Historias con alma y algunas risas

Las mejores interpretaciones corrieron a cargo de los protagonistas de ‘Ready to talk’ y ‘El resultado’. • El público disfrutó con el corto de Javier Veiga ‘¿De qué se ríen las hienas?’.   Buen documental de Octavi Royo, que ahonda en la vida de la comuna Tiyabou Garmi, donde la pobreza se asume como algo cotidiano.


Tamara Arias se mete maravillosamente bien en la piel de Cristina en ‘Ready to talk’, primer corto en competición de la noche de ayer, primer pase del Fescigu, que en su inauguración siguió siendo tan incisivo como de costumbre. Pocas caras políticas y mucho arte urbano –rap y sprays- prologaron una Sección Oficial que incluyó buenas historias. ‘Ready to talk’, de la gaditana Ángeles Reine, lo es. Porque une almas, porque sabe arrancarlas también.

Después de 22 minutos sentidos, ‘A.G.N.’, del vigués Emilio Martínez-Borso, devolvió a la realidad con la historia del fontanero y el vecino, que se enfrentan a una lucha de egos, una lucha llena de orgullo, por una avería en el baño, que el profesional comienza a arreglar un día más tarde de lo acordado y a eso de la una de la madrugada…la cinta más flojita de la primera Sección Oficial.

La gente aplaudió al microrrelato -microcorto- llamado ‘Life in a minute’, porque este corto dura justamente eso, 60 segundos.Y en ese tiempo, un hombre -se supone ya mayor, al final de su vida-, cuenta de forma maravillosamente poética, su historia de amor. Lo hace en off y con imágenes en color que recuerdan, en su exposición, al cine mudo. Rodado en Noruega, con seis actores que reflejan la brevedad de la vida y el paso del tiempo, de forma vertiginosa pero muy sutil. Más cerca del videoclip que otra cosa, supuso un oasis antes de la comedia española ‘¿De qué se ríen las hienas?’, de Javier Veiga.

Se nota que se ha curtido en el Club de la Comedia porque bien visto, el guión en parte podría ser uno de esos monólogos famosos que tanto éxito tienen. Comedia en estado puro, protagonizada por el propio Veiga y la actriz Toni Acosta, que encarna a una mujer de 38 años, a la que pronto se le pasará el arroz y está deseando ser madre.

La gente se río bastante con esta cinta, que aborda el tema de la maternidad desde muchos puntos de vista. El de la mujer que lo desea fervientemente, el del hombre que duda pero al final, consiente y el de la familia, que ya tiene tres, y avisa: “no sabes lo que es un hijo hasta que lo tienes”. En los minutos finales, no podía faltar ese Millán Salcedo recordando sus buenos años como la mitad de Martes y Trece, encarnando al enfermero patoso que se ‘carga’ al niño, aunque sólo sea una broma. Pasable.

Interesante documental

Para contrarrestar tanto humor patrio, el Fescigu programó seguidamente dos cintas de corte documental. La primera ‘The Only flower’ es la búsqueda de un biólogo en la China de los contrastes, de una flor perfecta, de la flor única. “Hablar de las flores de una cultura es decir cómo es esa cultura”, dice. Y de eso, en realidad, va la cinta. La cultura china es la de la imitación perfecta. Buena música la de este corto, casi de laboratorio sociológico, dirigido por César Pérez.

Como ‘Tiyabou Garmi’, de Octavi Royo, un viaje al que se le echan en falta diálogos, algún narrador. Es una experiencia visual sobre el corazón de Mali, un camino hasta la comuna que da nombre a este corto de 22 minutos, que no es sino una radiografía de la pobreza, la sequedad, la alegría necesaria en mitad de la nada. En la comuna de Tiyabou Garmi, los niños juegan a hacer correr un fino neumático por la tierra, que es mucha. Un laberinto de casas de piedra y adobe encierra la vida de unos habitantes que sonríen a cámara y muestran una vida asumida y esforzada: lo que implica traer agua al poblado, tras una larga caminata; las construcciones de sus propias casas o cuando llega la noche, los escorpiones sacan su afilado aguijón y toca dormir a la intemperie.

En Tiyabou Garmi, el único color es el de las telas de los vestidos de sus mujeres. Mujeres que enseñan sus dentaduras perfectas –sólo a veces-, que bailan, que preparan la comida y bañan a sus pequeños sin apenas jabón. En Tiyabou Garmi todo es excesivo: desde la lluvia hasta la pobreza.

La Sección Oficial acabó con ‘El resultado’, una cinta donde la actriz Marta Viera firma junto a Javier Martos dos buenas interpretaciones -mejor ella que él-. Ambos encarnan a una pareja que espera el resultado de unas pruebas médicas, pero el sobre no estará dirigido a la persona que parece. Deja un par de temas para reflexionar: Cómo una enfermedad es capaz de de romper todos los planes, ¿para qué hacerlos? El final deja desencajado al espectador pero en resumen, es un buen corto.

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