Embid se acerca al urbanismo de una forma llana y sintética

‘Urbanismo para ciudadanos’ es fruto de un lustro de trabajo del que fuera presidente del colegio de arquitectos de Guadalajara durante 12 años, Miguel Ángel Embid • Pretende divulgar de un modo claro y sencillo, los conceptos del urbanismo, sus errores y las perspectivas de futuro • Apuesta por un mayor esfuerzo en mejorar la ciudad consolidada como propuesta para recuperar este sector en la capital


Acercar una materia tan árida como el urbanismo a la ciudadanía no es tarea fácil y, ese es el empeño que ha buscado el que fuera presidente del colegio de arquitectos durante 12 años, Miguel Ángel Embid con la publicación de su libro ‘Urbanismo para ciudadanos’ que fue ayer presentado en el salón de actos de la Cámara de Comercio, enmarcado dentro de las actividades de la Fundación Siglo Futuro. Alrededor de medio centenar de personas –entre ellas muchas personalidades del PSOE y del gremio de la arquitectura- se dieron cita para conocer esta interesante publicación que trata de explicar como afecta un tema como es el urbanismo a los ciudadanos; así como acercar los conceptos elementales de esta materia a ellos porque su conocimiento, como su propio autor dijo, “no debe estar sólo en poder de un pequeño grupo de técnicos”.

 “Ha sintetizado con gran capacidad, con un lenguaje coloquial y próximo junto con un tono periodístico los conceptos del urbanismo”, resaltó el arquitecto y profesor de esta materia en el Instituto Pascual Madoz de la Universidad Carlos III, Gerardo Roger que, además de realizar el prólogo de esta publicación, quiso acompañar a Embid en esta presentación pública del libro. “A Miguel Ángel le pasaría de suelo rústico, a catalogado, a BIC”, señaló haciendo un símil urbanístico por la gran valía del autor tanto como profesional de la arquitectura como por este libro del que también valoró la capacidad del autor para hacer autocrítica, “hablando de las maldades del urbanismo de una forma muy descarnada”.  

No sólo destacó este hecho, sino que el profesor Roger, además, alabó la “generosidad” de Miguel Ángel Embid de abandonar la actitud “ágrafa” de los arquitectos y, embarcarse por este camino divulgativo de cuestiones propias de un sector del que tanto se habla, pero que sólo unos pocos conocen con exactitud tanto sus causas como sus consecuencias.

Este libro, según reconoció el propio Embid, es fruto de cinco años de trabajo, en el que ha buscado que el urbanismo pueda ser una materia comprensible para todos. “El planteamiento fue la de realizar un libro ameno, divertido, sencillo, elemental pero con enjundia”, destaca el autor cuya idea es que cualquier lector que se acercara a sus páginas, dedicase algo más de una hora, para leerse la publicación “de un tirón” ya que, según detalló, se había concebido para una lectura casi continua y, por su reducido tamaño, en apenas este espacio de tiempo se podía leer.

Una visión profunda y sintética del urbanismo

‘Urbanismo para ciudadanos’ está estructurado en cuatro partes. Una primera en la que expone sus conceptos generales; para luego continuar en su segundo capítulo profundizando sobre los agentes que participan en el urbanismo, revisando la relación entre promotores y políticos con esta materia. El tercero ya ahonda sobre las bondades y maldades del urbanismo en España donde acusa al sector financiero de gozar de un amplio grado de responsabilidad sobre el deterioro del sector urbanístico. Además, reconoce como bondades futuras, no repetir errores de anteriores épocas como fue la valoración del suelo.

El cierre de esta publicación habla del urbanismo del futuro que, a su juicio, debe ir encaminado hacia recuperar la ciudad histórica. “Cuanta más ciudad hagamos, mas progresaremos en el futuro”, reseñó el propio Embid, que busca alejarse de planteamientos de urbanizaciones no enmarcadas dentro del seno de la ciudad compacta, donde un pueblo hace su vida. Eso sí, destacó que su desarrolló ha de llevarse a cabo con “criterios de sostenibilidad”.

Cabe apuntar, que este ‘Urbanismo para ciudadanos” es el primer paso de una nueva editorial en la que el autor de este libro se ha enmarcado cuya filosofía se va a basar en ofrecer, con un lenguaje accesible y comprensible para todos, explicar temáticas plagadas de dificultades. Esta editorial llamada ‘Para Ciudadanos’ ya cuenta con otras cuatro publicaciones apalabradas que se irán gestando en los próximos meses donde se buscará divulgar, de un modo didáctico, temas como la economía, la política, la salud, la medicina e incluso la Cultura –su redacción la asumirá el presidente de la Fundación Siglo Futuro, Juan Garrido-.

“¿Quién quiere vivir en el Remate de las Cañas?”

La temática del urbanismo también dio lugar a un interesante coloquio en el que se busco profundizar sobre el futuro del planeamiento urbano de Guadalajara. Gerardo Roger demostró tener un conocimiento extenso sobre esta cuestión y sobre el Avance del Plan de Ordenación Municipal que maneja actualmente el Ayuntamiento capitalino. “Se trata de un buen plan, bien diseñado y con propuestas de crecimiento; pero tiene una oferta de suelo que ahora ya es desaforada”, resalta Roger, para quien ya se ha terminado la época de los planes de actuación urbanizadora; por lo que la mirada se debe centrar en la regeneración urbana, “volcándose más en la ciudad consolidada”. Su afirmación la basó en un dato: la construcción de una vivienda nueva supone un coste de 100.000 euros; la rehabilitación integral de una vivienda cuesta entre alrededor de 25.000 euros. “Hagamos de la necesidad, virtud; y recuperemos la con sostenibilidad el sistema inmobiliario”, resaltó este arquitecto.

Embid quiso ir más allá, recordando que en Guadalajara hay suelo para crear entre 12.000 y 15.000 viviendas, lo que supondría la aparición de 50.000 habitantes más, pero cuya llegada tardará. “En los próximos ocho o diez años, no veremos nuevas casas en las zonas de borde de la ciudad”, destacó. Es más, indicó que el avance del Plan “no vale” y que el trabajo se debe volcar en la ciudad histórica, buscando rehabilitar barrios que nacieron en las décadas de los 60 y los 70 que precisan de un trabajo de restauración. “Debemos centrar los esfuerzos en densificar la ciudad porque no va a llegar nuevas viviendas”, destacó Embid para quién, “la ciudad es lo que merece la pena, ¿a quién le gusta vivir en el Remate de las Cañas?”.

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