Ven con tus fantasmas

Anthony Blake inició anoche en Guadalajara la gira de ‘No vengas solo’. • Se agotaron las entradas en el Buero Vallejo.• El espectáculo, muy teatral y misterioso, se adentra en la capacidad de la mente humana y se hila a base de números con el miedo como protagonista.


Todo empieza en el interior de una caja y acaba en grito. En medio, dos horas de ejercicios mentales, juegos psicológicos, de rol, retratos de asesinos en serie y preguntas, muchas preguntas para conocer nuestra propia mente: ¿serías capaz de matar en una situación límite? Si somos carnívoros ¿somos asesinos en potencia, o asesinos controlados?¿cuál sería para tí la manera más angustiosa de morir?¿a qué tenemos miedo?

El mentalista Anthony Blake inició anoche en Guadalajara la gira de su último espectáculo ‘No vengas solo’, ante un Buero Vallejo que agotó entradas. Fundamentalmente, no difiere nada de lo que Blake siempre ha mostrado en sus números aunque el montaje es un monográfico sobre el miedo humano.

Bien podría ser una masterclass sobre psiquiatría. Porque Blake demuestra que conoce la mente y la lleva hasta donde quiere, provocando en el espectador ese punto de inquietud, de incertidumbre, como si estuviera pendiente de un hilo que al final, se rompe.  

Para dar más profundidad a su puesta en escena, se rodea de una acertada escenografía, gótica, una decoración del interior de una casa, desde donde se divisa la luna, una luna grande, llena, que sirve de pantalla para mostrar en primer plano algunos de los logros de Blake –por ejemplo, cómo una aguja atraviesa la piel de un adolescente, el primero de los invitados de entre el público a subir al escenario, sin que el joven se dé cuenta de que lo que verdaderamente le atraviesa el brazo es una fina y alargada aguja-. 

‘No vengas solo’ trata de demostrar con números y ejercicios -el público es parte clave del espectáculo- que el ser humano es capaz de generar sensaciones en su cabeza que nunca antes había sido capaz de generar –como tocar, figuradamente, a un pariente fallecido hace pocos años, y, al abrir los ojos y oler tus manos, reconocer que huele a “limpio, a fresco, a ella…”, el mismo olor que tenía tu pariente y que Blake ha descrito previamente en una pizarra.

El mentalista también quiso demostrar que todos podemos ser capaces de matar en situaciones límites. El público empezó a decir que no pero terminó diciendo que sí. Al menos cuatro, los cuatro espectadores que subieron al escenario para participar en un juego de rol, en el que Blake adivinó el papel de cada cual –víctima, asesino, testigo y señor X-. Resultó un número con más humor que magia. Prologó este número con un repaso a asesinos en serie famosos como el carnicero de Rostov o el arropiero… ¿acaso llevamos a un monstruo dentro de nosotros? 

El miedo también se extiende a nuestras pesadillas y a nuestros fantasmas, al más allá. 

El montaje, que dura dos horas, está bien hilado gracias a las tesis y las pruebas constantes. En general, el público respondió con aplausos a los trucos de Blake –“recuerde que todo está en su imaginación”, sentenció al final-, salvo en algún número, -como el de la joven que ‘levitó’- en el que los espectadores se mostraron un poco fríos (o incrédulos)-. 

Blake es un buen monologuista, comunica y mete pequeñas dosis de humor en los comentarios, las justas porque estamos ante un espectáculo de miedo. No se trata de romper el ambiente sino de destensar la cuerda, tan necesario a veces.

En este espectáculo hay pocos sustos pero mucha teatralidad y misterio. Porque, en realidad, lo que quiere Blake es que después de ver ‘No vengas solo’ te vayas a casa con el miedo metido en el cuerpo.

 

 

 

 

 

Artículos Relacionados