'Timecode' y 'Down by love' ganan el XIV Fescigu

'Timecode', de Juanjo Giménez y el corto de animación ‘Down by love’, de José Corral, ganan los premios Mejor Corto Español y Mejor Corto Europeo de la XIV edición del Festival de Cine Solidario de Guadalajara que ha galardonado al actor Pepe Viyuela, por su compromiso social. • También se han llevado premio 'The Postmodern Pioneer Plaque', 'Dantzariak', 'Automatic Fitness', y los Requetecortos '112' y 'Recauchutados'. 


'Timecode', que cuenta la anodina vida de dos trabajadores de un párking, que el director catalán Juanjo Giménez convierte casi en poesía, ha ganado el Premio al Mejor Corto Español en la XIV edición del FESCIGU, que ha otorgado el Premio al Mejor Corto Europeo al cortometraje de animación 'Down by love', de José Corral, una película de aventuras y amor protagonizada por dos muñecos de madera, Martín y la joven rusa Irina, presa de una mafia de prostitución.  

El Fescigu, que este año ha tenido uno de sus palmarés más extensos, entregó también los Premios del Público y de la Prensa. Los espectadores otorgaron su voto al irónico cortometraje ‘The Postmodern Pioneer plaque’, de Boris Kozlov, pero además, eligió anoche los dos mejores Requetecortos entre los 17 proyectados en la última jornada del festival. El primer premio en esta categoría fue para el film '112', de Wenceslao Scyzork, y el segundo, para la película 'Recauchutados', de Carlos Caro. 

El Jurado de la Prensa, compuesto por periodistas de Radiotelevisión Castilla-La Mancha, Cadena SER, Nueva Alcarria, La Crónica, Guadaqué, MacGuffin007, El Palomitrón y Cultura EnGuada, decidió que el premio recayera sobre el cortometraje vasco ‘Dantzariak (Bailarines)’ de Axier Salazar, una reflexión sobre los encuentros entre víctimas y terroristas de ETA. Finalmente, el Premio Conciencia Social, elegido por diferentes colectivos y ONG´s participantes en el hall solidario de esta edición, fue  para el cortometraje de animación 'Automatic Fitness', de la bonaerense Alejandra Tomei.

El trío Muhsilwán abría con su simpatía y su música de raíz africana una gala que condujeron los actores Manolo Cal y Montse de la Cal. Canciones sureñas, seductoras y pegadizas, al ritmo de diferentes tambores, laúdes marroquíes y flautas que recordaron al desierto e invitaban a la paz sirvieron de prólogo antes de que el cómico Pepe Viyuela recogiera el Premio Actor Comprometido, de Obra Social La Caixa.

Una lluvia de aplausos envolvió la subida al escenario del propio actor, quien en su intervención confesó que no se merecía este premio", que, en realidad, “es para todas las personas por las que trabajamos". Aunque "nosotros vivimos en un país del que no queremos escapar", añadió, "me da la sensación de que refugiado podría ser cualquiera, yo mismo”. Aseguró además que pese a vivir “en un mundo complicado, nadie nos puede quitar el espacio de la lucha y del trabajo diario para intentar hacerlo un poco mejor” y dio las gracias al Fescigu “porque pone sobre la mesa el problema de tanta gente que no podemos olvidar”. Viyuela terminó con un 'tirón de orejas' para las instituciones europeas, que “no están a la altura”, y aplaudió la postura de “la gente de la calle, que sí lo está”, dijo en referencia a Idomeni, a Kurdistán... “Aún hay esperanza”, sentenció.

Antes de despedirse, el cómico quiso ofrecer una muestra de lo que hace en los campos de refugiados a los que asiste con la ONG Payasos sin Fronteras, a la que pertenece desde hace 25 años. Y volvió a ser payaso, junto a su guitarra.

A continuación, entregaron el premio Conciencia Social -una de las novedades de esta edición- los voluntarios Charo González, de DiDeSUR y Mario Arroyo, de Caravana a Grecia, que aprovecharon su intervención para poner el foco en las personas migrantes y los 10.000 menores que, según Europol, deambulan solos en los campos de refugiados. “Es el momento de pasar a la acción”, dijo Arroyo. “No dejéis dormir a vuestra conciencia social”, añadió su compañera. Al recoger su premio, la directora argetina Alejandra Tomei, “encantada de estar aquí”, advirtió solamente: “yo no dejo dormir mi conciencia social”.

