“Guadalajara ha sido rica en milagrería popular”

Ángel Arroyo inicia con una conferencia el ciclo de charlas y tertulias en el bar Malvarrosa sobre fenómenos paranormales, misterios y esoterismo. • Este experto ha recopilado diferentes casos de apariciones registradas por la prensa de principios del siglo XX, como el  fantasma del Arrabal.  Los milagros o misterios religiosos son los más abundantes en la provincia, pero destaca sobre todos el de la cruz aparecida en el cielo durante la agonía del Cardenal Mendoza.


Cuentan las crónicas que toda Guadalajara quedó sobrecogida ante la visión de un acontecimiento sobrenatural el 11 de enero de 1495. Aquel día murió el Cardenal González de Mendoza, uno de los personajes más importantes que ha dado la ciudad a la historia. El clérigo había tenido siempre gran identificación y devoción por el símbolo de la cruz, hasta el punto de que nació el 3 de mayo (día de la Santa Cruz), que puso el objeto con esta forma sobre  la última torre de la Alhambra conquistada por los Reyes Católicos y que siempre bautizaba colegios y hospitales con el nombre de la Santa Cruz.

Lo verdaderamente sorprendente ocurrió cuando, el día de su muerte, una enorme cruz apareció sobre el palacio donde un agónico cardenal recibía en esos momentos la extremaunción. Lo vieron, según relatan crónicas y biografías, los muchos fieles que rezaban en los exteriores del edificio. Y observaron, también, cómo la cruz en el cielo se desvaneció en el momento en que el cura expiró.

Este es el relato que más llama la atención a Ángel Arroyo, el divulgador encargado de inaugurar con una charla un ciclo sobre fenómenos paranormales, esoterismo y misterios en la céntrica cafetería Malvarrosa, que a partir de este fin de semana servirá una cita (con tertulia incluida) con una periodicidad mensual. La entrada es gratis, aunque se supone que aprovechando para charlar en torno a un café o, puestos a meterse en harina, con alguna bebida espirituosa.

En el caso de Arroyo, en los últimos tiempos ha recopilado una serie de acontecimientos registrados en crónicas medievales (y aparecidas a su vez en libros, sobre todo dos firmados por Emilia Castelló y Manuel Berrocal), así como testimonios en la prensa de principios del siglo XX, en cuyas hemerotecas digitales ha buceado.

Más milagros que ovnis

Arroyo, que administra también la web Guadalajara Misteriosa, ha dividido su intervención, titulada ‘Hechos sobrenaturales, milagros, apariciones y fantasmas’ en tres bloques temáticos: fenomenos celestes, milagros y fantasmas.

En una conversación con Cultura EnGuada, habla sobre sus explicaciones acerca de fenómenos celestes (lo prefiere a hablar directamente de ovnis), donde indica el significado mítico y mágico que se daba en el medievo a un mismo cometa que, ya en el siglo XX, remitía a la presencia sobrevoladora de extraterrestres. “Entonces, de los siglos XV al XVIII, se interpretaban como prodigios, señales del cielo o presagios de desgracias”. Luego la ciencia ha desviado el universo de significados.

En la provincia, en cambio, los casos más abundantes están ligados a fenómenos religiosos. “Guadalajara ha tenido más milagrería popular, como ocurre en general en toda Castilla”, asegura Arroyo. Que unos hechos similares den lugar a peregrinaciones y gocen de gran popularidad mientras otros han caído en el olvido depende, según opina, del tratamiento que se les ha querido dar. “En mi caso los enfoco como milagros menores. En otros casos se ha desvirtuado el concepto, ha primado más la devoción que el suceso”.

También ha caído en desuso la tradición de apariciones y fantasmas en las calles de la ciudad, tal vez porque el alumbrado público ha espantado a los espíritus. Los hubo, y muchos, a principios del siglo pasado. Ahora están recluidos a los espacios entre muros donde se practica, por ejemplo, brujería. Además, “los fantasmas actuales están en la parapsicología y el exorcismo”.

Fantasmas en la prensa

Son las dos primeras décadas del siglo pasado las que más fenómenos de apariciones suministran: no sólo las farolas han marcado la diferencia, sino la práctica de la prensa de la época, que entró en competencia por noticiar sobre estos hechos sensacionales (añadiendo en muchos casos más imaginación de crónica en crónica) para incrementar las ventas.

Arroyo cita dos espíritus callejeros, de entre otros muchos. En 1916 corrió la voz y llegó a las rotativas la presencia del llamado fantasma del Arrabal, en las inmediaciones de San Roque. Vestía de blanco, tenía luces en los ojos y del espanto que causó entre los arriacenses se hicieron eco tanto Flores y Abejas como La Palanca.

Sólo dos años después este último periódico daba cuenta de la existencia de un fantasma de trazas menos ortodoxas. Recorría las calles como una sombra negra, no tenía brazos según quienes lo vieron y andaba muy despacio. Cuando alguien se acercaba a él, observaba sorprendido la misma estampa: rodeado por la neblina, emitía un silbido en vez de expresarse con una voz y, de pronto, se elevaba al cielo para perderse en la inmensidad de la noche.

Los milagros

Entre los milagros de los que da cuenta Arroyo en su charla (el contenido probablemente esté publicado en su web a lo largo de la próxima semana) se encuentran las curaciones de atribución milagrosa. Lo fue, según una noticia de Flores y Abejas de 1902, la de una monja paralítica que aguardaba en silencio al rezo con la Medalla Milagrosa de unas compañeras y que, de pronto, se levantó, habló y echó a andar.

No menos impresión debió de causar en la época el golpe de efecto del Cristo de Fuentelencina. El pueblo reunido para rezarle rogando lluvias ante la amenaza de una mala cosecha por la sequía presenció cómo de pronto aparecieron lucecillas en la corona de espinas de la imagen, hecho que se repitió al día siguiente, según cuentan, al menos, los papeles de hace más de cien años.

Próximas citas

Dos antecedentes directos tiene la iniciativa que ha nacido en la céntrica cafetería Malvarrosa: las charlas que se mantuvieron hace dos décadas en un local frente al centro cívico, coordinadas por ‘Chiqui’ Valero, y las tertulias del Café Lyon de Madrid, junto al palacio de Linares –residencia, por cierto, de no pocos fantasmas– y cuyo nombre y logo, La Ballena Alegre, han tomado prestado en homenaje los organizadores de las nuevas citas alcarreñas, coordinadas por David Cuevas, quien llevase el programa ‘Dimensión límite’ de esRadio.

Cabe recordar que, además de la convocatoria inicial de este sábado (19:00 horas), ya están programadas otras dos conferencias, seguidas de sus respectivos debates, para principios y finales de noviembre: ‘Samhain: El día del culto a los difuntos’, por Jesús Callejo, y ‘Anne Germain: Sociedad Limitada’ por Juan José Sánchez-Oro y David Cuevas.