“Los cineclubs todavía son necesarios”

Hablamos con Avelino Sánchez Tapiz, primer presidente del Cineclub Alcarreño, que acaba de cumplir 40 años de proyecciones en Guadalajara. • Esta entrevista ha sido publicada originalmente en el número impreso número 15 de Cultura EnGuada, especial de primavera de 2017.


Avelino Sánchez Tapiz fue el primer presidente del Cineclub Alcarreño. Admite que las dificultades de la primera etapa se debieron sobre todo a la falta de apoyo público y de la ausencia de un lugar donde proyectar las "películas prohibidas" de finales de los 70. No se acuerda de la primera cinta que el Cineclub Alcarreño proyectó ilegalmente el 27 de abril de 1977, 'Pocilga', de Passolini, pero sí de la última de Cineclub Don Bosco, que fue 'Cuernos de cabra', de Metodi Andonov, en 1972.  “Tuvieron que hacer doble sesión” para que 600 espectadores disfrutaran del film. 

¿Qué tipo de público asistía a las primeras proyecciones?

Era muy heterogéneo, pero fundamentalmente predominaba la juventud, de 20 a 30 años. Entonces se hacían coloquios y no sólo para amenizar. La temática de las películas, en muchos casos, daba lugar a preguntas sobre la situación política que se vivía en España entonces.

No fue nada fácil mantenerse.

A veces, las distribuidoras se buscaban subterfugios para no darte la película y te avisaban apenas un día antes... Creo que el Cineclub contribuyó entonces no solamente a la promoción y desarrollo cultural de Guadalajara sino también a promover una apertura cultural y política de la ciudad sumándose al anhelo de libertad que existía. Mi contribución como concejal de Cultura [lo fue en la primera legislatura democrática], también fue como hombre que promovió la cultura, la democracia y la libertad a través de mi relacion con el cine.

¿Cuál fue el momento más crítico de aquella primera etapa?

Las dificultades se generaban sobre todo por la falta de apoyo público al principio y la propia subsistencia porque teníamos que acudir a la colaboración de salas de cine comerciales para poder ver películas. Después, cuando fui concejal de Cultura, uno de los exponentes más claros de la cultura de aquella época era posibilitar un local para la actividad del cineclub. Se consiguió primero gracias al que se abrió en el antiguo edificio negro, que dio una seguridad a la actividad y después, al Cine Moderno. Tenemos que considerarnos afortunados por el hecho de que una actividad de este tipo haya tenido una continuidad.

Son 40 años y, quizás, el más antiguo de España.

Por eso hemos de felicitarnos. Evidentemente, muchos cineclubs se han ido al garete por todo tipo de circunstancias. No sólo económicas sino por la falta de empuje de los propios aficionados al cine, aunque en Guadalajara no ha sido el caso. ¡Brindo por ello!

¿Cree que se ha perdido la función inicial del cineclub? Ahora es más fácil ver películas en versión original subtitulada.

Pero aún subsiste la necesidad de los cineclubs. Se pueden ver películas que no son para el gran público pero sí son demandadas. Y en este sentido, gracias a la colaboración de los que cuidan de la labor del Cineclub, amantes del cine, y de los que regentan los Multicines, se consiguen ver películas que si no, sería impensable que pudieran verse aquí.

Si le pido que se quede con un film de la historia del Cineclub...

Cualquiera de Sergei M.Eisenstein, como 'El Acorazado Potemkin', o de Orson Welles.

 

 

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