Titiriguada: ¿por qué se rompió el hilo?

El concejal Jaime Carnicero confirma a CulturaEnGuada que antes de que acabe abril saldrá el concurso para la organización del festival Titiriguada.• Una de las novedades insalvables es que saldrá de los jardines del Infantado. • Analizamos las claves del desencuentro entre Gozartes y el Ayuntamiento, tras hablar con sus protagonistas. • ¿Por qué se saca a concurso público? ¿Por qué estuvo a punto de romperse la relación ya el año pasado?


Antes de que acabe el mes, el festival Titiriguada saldrá a concurso público, tal y como ha confirmado el edil de Festejos, Jaime Carnicero, a CulturaEnGuada, en una entrevista. La gran novedad es que saldrá de los jardines del Infantado, “es una de las obligaciones que queremos que se incorpore”, dice el edil, y “que pueda estar en la plaza del Jardinillo, en la plaza Mayor o en Santo Domingo, dando la posibilidad de que cada empresa presente su mejor oferta. Cada uno tendrá que justificar sus ubicaciones y sus propuestas”. 

Gozartes ha confirmado a este medio que no se presentará a este concurso público “porque sería seguirle el juego al Ayuntamiento” y que el futuro del festival dependerá de “si cambia el rumbo político”. 

¿Qué ha pasado para que el hilo se rompa? Tras sendos comunicados enviados la pasada semana a los medios de comunicación, CulturaEnGuada se ha entrevistado con los dos protagonistas, el director del
festival, Alberto San Andrés, y el concejal Jaime Carnicero, para intentar explicar por qué hubo una ruptura de las ‘negociaciones’ después de que el año pasado ambos anunciaran en una rueda de prensa conjunta que Titiriguada se sacaría de la programación de Festejos porque era un festival con entidad suficiente para ser un evento cultural anual de la capital.
 

Según Alberto San Andrés, el año pasado ya se puso en peligro la celebración del festival cuando hubo peticiones a las que no accedieron, como que se celebrara en la plaza Mayor, pero “sobre todo, cuando Jaime Carnicero se enteró de que yo había registrado la marca Titiriguada para salvaguardarlo de terceros”, dice. La marca fue registrada por San Andrés en 2009, según ha podido comprobrar este medio. 

El concejal admite a CulturaEnGuada que está “bastante entristecido” y que asume “toda la responsabilidad” de lo que ha pasado pero no “la culpabilidad al 100%” y remarca que “la actitud del Ayuntamiento siempre ha sido la misma en los últimos años”. El problema es que “no es sólo que el Ayuntamiento ponga el dinero encima de la mesa, es que encima no tiene capacidad de decisión”.

“Lo sacamos a concurso público”, explica, “para no incurrir en los mismos fallos en los que se ha incurrido a la vista de los hechos. Creo que todos nos hemos confundido. Y quiero que se sepa –con el concurso- cuáles son las obligaciones y los derechos de la administración y el adjudicatario. Y en este caso, ni unos ni otros lo teníamos claro”. 

LAS CLAVES 

El Ayuntamiento dice que no puede conveniar con una empresa

El roce en las relaciones en la edición del pasado año ha terminado por tensar y romper la cuerda. “Se ha llegado a esta situación porque tanto Alberto San Andrés como la asociación Gozartes debe entender que cuando se está trabajando con un Ayuntamiento también se tiene que cumplir con una serie de parámetros”, señala el concejal de Festejos, Jaime Carnicero. 

“La decisión unilateral de la asociación en convertirse en mercantil, que lo respeto, marca un antes y un después. Porque yo sí puedo conveniar con asociaciones pero con mercantiles entramos en otro campo y hay que respetar la ley de contratos de administraciones públicas”.

La ley especifica que hay “un concurso hasta 18.000 euros, que es por compras. Y otro concurso, por encima de los 18.000 euros, que va por contratación”. Gozartes, como asociación, recibía 30.000 euros por la celebración del festival. 

Además, “ya el año pasado intentamos que Titiriguada saliese de los parques del Infantado y que fuese una cosa más amplia, en la plaza Jardinillo, la Concordia, la plaza Mayor y nos encontramos la negativa constante y situaciones anómalas. El Ayuntamiento no sólo es que ponga el dinero encima de la mesa, es que no tiene capacidad de decisión”, argumenta. 

