Los cinco fantásticos

El Teatro Buero Vallejo llenó todas sus butacas con el espectáculo de 'Los Divinos' anoche, donde Ara Malikian y José Manuel Zapata se acompañan de un trío de 'hermanos' fabulosos al violín, el violonchelo y la guitarra. • Los Divinos resulta un pequeño homenaje al bel canto con breves incursiones en el pop-rock internacional que recibió el aplauso largo del público. 


No sólo agotaron en 'Los Divinos', dejaron encantados al público. Esa genialidad la firma Ara Malikian. El violinista armenio afincado en España, que ha sido solista de prestigiosas orquestas del mundo, dejó ese mundo para acercarse a los espectadores a través del teatro y experimentar nuevas vías musicales –se le puede ver incluso en la sala Clamores de Madrid-. Un gran acierto.

En realidad, anoche no enseñó nada nuevo con su último montaje –ya lo habíamos visto en ‘Pagagnini de alguna forma- pero esta vez ha querido dar una pequeña vuelta de tuerca incorporando voz al espectáculo, la del tenor José Manuel Zapata, estupendo recordando piezas conocidísimas de la ópera como 'Oh, sole mío!' o la emocionantísima 'Nessun Dorma', el aria por excelencia, el bis obligado del gran Luchano Pavarotti. 

Como él, que consiguió dar popularidad a la ópera, este ‘Los Divinos’ demuestra que el bel canto no es cosa de élites sino de delicadeza y sensibilidad. Sólo hay que saber hacerla llegar al público y ellos lo hacen muy bien y con humor a los espectadores, a veces, más exigentes: los niños. 

Había muchos entre el público anoche, junto a sus padres. Fue, se anunciaba así, un concierto familiar. Aunque no sólo de bel canto. También de humor, de fantasía –ese guiño a los personajes de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll-, de homenaje al teatro cómico dieciochesco francés –sobre todo, por el vestuario- y de otros ritmos como la jota de Pablo Sarasate o el rock de Queen –cómica versión de ‘I want to break free’ en la voz del violonchelista Jorge Fournadjiev-. También sonó Bach con ‘Chaconne’ o Schumann, Tchaikovsky, Verdi (un aria de ‘Rigoletto’), Mascagni, Dvorak, Di Capua, Paganini, Albéniz y Saint-Saens. 

Fotos: E.C.

La verdadera historia de ‘Los Divinos’ termina por el comienzo. Su gran ópera prima resulta ser ‘Thriller’, de Michael Jackson, cantada por el tenor granadino José Manuel Zapata, que encarna en la función a multitud de personajes. “Soy muy feliz haciendo ‘Los Divinos", ha dicho en alguna ocasión. Y eso, pese a la fuerza y el aire que se necesita para cantar con tantos cambios vertiginosos de escenas y vestuario. Zapata se mete en la piel de una bailarina de ballet que arrancó las risas del público hasta un jefe de cocina un tanto tiránico que con acento italiano prepara orgulloso… una tortilla. 

Zapata es Ludovico, el menor de cinco hermanos, el diferente, el que encarna las situaciones más disparatadas del montaje. Ara Malikian es Antonio, el narrador de la historia de los cinco hermanos: “el más guapo, el más maravilloso…”. El resto de hermanos son los fantásticos también Juan Francisco Padilla, a la guitarra; Inma Almendros, al violín y Jorge Fournadjiev, al violonchelo. Todos son hijos de una casta diva que muere creyendo que todos sus hijos son instrumentistas y sin saber que el pequeño esconde una voz prodigiosa en su garganta. 

Fue un placer reencontrarse con Malikian en el Buero. La prueba fueron los larguísimos aplausos del patio de butacas -hubo bis operístico con participación del público incluida-. Y fue una delicia por su alegría, su virtuosismo envuelto en generosidad, por compartir sabiamente su talento. Y por hacernos reir, tan necesario hoy. 

Fotos: E.C.