Una historia de piratas de ayer y de hoy

El historiador alcarreño José Félix Martos narró en el Casino la apasionante trayectoria de la Fragata Mercedes, hundida por ingleses en 1804. • Su cargamento hundido fue objeto de un pleito entre el gobierno español y la empresa de cazatesoros Odissey. La semana que viene se expondrá en las dependencias de la Calle Mayor la maqueta de la reconstrucción de la fragata, con motivo de la conferencia de su autor.


Los piratas pusieron dos veces en su punto de mira a la Fragata Mercedes, un barco de guerra español que fue hundido por el Ejército inglés en un acto de piratería en 1804, y cuyos restos sufrieron en 2007 un nuevo intento de saqueo por parte de una empresa de exploración de pecios americana, Odissey.

Más de una treintena de personas asistieron en la tarde del jueves al salón de actos del Casino Principal para disfrutar de la primera de las dos jornadas que se dedicarán a la apasionante historia de la fragata ‘Nuestra Señora de las Mercedes’. La charla esta vez corrió a cargo del historiador y catedrático del IES Buero Vallejo José Félix Martos, quien durante una hora y cuarto narró con excepcional interés la rocambolesca historia de este buque.

Martos dividió la conferencia en tres partes: Un repaso al contexto de finales del XVIII y principios del XIX en el que se produjo el episodio histórico, la explicación del viaje en el que fue hundida la fragata, y los sucesos recientes acontecidos entre 2007 y 2012 (desde que se descubrió su pecio, hasta que el Gobierno español terminó de ganar el contencioso internacional que se inició por su propiedad).

El contexto histórico

Así, el profesor explicó cómo a finales del XVIII la España de Carlos IV y Godoy se encontraba constantemente azotada, por encontrarse en medio de las tensiones entre las dos grandes potencias europeas del momento, Francia e Inglaterra, y la política de alianzas que se sucedió. También repasó la importancia de la minoría ilustrada que en España impulsó los mejores estudios sobre marinería y cartografía, con nombres imprescindibles como los de Alvear, Bustamante o Tofiño, y la presión que sobre España comenzó a mostrar Inglaterra de cara a arrebatar la influencia hispana en las colonias americanas.

En este contexto se produjo el incidente con la Fragata Mercedes, un buque de guerra construido en La Habana a finales del XVIII y que, junto a otros tres barcos similares, realizó entre 1803 y 1804 una expedición entre Ferrol, Lima, Montevideo y Cádiz, con el fin de recoger de América un inmenso tesoro monetario que repatriar a la península. Inglaterra, escudándose en la posibilidad de que el dinero fuera a parar a manos de la Francia napoleónica, y sin mediar declaración de guerra alguna, atacó a la expedición por sorpresa en octubre de 1804, cuando ya estaban a punto de llegar a Cádiz, justo a la altura del Algarve portugués, y cuando los barcos cargaban una ingente cantidad de monedas de oro y plata.

Los piratas modernos del Odissey

Apresadas tres fragatas y hundida la Mercedes, el dinero fue robado por la Corona británica, mientras el tesoro que se hundió en la Mercedes (unos 14.000 kilos de monedas de plata y oro) descansó en el fondo del mar, junto a más de 200 cadáveres, durante dos largos siglos. Así fue hasta que en el año 2007 una empresa americana encontró el pecio, y saqueó el tesoro, vulnerando las leyes internacionales sobre arqueología submarina.

Finalmente, Martos explicó cómo fue la lucha judicial del Gobierno español y decenas de funcionarios (historiadores, documentalistas, arqueólogos...) hasta conseguir que un juez de los Estados Unidos, y el Tribunal Supremo de ese país, reconocieran a España como legítima dueña de los restos, un tesoro que fue repuesto en el año 2012, y que actualmente se puede ver en el Museo de Arqueología Submarina de Cartagena.

La maqueta de la Mercedes, el 5 de marzo en el Casino

El historiador alcarreño también explicó algunos interesantes detalles sobre el barco, que a buen seguro serán ampliados el próximo 5 de marzo en que llega al Casino Miguel Godoy Sánchez, restaurador y conservador que en los dos últimos dos años ha fabricado una formidable maqueta a escala de la citada fragata, por encargo del Museo Naval. Los asistentes tendrán el privilegio de poder contemplar la propia maqueta, que se expondrá en la sede del Casino Principal.

El constructor de la maqueta, Miguel Godoy Sanchez, es un madrileño de 66 años, hijo de marino, que vivió en Guinea Ecuatorial de 1958 a 1965. Allí estudió Bachillerato y se aficionó al modelismo y la navegación, desarrollando una atracción especial por la madera y construyendo sus primeros cayucos y embarcaciones con las que comienza a navegar. Es titulado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (1973) y modelista restaurador investigador del Museo Naval de Madrid desde 1987. Como constructor ha realizado diversidad de modelos muy significativos como el acorazada Maine, la corbeta Descubierta, o el buque escuela Galatea. También es modelista habitual de la Casa Real y sus diversas maquetas están presentes en numerosos países.