Los pequeños secretos del cine

Guadalajara celebró ‘El día más corto’ en el Teatro Moderno, con una proyección de 17 cortometrajes y un debate entre cineastas alcarreños organizados por Contrapicado Films y el Cineclub Alcarreño.


El Día más corto’ en Guadalajara dio de sí para proyectar 17 trabajos y mantener un largo debate en el Teatro Moderno. Dos de las asociaciones cinéfilas más activas de la ciudad, Contrapicado Films y Cineclub Alcarreño, se volvieron a sumar a la jornada que se celebra en todo el país, con un entretenido cinefórum.

El modelo de cine ‘Little Secret Film’ sirvió de eje para esta ocasión, con una proyección de 17 cortos realizados en una misma jornada –la del ‘Día más corto’ de 2013– bajo los códigos que plantea este movimiento cinéfilo, una propuesta no comercial y de riesgo que exige, entre otras cosas, que se grabe durante 24 horas ininterrumpidas, con un equipo máximo de diez personas que no cobren por ese trabajo. Y, en esta ocasión, con un denominador común: que el corto sea un único plano secuencia.

La proyección de los trabajos reunidos en ‘#Sequence’, muy heterogéneos en calidad, temática y propuesta artística, fue seguida después de un debate a cuatro bandas, moderado por el presidente del Cineclub, Alberto Sanz, y en el que participaron los cineastas alcarreños Pedro Solís, Julián de la Fuente, Luis Moreno e Isra Calzado, todos ellos directores de cortos. Y a propósito de ‘Little secret films’ deslizaron, no podía ser de otro modo, algunos ‘pequeños secretos’ del cine.

Limitaciones al arte

El cine es un juguete muy caro”, se arrancó Calzado en el inicio del debate, en el que los presentes mostraron ciertas distancias con este movimiento  ‘Little secret films’. “Como reto personal puede ser interesante, pero es absurdo poner límites y normas al arte”, reflexionó Luis Moreno, director de cortos y al frente del Festival de Cine Solidario (Fescigu). “Suena poético, pero ¿por qué las limitaciones?”, insistió Solís, doble Goya por ‘La Bruxa’ y ‘Cuerdas’, ambos cortos de animación. “El resultado es poner una mordaza a algo que debe ser más libre, el propio mercado ya impone muchas trabas”, subrayó De la Fuente, profesor también de Comunicación Audiovisual.

Calzado cuestionó además algunas de las exigencias de ‘Little Secret Films’, como que el trabajo no sea remunerado: “Como guía para aprender, bienvenido sea, pero no debería generalizarse”, explicó en referencia a lo castigado que ya está de por sí el sector. “Para participar [sin cobrar] me tendría que gustar mucho el proyecto”.

Moreno introdujo el matiz de que, de este modo, no se alumbran productos profesionales, sino que se participa de un circuito alternativo en el que la motivación para hacer cine es otra, “por vicio, morbo o lo que sea”, lo que puede justificar estas iniciativas. “Hay gente que se ha hartado de la industria y sus trabajos y hacen películas ‘low cost’, en un ejercicio más estético”, desarrolló De la Fuente, que recomendó los títulos de Juan Cavestany.

¿Qué es un plano secuencia?

El debate más intenso llegó a propósito del plano secuencia, un recurso narrativo que dividió a los participantes en la mesa. La definición se encargó de hacerla el cineasta-profesor, “un plano secuencia no es más que una secuencia grabada en un solo plano”. ¿Con qué objetivo? He aquí el debate. Para el propio De la Fuente, autor de ‘Un turista entre un millón’ y ‘Nombre, grado, unidad’, “la mayoría de las veces hay más de virtuosismo que de necesidad” en su uso.

Todos los presentes recordaron las dificultades técnicas de llevar a cabo planos secuencia –en aumento con cuantos más movimiento y actores–. Pero en el caso de Luis Moreno, que ha firmado títulos como ‘250 bocadillos de mortadela’ y ‘La presa número 7’, mostró su agrado por un recurso que aproxima la forma de contar el cine a nuestra forma de ver las cosas: “la vida es plano secuencia y el plano secuencia nos da una mayor sensación de realidad”. Lo que no quita, como contó con humor, las dificultades que se ha encontrado para rodarlos.

Calzado, crítico de cine y autor de títulos como ‘Díselo tú’, también subrayó el efecto que tiene un buen plano secuencia: “te mete dentro, es sobrecogedor cuando a los treinta segundos estás dentro”, como espectador, de la propia secuencia. “Tiene algo de meterse en la realidad y, a la vez, de virtuosismo”, medió Solís.

El 'día más corto', cuyo nombre coincide con el solsticio de invierno, se alargó todavía más... dio de sí, incluso, para deslizar alguna exclusiva. Como el tema del Fescigu de 2016, que adelantó Moreno: los refugiados. 

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