“El directo es un animal con vida propia, es impredecible”

El cantante y compositor de Lagarto Amarillo, Pablo Mora, anima al público a disfrutar del directo que tendrá lugar en el escenario del Tyce esta noche. • Asegura que ya está componiendo canciones para su próximo disco- • “Trabajar con tus hermanos da más de todo: más complicidad, pero también más roces”. • “La balada 'Culpable' es tan bonita que ya forma parte de la conciencia colectiva”.


Son tres hermanos, aunque musicalmente cada uno es de su padre y de su madre. Pablo, Patricia y José son madrileños y tienen tres discos en el mercado, el último de ellos, 'Estoy mintiendo de verdad', objeto de presentación esta noche en el escenario del espacio Tyce ante el público guadalajareño, que los verá por vez primera en directo.

Este grupo formado en 2003 ha recibido las influencias de cada uno de sus integrantes, lo que le convierte en un ejemplo de banda mestiza que, subida a la misma rama musical que otros conocidos artistas como Melendi o sus amigos Maldita Nerea, está obteniendo un más que aceptable éxito comercial, sobre todo entre los más jóvenes.

El de Lagarto Amarillo, esta noche a partir de las diez, es el primer concierto de Ferias -mañana sábado es turno de Russian Red-, con los alcarreños Tourmalet como teloneros, en una cita en la que no faltarán melodías bailables, con numerosos guiños de raggae, ska y rumba, así como acordes más rockeros y canciones lentas, incluso intimistas, como la archicoreada 'Culpable'. Charlamos con Pablo Mora, cantante y compositor de Lagarto Amarillo. Llega haciendo bandera de optimismo.

'Estoy mintiendo de verdad'. ¿A qué se refieren?

Es una mentira que puede convertirse en verdad. Un niño pequeño que dice que de mayor quiere ser astronauta es mentira, pero podría ser verdad. Es necesario creer para que una mentira de verdad se convierta en verdad, tiene papeletas para ello.

¿Y que se haya titulado así el álbum y la gira responde a una circunstancia personal o al contexto social?

Responde a una percepción de que ya nadie cree en nada y de que cunde el desánimo con la crisis, como si estuviésemos todos alicaídos. En la portada del disco hay tres sombreros de copa. Va en la misma línea: no hay que perder la magia. Lo bonito es que tenemos que creer que un conejo puede salir de la chistera, no que eso es un truco en el que se usa un doble fondo. Si pensamos que todo puede ir bien, todo nos irá mejor.

¿Puede colaborar vuestra música a cambiar este espíritu?

Nuestro último disco, por ejemplo, tiene unas canciones muy sentidas y profundas, que a la gente le llega al alma.

Con el último disco, más pop, y el éxito de 'Culpable', ¿tenéis sensación de moveros mejor con las baladas?

No somos un grupo de baladas y tampoco imaginé nunca que con una de ellas pudiésemos sacar el single del disco, pero es que 'Culpable' es una canción tan bonita y que está llegando tan bien a todo el mundo que se está convirtiendo en una canción para la conciencia colectiva. Tenía que ser single.

En el concierto desplegáis todas las influencias de rumba, ska, salsa... típicas de los discos anteriores. Aquí no os hemos podido ver todavía, pero supongo que van por ahí los tiros.

Sí, claro. Este disco, sin ser premeditado, nos ha salido más pop que los anteriores, con una mezcla de todo tipo de músicas. Este disco nos lo ha producido Timmy Ropero, que es auténtico en el sentido de que da a las canciones una base muy bonita en la que hay un mayor protagonismo de la letra... eso tal vez ha hecho que llegue al gran público. Pero sí, en el directo tendremos de todo.

¿Qué tipo de directo desplegáis? Lagarto Amarillo sale al escenario ¿y...?

El directo es un animal terrestre de vida propia que en cada plaza se comporta de forma diferente. Hay muchas partes para baile, otras más lentas, otras para mover los brazos, dar palmas y hasta para reírse... Depende mucho del público. Esto es un mensaje para el público de Guadalajara, ¡eh!

¿Qué tiene que hacer para portarse bien?

