Es sólo rock'n'roll pero funciona

Leiva ofreció en la noche del miércoles un concierto de hora y media ante 3.000 espectadores, el aforo que el propio cantante había pedido para su actuación, incluida en su gira 'Pólvora'. • El madrileño agotó las entradas la misma tarde de su concierto. • El grupo de su guitarrista, Sidecars, calentó el ambiente con un concierto de 45 minutos, donde presentó su último disco 'De película'.


No se entiende que el rockero Leiva limitase el aforo de su concierto, anoche  en Guadalajara. Tres mil personas -ni una más, por expreso deseo del cantante-, recibieron con los abrazos abiertos y con ganas de más a la mitad de Pereza, que vive su momento artístico más dulce tras telonear a los Rolling Stones en su reciente gira española y ser candidato a mejor artista español del año en los Premios MTV europeos. Su concierto, en una Fuente La Niña acotada por vallas y teloneado por Sidecars durante 45 minutos de rock idéntico, estuvo lejos de ser íntimo, a tenor de lo que los ocho músicos -sección de viento incluida- ofrecieron sobre el escenario.

El concierto pasó como un suspiro para el público, entregado a la causa desde el minuto cero. En hora y media, el madrileño sirvió caliente el repertorio de sus dos discos en solitario, con algunos guiños musicales a Pereza, su banda durante una década. Arrancó con 'Los Cantantes' para ir desgranando su última creación, 'Pólvora': "trataremos de ofreceros nuestra mejor versión", dijo mientras tocaba la canción del mismo título. Piropeó desde el inicio a Guadalajara, "una tierra que nos gusta por muchos motivos" y agradeció que "paguéis una entrada" en los tiempos que corren, arrancando los aplausos del foso, lleno de adolescentes y chicas encantadas de estar ante su ídolo y, ya en segunda fila, público treintañero. Todos se sabían todas las canciones y subían la voz en los estribillos.

Leiva empezó guitarrero y acto seguido, se puso baladista. Llegó 'Por mi tripa', primera concesión a Pereza, que dedicó a "su mejor amigo". Más dedicatorias: a la gente que le acompañó desde el principio, con referencias a su concierto en la Sala Óxido hace año y medio, "ante unas 150 personas", recordó. Para ellos, tocó el medio tiempo 'Ciencia ficción' -que desvió un momento hacia el 'You can´t always get what you want', de los Rolling- y que sirvió para presentar a la Leivaband.

Después, llegaría 'SuperHermanas' (Pereza), con riff inicial calcado al de 'It's only rock'n'roll' -de hecho, el tema derivó a la canción de Sus Satánicas Majestades-. Así se fue, para volver solo y acústico con 'Vis a vis', de su disco debut 'Diciembre'. Enfilaba entonces el final de un directo, en general fresco y con sangre, que finiquitó con 'Terriblemente cruel' -"gracias por esta mágica noche. Feliz fin de verano a todos"- y la esperada 'Lady Madrid'. "Gracias por el cariño y el respeto", se sinceró ante un auditorio que estaba ya rendido a sus pies y no paró de fotografiar y grabar el concierto en todo momento. Su golpe efectista final fue quitar el micrófono para lanzar el pie de micro hacia el suelo golpeándolo hasta romperlo. It´s only rock'n'roll (sólo rock'n'roll) pero funciona.


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