Finalmente, “Gozartes pide este año un incremento de un 20% en el presupuesto, que estará o no justificado”, dice Carnicero, “pero si de partida hablamos de un 20% más, sabiendo en las apreturas que nos estamos moviendo en la concejalía de Festejos… esto provoca situaciones complicadas”. 

Gozartes ya organizó Titiriguada en 2012 siendo empresa ¿hizo algo ilegal el Ayuntamiento entonces? 

No, porque es legal ser asociación y mercantil al mismo tiempo. Alberto San Andrés asegura que en 2012, Titiriguada se organizó como sociedad mercantil “sin ningún problema y este año es una excusa”. El concejal Jaime Carnicero admite que conocía que Gozartes era asociación y mercantil pero que “el año pasado las subvenciones fueron dadas como asociación”. El convenio este año, sin embargo, Gozartes se lo presentó como mercantil ¿Por qué?

Lo explica San Andrés: “porque en la rama de subvenciones de la Unión Europea a la que queríamos acceder era un requisito ser sociedad mercantil. De todas formas, la asociación cultural Gozartes nunca ha dejado de existir. Podía haber presentado el convenio también como asociación, da igual. El único problema es que no existe comunicación. Se podía haber cambiado y ya está”, explica. 

Carnicero reconoce que “de hecho, como asociación cultural se pueden contratar otras mercantiles… otra cosa es que se incurra en fraude de ley o no. Que se tenga la asociación para captar una serie de fondos y luego se tenga una mercantil para poderlo facturar. La realidad es que el contacto que yo he tenido siempre ha sido con la asociación, sabiendo de la existencia de la mercantil y en las situaciones en que se estaban moviendo. Si ahora me piden un 20% más porque la mercantil incurre en más gastos… es que señores, están asfixiando el propio programa”. 

Alberto San Andrés dice, sin embargo, que todo es una excusa y que estaba en los planes del Ayuntamiento “excluir a la asociación Gozartes, tenían claro que querían privatizarlo y desde hace tiempo, porque yo me salía de sus cánones. Trabajar con el Ayuntamiento siempre ha sido a matacaballo, a última hora, porque no hay comunicación. Desde el año pasado, ya se veía… con los envites que me hacían: Titiriguada se hace en la plaza Mayor… ¿en la plaza Mayor? Pero si no hemos hablado nada… Ante las trabas que nos ponían, intentábamos salirnos… hasta que ya han cerrado”. 

“El año pasado, Gozartes intentó conseguir una subvención de la Unión Europea”, una ayuda económica porque “el equipo debía de cobrar su trabajo”, pero "faltaba incluir en la documentación el presupuesto con el que iban a contar y el Ayuntamiento no se lo facilitó, perdiéndose la posibilidad de conseguir recursos europeos para elaborar el Festival”, se queja San Andrés. 

¿Qué pedía Gozartes para organizar Titiriguada este año? 

Mundos Creativos Gozartes S.L. –como empresa- envía un protocolo de convenio al Ayuntamiento. CulturaEnGuada ha tenido acceso a este documento, en el que Gozartes solicita un aumento del 20% en el presupuesto por entender que el coste real del festival triplica la subvención de Festejos y porque durante seis años “todos los participantes en el festival han realizado su trabajo, más por una cuestión de altruísmo que por la escasa, incluso nula retribución económica percibida”, ofreciéndose una “oferta cultural bastante importante para todos los ciudadanos de Guadalajara”. En caso de que el Consistorio no acepte este aumento de costes, Gozartes propone otra alternativa: reducir de tres a dos días el festival. 

En el documento, Gozartes también fija otras condiciones sobre los pagos o la vigencia del convenio, renovable, así como un calendario de trabajo para organizar con previsión el festival: “después de seis años de edición en tales condiciones, es fundamental por parte del Ayuntamiento de Guadalajara, reconocer y respetar la labor realizada por y para este festival, desde su director hasta todos los voluntarios, pasando por los múltiples artistas que han participado por cantidades irrisorias”, relata San Andrés en una carta fechada hace dos meses y enviada al concejal.

¿De quién es Titiriguada: de Gozartes o del Ayuntamiento? 

