Más de mil aplausos para las ‘joticas solidarias’

El Festival de Jotas mostró durante dos horas dos maneras diferentes de cantar, bailar y sentir este género: el aragonés y el castellano. • Actuaron primero Carallana y después el Grupo de Bailes deLa Cotilla. • La recaudación, un euro por espectador, superó los mil euros a beneficio de Cáritas.


Dos estilos de cantar, bailar y sentir la jota se han dado cita este martes por la tarde sobre la pista del Multiusos en el Festival de Jotas ante más de mil espectadores: la jota que lanza los brazos al cielo y la que los mantiene pegados sobre los hombros; la que remarca el punteo de los pies y la que mantiene un paso más sobrio al son de la dulzaina; la que canta a la Virgen del Pilar y la que venera a la Antigua. La aragonesa y la castellana.

Dos grupos, uno invitado y llegado de Aragón y otro de músicos y bailarines alcarreños, han protagonizado uno de los eventos musicales más concurridos de las Ferias, con un público de edad ligeramente elevada y que aplaudió a rabiar las interpretaciones y danzas de los invitados Carallana y de la Escuela de La Cotilla.

La jota aragonesa

Los maños han sido los primeros en saltar a escena. Sin una calidad técnica de sonido demasiado óptima, sobre todo en las primeras canciones, el grupo ha ido desgranando diferentes piezas representativas de las comarcas de las tres provincias aragonesas, en algunos de los casos dando protagonismo a las imponentes cuerdas vocales de sus tres voces femeninas y su cantante masculino.

Ha sido precisamente Rafael Gutiérrez, que a su vez es el director del grupo, quien ha demostrado su estilo “fuerte, recio y bravo” al micrófono, como el vino de Carillena, según la presentación que le ha brindado una de sus compañeras, aludiendo así al lugar del que procede el artista.

Con el acompañamiento de tres laúdes y dos guitarras, además de las castañuelas de sus ocho bailarines ataviados con los reconocibles atuendos regionales, el público ha podido conocer una de las variantes de jotas más populares de España.

La jota castellana

Una hora después, ha sido el Grupo de Bailes Regionales del Palacio de La Cotilla quien ha saltado a escena interpretando unas sanjuaneras de Sigüenza, para recuperar las jotas, rondas, rondallas y seguidillas de la provincia de Guadalajara.

Los guadalajareños, encargados de representar sobre este escenario a la jota castellana, con un baile menos saltarín y unas variantes propias, como el paloteo –caso del albalateño, que el público pudo apreciar–, han repasado piezas típicas del folklore de Atienza, Brihuega, Fuentelencina o Mondéjar, entre otros. Los alcarreños han añadido el sonido de la dulzaina a su orquesta de cuerda, compuesta de dos laúdes, dos guitarras y otras dos bandurrias. En el escenario se pudo ver hasta 16 personas bailando: sólo un mozo y el resto, mujeres con las faldas alcarreñas típicas, de colores amarillo, rojo y verde

Nutrido público

La actividad, que cuenta con el patrocinio de IberCaja, ha resultado doblemente exitosa, porque la nutrida presencia de guadalajareños en las gradas del Multiusos, siempre agradable para los grupos sobre el escenario en pleno parqué, se ha traducido a su vez en una recaudación de más de mil euros, a razón de uno por espectador, que serán destinados a la organización sin ánimo de lucro Cáritas Diocesana.