Ríos Insua: "Sometemos a estrés al clima"

Ríos Insúa, el miembro más joven de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, impartió una conferencia anoche en la sala Tragaluz, dentro del ciclo Encuentros con la Ciencia, de la Fundación Siglo Futuro. •  "Habrá más días calientes, más días templados pero también más olas de calor y hay menos días fríos en la mayoría de Europa", afirmó. 


No adaptarnos al cambio climático es un riesgo que el ser humano y los gobiernos han de admitir. Los humanos lo sufren y lo notan. Entre los principales problemas del mundo medioambientales figura la pérdida de la biodiversidad, los movimientos migratorios, la degradación del suelo o la falta de agua potable. Los gobiernos han de implicarse y responsabilizarse del problema poniendo los medios para prevenir esos desastres o, al menos, paliar sus efectos. Es decir, deben hacer una buena gestión y un análisis de riesgos, "hay que hacer política" a pesar de "las incertidumbres" que arrojan los estudios sobre cambio climático y sus efectos. Porque son curvas, gráficos, modelos que reflejan muchas variables pero también "técnicas estadísticas" que ayudan a encontrar "una explicación coherente". 

El Doctor en Ciencias Matemáticas, David Rios Insua, Catedrático de Investigación Operativa en la Universidad Rey Juan Carlos, aportó estas conclusiones en la conferencia que ayer por la tarde impartió en la sala Tragaluz, en un día "de lluvia extrema", que le vino muy bien para introducir su charla ante un auditorio que no llegaba al medio centenar de personas. 

Ríos Insua, el miembro más joven de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, vaticinó un aumento de los fenómenos meteorológicos extremos. Es verdad que "se producen cambios del clima sin nuestra intervención", como un "aumento de CO2 considerable" que anima el calentamiento de la Tierra. Y aportó un dato: a mediados de los años 90, la Tierra había aumentado 0,6 grados respecto del comienzo de la industrialización. "Ahora hay más datos, más modelos, mejores ordenadores" que ayudan a "predecir aumentos globales de temperatura media" en diferentes escenarios. 

"A finales de este siglo, habrá una ola de calor cada cinco años"

Los efectos de ese cambio climático -que parte de expertos niegan- se notan en el cambio de los patrones metereológicos y en particular, "tendrá efecto sobre los fenómenos extremos". Habrá más días calientes, más días templados pero también más olas de calor y hay menos días fríos en la mayoría de Europa. "Antes había una ola de calor cada 50 años, a finales de este siglo, habrá una cada cinco", afirmó Insua. 

También habrá precipitaciones extremas. "En el Sur de Europa se esperan menos tormentas de viento. Pero el riesgo de riadas crece en toda Europa. Los daños de riadas han crecido pero no necesariamente va ligado al cambio climático" sino a la acción humana. Por ejemplo, "construimos más casas en zonas más peligrosas". En el extremo contrario, las sequías: "habrá más en el Sur y Centro de Europa", predijo. 

"Sometemos a estrés al clima", sentenció. Las consecuencias de ese 'estrés' climático se dejan sentir en volcanes, agricultura o el propio sol. El balance es "negativo" pero hay algunas notas positivas: por ejemplo, "se reducen los riesgos de heladas". Este estrés tiene impacto en muchos frentes. No sólo "en vidas humanas" sino también en fenómenos como los "cambios en el medio ambiente, en las cosechas, un uso ineficiente del suelo, la competición por conseguir recursos escasos, lo que puede dar lugar a migraciones".

"El sector público ha de involucrarse con sistemas de ayudas post desastre".

La solución pasa por intentar "mitigar" los efectos. ¿Cómo? Rios Insua propuso "poner tasas por emisiones de CO2, infraestructuras más seguras o cambios en el estilo de vida". Hay países ya concienciados como Holanda, porque "la mayor parte está bajo el nivel del mar" y ya sufrió inundaciones en 1953 que causaron cerca de 2.000 muertos. Es un país en constante lucha contra el agua, que, por otra parte, ha definido su propia imagen. También Portugal está poniendo esfuerzos para resolver la pérdida de playas y de su costa.

El Salvador es uno de los países que sufre más el cambio climático. Además del huracán Mitch y una depresión tropical mucho más devastadora, el país cuenta con el peligro constante de las riadas que provocan sus embalses, además de las sequías. Es un país "multiamenazado" cuya única solución pasa, de momento, por la migración de sus habitantes, explicó el Catedrático de Estadística. 

Ha de cambiar nuestra perspectiva de percibir el riesgo, siguiendo "estrategias", afirmó el académico. El "sector público ha de involucrarse con códigos de construcción y con sistemas de ayudas post desastre, con la realización de mapas de riesgo" que ayudarían a saber, por ejemplo, donde no construir". Porque "las catástrofes metereológicas también salen caras". 

En el coloquio, los asistentes preguntaron por el interés de España por prevenir este tipo de riesgos climáticos, aunque "España", dijo Ríos Insua, "no creo que tenga esto entre sus prioridades actualmente" y sobre cómo hay quienes son capaz de negar el cambio climático: "hay lobbies petrolíferos que financian think thanks (grupo de expertos de naturaleza investigadora en el ámbito de las ciencias sociales) y que, por tanto, se deben a quienes les pagan. Hay intereses, sí. Pero "hay que hacer cosas", pese a todo. El mundo se mueve y no hay que esperar a que llegue el día en que "tengamos que cambiar incluso las ciudades".

 

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