Muere Miguel Picazo, cineasta muy vinculado a Guadalajara

Fallecido a los 89 años de edad, vivió la mitad de su vida en la ciudad, que le reconoció como Hijo Adoptivo. • También rodó en escenarios alcarreños el largometraje que le consagró, 'La tía Tula' y donó a la biblioteca en 2002 todos sus fondos.  • En más de una ocasión expresó a la exdirectora de la biblioteca, Calvo, su intención de que sus cenizas se esparcieran en Guadalajara, donde incluso llegó a buscar residencia para pasar sus últimos días.


El cineasta nacido en Cazorla (Jaén) Miguel Picazo, que vivió durante más de cuatro décadas en Guadalajara y siempre mantuvo un vínculo muy fuerte con la ciudad, ha fallecido este sábado a los 89 años de edad, en una noticia revelada por las administraciones andaluzas, Junta y Diputación de Jaén, que han mostrado sus condolencias.

Picazo vivió en Guadalajara entre los once y los 54 años en Guadalajara, cuyo Ayuntamiento le reconoció con el título de Hijo Adoptivo el 29 de junio de 1996. El director de cine rodó en diferentes localizaciones de Guadalajara su primer largometraje, 'La tía Tula', una adaptación de 1964 de la novela de Miguel de Unamuno por la que recibió el premio de San Sebastián a la mejor dirección. Esta película protagonizada por Aurora Batista le consagró como una de las figuras emergentes del entonces llamado nuevo cine español.

Una gran donación a la biblioteca

Además, en 2002 donó a la Biblioteca Pública de Guadalajara todos sus fondos bibliográficos y audiovisuales, en torno a 8.000 películas y unos 15.000 libros, además de guiones, fotografías y documentación, porque le hacía “feliz” que allí estuviese. Hablaba de Guadalajara como un lugar que se le “metió de mala manera en el corazón”, y de ahí el convenio para esta donación que firmó con los entonces delegado de la Junta, Ángel Padrino, y directora del centro, Blanca Calvo. Es socio de honor de la biblioteca.

Cuando era muy joven y no tenía dinero para comprar libros, esta biblioteca fue mi pan y mi vino, la recuerdo con inmenso cariño porque me permitió leer y aprender”, dijo entonces. Tanto la directora del centro entonces, Blanca Calvo, como uno de los trabajadores que se encargó de poner en orden este fondo, Carlos M. Paulos, acudieron en varias ocasiones a su domicilio para examinar los fondos que puso a disposición de la Biblioteca, entre los que había algunas rarezas como cuatro ejemplares de una revista de cine de la II República. 

La entonces directora de la Biblioteca asegura que el propio Picazo, expresó “en más de una ocasión” su intención de que sus cenizas fuesen esparcidas en un paraje próximo a las terrazas entre Guadalajara y Taracena. “Es un lugar que le daba una gran serenidad espiritual”, explica. De hecho, añade que el cineasta llegó a buscar una residencia donde vivir sus últimos tiempos en Guadalajara, aunque finalmente regresó al sur. Su alma, de alguna manera, siempre estuvo dividida entre su Jaén natal y su Guadalajara adoptiva.

Picazo recibió el Goya de Honor de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas en 1997. Además de su labor como director, con otros títulos como 'Habitación de alquiler', 'Los claros motivos del deseo', 'El hombre que supo amar' y 'Extramuros', participó como intérprete en películas de otros directores como 'Tesis', 'El libro de Buen Amor' o 'El espíritu de la colemena'. También dirigió adaptaciones para televisión de 'Sonata de primavera' de Valle-Inclán y de 'Entre visillos' de Carmen Martín Gaite.

El Ayuntamiento de Guadalajara ha emitido este domingo un comunicado expresando su "pesar" por el fallecimiento del cineasta y recordando su vinculación con la ciudad.

 


Información ampliada a partir de la noticia publicada el 23/04/2016 a las 23:10 horas.