Tampoco les decimos cómo tienen que ser, simplemente será un comportamiento colectivo que marcará el concierto. Nosotros nos contagiamos de ellos, igual que ocurre al revés. Al final siempre conseguimos que la fusión con el público haga que el concierto sea algo maravilloso. Verán que el concierto va a ser precioso y se lo van a pasar genial.

¿Os condiciona que sea un recinto cerrado y un auditorio no demasiado grande?

Es bonito tocar en cualqueir tipo de espacio. Un concierto grande con 30.000 personas está muy bien, pero también un concierto con un aforo medio ofrece momentos más intimistas en los que todos estamos más recogidos. Tenemos ganas de salir.

Ser un grupo de hermanos, juntos en casa y ahora en la carretera, en los estudios, en los escenarios... ¿Hay más complicidad, hay más roces...?

En realidad hay más de todo. Más complicidad, más roces... porque nos hemos criado juntos. Son tus hermanos para abrazarlos de alegría y para pegarte una bronca de no veas, pero a los diez minutos estamos tan amigos. Para lo bueno hay más confianza y para lo malo también hay más mala sangre. Pero hay fraternidad, nunca mejor dicho, para que todo esté al día. Si algo molesta, se dice al momento, no se acumulan ni quedan posos de rencor. La cosa está totalmente actualizada.

¿También las influencias tan variadas de vuestra música responde a los gustos personales de cada uno de vosotros?

Mi hermano José es más roquero, mi hermana Patricia escucha y toca mucha música clásica y a mí me gusta más música la étnica y pop. La influencia es variada y hace que tengamos un estilo tan especial.

Estáis centrados en la gira española, pero ¿tenéis como reto futuro el salto al otro lado del Atlántico?

Es un proyecto y una ilusión muy grande que tenemos concretamente con este disco, que es muy americano, con unos giros que, de hecho, están haciendo que funcione muy bien en los países de Sudamérica. Se está escuchando mucho en sus radios. Pero ahora estamos muy centrados en la gira española y queremos disfrutar aquí de nuestro disco con nuestros seguidores españoles. Seguramente crucemos el charco el año que viene.

Tenéis un público muy juvenil, lo que se nota en el exitazo del grupo en reproducciones en Internet, ¿caso de Youtube?

Es una herramienta alucinante que a nosotros nos encanta. Colgar un vídeo y que lo vean millones de personas. Pero también tenemos las redes sociales, que nos permiten el contacto directo con la gente en tiempo real y eso siempre es muy bueno.

Hasta ahora un músico apenas tenía contacto directo con su público en los directos, que serán insustituibles como ritual, pero quizá insuficiente. Internet amplía este horizonte.

Ahora estás en contacto y sabes lo que quieren. Si te piden mucho una canción para un concierto, la tocas... eso antes no lo sabías. Conoces lo que piensan y sabes qué les dices. Es un avance.

Habéis dicho en alguna ocasión que os gusta tocar, la vida del músico. ¿Incluso ahora, que se hace aún más dura, como en otros oficios?

Sí, pero intentamos evitar instalarnos en la queja, que es muy fácil. Nos enfrentamos a la vida del músico y a la realidad en general con alegría. Es fundamental que la alegría sea el único código válido para afrontar cualquier cosa.

Los compositores difícilmente aparcan esta faceta, aunque estén de gira. ¿le han visitado mucho las musas en los últimos tiempos? ¿Hay ya canciones para el futuro?

Siempre estás haciendo canciones, al menos en mi caso, porque te van viniendo. No soy un compositor de sentarme y tener un horario. Más que hacer yo canciones, las canciones me hacen a mí. Por muy de gira que ande, la canción que te tenga que venir, te vendrá y hay que estar ahí para recibirla. Ahora estoy haciendo canciones para otros artistas y otras para nosotros, para un próximo disco que hagamos a finales del año que viene.

¿Entonces hay fecha para próximo disco?

No lo tomes como seguro, pero esa es la idea que vamos teniendo. Quien dice finales del año que viene puede decir principios del siguiente.

En todo caso, entre gira y grabaciones, no os tomáis vacaciones demasido prolongadas..

Vacaciones, las justas.