se me ocurre algo mejor que el amor para hacer las cosas". Pero hay gente que prefiere el dinero ('Money, money') y hay quienes, como Mosquera, prefieren sucumbir a la esquizofrenia y sentir que la vida es un cabaret.

El gran pilar del espectáculo es un Mosquera en estado de gracia, un gran actor que consigue hacer reir al espectador y borda el papel, el playback, los gestos, los monólogos, los diálogos... pone mucho corazón en lo que hace y eso se nota.

Galería de fotos del espectáculo:

Fotos: E.C.