Fescigu (I): El miedo al otro

El XV Festival de Cine Solidario se inauguró ayer con una brillante actuación del Orfeón Joaquín Turina y la primera de las cuatro sesiones de Sección Oficial, que cerró 'Madre', corto del conocido director Rodrigo Sorogoyen.


El público se rio ayer de lo lindo con 'Le soutien-gorge', una comedia francesa de 15 minutos ambientada en París y enmarcada en las movilizaciones que siguieron al atentado en el semanario satírico Charlie Hebdo. El film habla de prejuicios a través de una historia llena de situaciones graciosas -algunas, hilarantes- perfectamente encajadas. Fue uno de los pocos oasis amables que deparó la primera proyección de cortometrajes de una dura Sección Oficial en el arranque del XV Festival de Cine Solidario de Guadalajara, que prologó el brillante Orfeón Joaquín Turina.

Bajo la batuta de Sergio Cano y con los jóvenes miembros de la Turina Symphony Orchestra -en el foso-, las voces se sucedieron con bellísimas imágenes cautivadoras y sugerentes. La formación ofreció un par de piezas con solista y un dúo emocionante. Su actuación levantó a más de uno de las butacas de un Buero Vallejo que registró medio aforo y provocó un largo aplauso que duró hasta que hicieron mutis por el foro.

Las actrices Judith Niño y Montse de la Cal -con un pequeño monólogo sobre lo que comemos, tema central de este año- se encargaron de presentar brevemente la Sección Oficial, integrada por seis películas que alternaron drama y comedia. Abrió la escalofriante 'A new home', una producción de 14 minutos que habla sobre el miedo al otro a través de un thriller que transcurre en un edificio de pisos vacíos, únicamente habitados por una joven. Afuera, en el parque, acampan un numeroso grupo de refugiados que solo buscan un hogar.

Una insulsa y aburrida 'El Abogado', que narra el encuentro entre un tierno aprendiz de secuestrador y un abogado que termina siendo el malo de la peli, con un papel de 'lobo' capitalista dio paso a 'Raisa', de Pavel Cuzuloc, un drama femenino, con buena realización y fotografía -aunque le sobre metraje- con una sorpresa final que desencaja al espectador. Además de la citada 'Le soutien-gorge', divertidísima, la Sección Oficial incluyó la interesante 'Tabib', ambientada en Alepo. Las cámaras se meten en el hospital de la ciudad siria para contar la operación, entre bombas y destrucción, de un niño a manos del conocido como último pediatra de Alepo.

Cerró la sección inaugural 'Madre', de Rodrigo Sorogoyen, un corto de 18 minutos, con un larguísimo plano secuencia, donde el director de las premiadas 'Stockolm' y 'Que Dios nos perdone', consigue crear la deseada atmósfera de angustia en el espectador con el drama de un niño que llama a su madre porque su padre no aparece.

Los seis cortometrajes fueron una pequeña muestra del “mejor cine europeo alternativo”, dijo De la Cal, directora adjunta del festival, que animó al público a votar su corto favorito en el hall del teatro. Este año, como novedad, se sorteará quien vote podrá participar en el sorteo de un show cooking que ha organizado Cabaret Café bajo el título 'Productos de allí-comidas de allá', con el que se aprenderá a elaborar platos exóticos.

A la inauguración del Fescigu asistieron la viceconsejera de Administración Local, Pilar Cuevas, acompañada por el director provincial de Agricultura, Santos López y el director provincial de Cultura, Faustino Lozano así como algunos concejales de la oposición.

Lozano quiso pronunciar unas palabras de apoyo al festival, con idéntico discurso al que transmitió el delegado de la Junta, Alberto Rojo, durante la rueda de prensa de presentación del festival hace una semana.

Así, remarcó el papel “imprescindible” de la cultura para lograr “el progreso social” y el “sentido crítico” de los ciudadanos. Además, Lozano destacó el “carácter solidario” del Fescigu, “el trabajo en red” que supone el festival, un evento que, dijo, “parte del amor al cine” y remarcó la presencia de las ONG´s -en el hall solidario, trece colectivos sociales, ecológicos, agroalimentarios y culturales presentan sus proyectos hasta el sábado-.

En este sentido, se refirió Lozano al espacio que Alimentos de Castilla-La Mancha ha ubicado en el hall del Teatro Buero Vallejo, con productos de Denominación de Origen que el público podrá degustar hasta fin de existencias.

Fotos: E.C.

El festival clausuró su primera jornada con el coloquio '¿Sabes lo que comes?', donde cuatro expertos, moderados por el periodista Andrés Aberasturi, reflexionaron sobre la toxicidad y la justicia alimentaria. "Vivimos en un mundo de obesos y famélicos. La alimentación es un negocio", afirmó en uno de los videos que se proyectaron anoche Esther Vivas, periodista especializada en políticas agrarias y profesora en diferentes másters como Agricultura Ecológica. Algo que después flotó en el debate, al que asistieron cerca de un centenar de espectadores pasadas las diez de la noche. ¿Por qué hay gente que se muere de hambre si somos 7.000 millones de personas en el mundo y se produce comida para 12.000 millones? El problema está "en el acceso a los alimentos, que es un negocio", argumentó Sandra Castro, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Máster en Nutrición y Dietética, al inicio de un coloquio, que abordó también, entre otros temas, el problema de los antibióticos que se dan a ciertos animales -como el pollo, por ejemplo-, la forma de 'cebarlos' y cómo eso puede influir finalmente en los consumidores.

Consulta en nuestra agenda el programa de la segunda jornada del Fescigu.

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