Antes de la entrega de los Requetecortos, Montse de la Cal y Manolo Cal representaron una escena satírica sobre la indiferencia con la que se trata a los refugiados que llegan a las costas españolas. Su skech dio paso a los integrantes del Orfeón Joaquín Turina -encargados de musicar los intermedios de la gala-. En esta ocasión, fueron bajando por los pasillos del patio de butacas, con chalecos salvavidas, cantando a capella 'Mediterráneo', de Serrat, aunque con algunas variaciones en la letra -“porque yo morí en el Mediterráneo”-.

Refugiados del Centro de Accem en Sigüenza se encargaron de entregar entonces los dos premios de los Requetecortos. La primera en subir al escenario fue Carmen Rebollo, del equipo de producción de 'Recauchutados' (2º premio), una cinta dirigida por Carlos Caro que retrata a un grupo de jóvenes trabajando en un pequeño taller que recicla neumáticos y los transforma en chanclas. Rebollo agradeció al público el galardón: “este corto tiene un valor especial porque todo el equipo está formado por niños soldados de un pueblo de Uganda que conocimos durante un verano”.

Wenceslao Scyzoryk subió a recoger el primer premio de Requetecortos, para agradecerlo someramente. La película escenifica en 5 minutos la llamada de una mujer, en plena Nochebuena, al call-center de este teléfono de emergencia.

La prensa ha premiado al director vasco Axier Salazar por 'Dantzariak'. Salazar subió a recogerlo con buena parte del equipo de la película y enfundado en una camiseta con los 53 nombres de las personas implicadas en este corto que escenifica los encuentros restaurativos entre presos exetarras y víctimas, en la llamada vía Nanclares. Salazar, que recogió el premio de manos de las periodistas Blanca Álvarez (El Palomitrón) y Elena Clemente (Cultura EnGuada), recordó que fue con el periodista vasco Gorka Landáburu con quien empezó a escribir esta historia. Landáburu, “un militante por la paz”, perdió un dedo pulgar y sufrió diversas lesiones en las manos y en el rostro, tras abrir en 2001 un paquete bomba en su casa. “Landáburu sabe de este premio y envía este mensaje, 'Por un mundo sin olvido, pero también sin odio, coño”, terminó el realizador vasco.

El Premio del Público fue entregado por el director de fotografía Tote Trenas y la actriz guadalajareña María Pedroviejo que subrayó: "los derechos humanos tendrían que estar por encima de los acuerdos políticos". Cerraron la gala los premios del Jurado Oficial. Los directores Belén Macías y Manuel Gómez Pereira entregaron el premio al Mejor Corto Europeo. El director de 'Down by love', José Corral lo recogió sobre el escenario, recordando que en 2003 presentó su primer corto en el Fescigu: "Da gusto ver cómo ha crecido y cómo ha encontrado su propia identidad, que es la de ayudar a los demás y la solidaridad".

La consejera de Fomento, Elena de la Cruz, intervino momentos antes de la entrega del Mejor Corto Español a 'Timecode'. Se confesó “muy emocionada con todo lo que he podido ver y el ambiente de conciencia del festival". Habló de "compromiso y pasión por el cine, que os han hecho seguir peleando contra viento y marea” y comprometió públicamente el apoyo del gobierno regional a futuras ediciones. “Sois necesarios", dijo. "Fescigu es más que un festival de cine. Es compromiso social, alma y conciencia y por eso es imprescindible”.

Juanjo Giménez, director de 'Timecode', recogió el galardón de manos del actor Fernando Ramallo y la directora y actriz Amparo Climent, que recordó el "altísimo" nivel de los cortos de esta edición y "el carácter social del Fescigu", capaz de "remover nuestras conciencias" con el fin de que "salgamos de la indiferencia en la que nos quieren anclar”.

Fotos 01/02: Mausba Foto. Fotos 03/12: Pilu Cruz.

Giménez, que también ganó el premio al Mejor Cortometraje en la última edición del Festival de Cannes- dedicó en esta ocasión el galardón a su mujer, y confesó que “lo que está pasando con este corto supera todas las expectativas, ojala durase para siempre”. 

Con la foto de familia de todos los premiados, se acabó la XIV edición del Fescigu, que en su última jornada dedicó además un espacio a los más pequeños, con la proyección de 'Infancine', y un último pase de la sección 'Refugiados' con dos de las tres producciones que ha presentado Cinefilia para el festival. 'Frontera Sur' y 'La vergüenza de Europa' dejaron al descubierto el trato inhumano que la comunidad internacional está dando a los refugiados y la poderosa valentía y solidaridad de cooperantes que, a título individual, decidieron un día coger la mochila y partir a los lugares donde la gente sufre por querer buscar únicamente una vida mejor.

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