Buero, entre paisanos

En el acto central del Día del Libro, la Biblioteca Pública de Guadalajara ha recordado al autor nacido en la ciudad hace cien años con la lectura dramatizada de escenas de 'Historias de una escalera' y 'El Tragaluz', ante un Patio Central lleno de público. • Al inicio, se ha leído el manifiesto que Buero escribió en 1992 para el primer Día del Libro en Castilla-La Mancha. 


Buero vive. Cada vez que se leen sus obras, cada vez que uno de sus personajes toma forma. Generosa, Carmina, Fernando, el cobrador de la luz. Encarna, Vicente, Mario o Elvirita.

Buero es uno de los dramaturgos más importantes de la literatura española, sin duda el más relevante nacido en Guadalajara, y así lo ha querido recordar en su centenario la Biblioteca Pública, un centro del que el escritor formó parte -fue Socio de Honor en 1991-. "Buero contribuyó a que fuera un referente cultural en un momento efervescente", ha señalado el director de la Biblioteca, Jorge Gómez, en el acto central del Día del Libro, en un Patio abarrotado que se ha convertido en el escenario que el autor retrató en 'El Tragaluz' y en 'Historia de la escalera'. Esa metáfora de la vida donde en cada rellano había una familia y en cada peldaño, el sueño de una vida mejor. Una escalera poblada de miseria y mentiras que no era sino el espejo de una sociedad egoísta que soñaba prosperar pero sólo conseguía ser infeliz.

"Buero es, posiblemente, uno de los dramaturgos más excepcionales que hayamos tenido en nuestra lengua", ha añadido Gómez en la presentación de lo que ha resultado ser un "homenaje sencillo y popular". Personas que jamás se han subido a un teatro, miembros de algunos de los más de 40 Clubes de Lectura de la Biblioteca, han sido dirigidos por Pablo Menasanch, que ha sabido sacarle jugo a los intérpretes, jugar muy bien con los espacios e hilar inteligentemente todo el espectáculo. "Ellos representan el día a día de la Biblioteca", ha querido subrayar Gómez en referencia al protagonismo de estos clubes. 

Mayores, adolescentes y niños del Taller para Pensar han tejido un juego escénico que ha demostrado, como ha señalado la directora provincial de Cultura, Rocío López, no sólo "la búsqueda estética" sino también "el propósito ético" que Buero tenía a la hora de perfilar sus personajes.

En una puesta en escena aficionada pero muy orignal, los clubes han buceado también en las reflexiones del autor recreándole durante una entrevista donde recordaba sus paseos por la Concordia, su relación con sus padres, su paso por la cárcel y algunas opiniones sobre cómo se forjó su destino teatral y sobre lo qué era el teatro para él: "íntimamente, un intento de arte". 

Dos niños, reconvertidos en Consejo de Sabios, han reflexionado sobre la lectura: "leer nos hace felices, nos hace más guapos, te permite ver otros mundos, vivir otras vidas, es como una medicina que te cura. Hay que leer mucho para hacernos libres", han dicho. Y un grupo de adolescentes, acto seguido, han recreado un cásting imaginario de actores donde recordaron el vicio más importante de Buero, el tabaco: "...y cuando se quería sanear los bronquios fumaba pipa". También ellos le han hecho preguntas imaginarias a Buero: ¿escribes de noche o de día?¿te crees importante?¿te molesta la gente?¿lees los periódicos en profundidad?

La directora provincial de Cultura, Rocío López, ha recordado en su intervención el manifiesto 'Sin libros nada somos' y que Buero Vallejo escribió en 1992 para el primer Día del Libro en Castilla-La Mancha, "un acto consolidado", ha dicho. López lo ha leído junto a Jorge Gómez, Mª Antonia Cuadrado, presidenta de la Asociación Amigos de la Biblioteca y Blanca Calvo, presidenta del Seminario Infantil y Juvenil. "Es un manifiesto que está plenamente vigente", ha señalado la representante de la Junta: "y dice en gran medida quién es Antonio Buero Vallejo y qué es la lectura". 

Para terminar su intervención, Rocío López ha compartido una impresión personal: "quizás una de las mejores definiciones de este gran dramaturgo alcarreño sea 'conciencia de nuestra época'. Por encima de todo, Buero Vallejo busca y conoce al ser humano y esto viene respaldado por la profunda esperanza que manifiesta en cada una de sus obras, esperanza en la posibilidad de un mundo mejor siempre y cuando creamos en la capacidad del ser humano para perfeccionarse como ser social, como ser capaz de alcanzar una sociedad más perfecta".

Reportaje gráfico: Rubén Madrid.