La propiedad de la marca es otro de los frentes de este desencuentro. Alberto San Andrés asegura a CulturaEnGuada que “Titiriguada nació en 2006 con una propuesta en la que el técnico de Festejos Paco Olmeda me propuso hacer una actividad de títeres, pero una actividad. En aquella época, yo vivía en Londres, trabajaba con dos compañías profesionales de teatro de títeres y pensé que era mi ciudad… un reto…y me tiré a la piscina, llevo seis años tirándome. Yo le propuse el nombre. Yo fui quien fue apretando, apretando… para que hicierámos un festival internacional”. 

Titiriguada “es lo que es por el trabajo de todos esos artistas y profesionales que no han sido pagados por el Ayuntamiento, porque no había dinero”.

San Andrés, no obstante, reconoce que el Consistorio “siempre ha colaborado económicamente con el Titiriguada, sin esa ayuda no hubiera sido posible pero sin el trabajo no cobrado por los artistas, en su mayoría de Guadalajara, Titiriguada no tendría la calidad que tiene, ni tendría el alcance internacional que tiene… entonces ¿ese trabajo de quién es?¿ese trabajo lo ha hecho el Ayuntamiento?¿es de él?¿ese producto que se ha creado, con esa calidad es del Ayuntamiento? Con todos los respetos, le digo que no. Y desde el segundo año, registré el nombre”, argumenta. 

El registro de la marca por parte de Alberto San Andrés ¿obliga al Ayuntamiento a cambiar de nombre? El concejal responde: “Eso obliga a defender los intereses del Ayuntamiento. No sé si se llegará a juicio o no, pero lo que puedo es defender los intereses del Ayuntamiento porque es una intromisión ilegítima e inaceptable y así se lo transmití en su día a Alberto, incluso Alberto dijo que iba a ceder el nombre y que él supuestamente, y le creí en ese momento, dijo que lo había hecho para defenderlo de terceros. Pero también es cierto que hay un email en el que dice que está a disposición del Ayuntamiento para venderle el nombre”. 

“Que me digan por qué lo he hecho ilegalmente”, señala Alberto San Andrés. “¿Comprar titiriguada.com es ilegal?¿hacer el facebook es ilegal? ¿quién ha hecho todo eso? Yo. Estuvimos a punto de perder el Titiriguada por este motivo el año pasado. Era la primera vez en cinco años que me citaba. Yo registré el nombre para defenderlo de otros terceros” y “entre esos terceros, yo no llamaba al Ayuntamiento de Guadalajara… Entendía que tenía que estar salvaguardado un producto que funcionaba”. 

 ¿Por qué en vez de sacar a concurso Titiriguada, no se sigue con el mismo sistema pero con otra asociación? 

“Sería una opción tan legítima como poderla sacar a concurso”, admite Carnicero, que pide no confundirlo “con una privatización porque aquí en todo momento ha participado gente que no estaba en el sector público. Por otro lado, quien ha marcado, si queremos llamarlo así, la privatización, ha sido la asociación cultural a la hora de convertirse en una mercantil”. 

Carnicero señala que “también podrán concurrir al concurso asociaciones” y que invita a Gozartes a presentarse. Sin embargo, San Andrés ya ha dicho que no lo harán porque entienden que así “estaríamos dando la razón al Ayuntamiento de que Titiriguada es suyo. Si a mí me hubieran respetado y me hubieran pedido permiso para organizar Titiriguada con ese nombre, yo me presentaría, porque me han pedido permiso, porque hemos hablado…”. 

¿Cuál es el futuro de Gozartes y de Titiriguada?

“El futuro de Gozartes hay que buscarlo en el exterior de esta ciudad porque en el interior ya no nos quedan sitios para actuar ni personas que te contraten. Hay que buscarlo en Madrid, Alcalá de Henares o en los pueblos de Guadalajara”, reflexiona Alberto San Andrés. 

Sobre Titiriguada, el Ayuntamiento ya ha dicho que habrá nueva edición. San Andrés, por su parte, afirma que “si cambia el rumbo político, todos aplaudiremos. Si no, el ciudadano que lo decida. Que dejen hacer esta edición a quien la quiera hacer y que los ciudadanos opinen y elijan. A ver qué eligen. Yo ya sé la respuesta”.