Solís: "Jamás pensé que 'Cuerdas' fuese a gustar tanto al público"

Entrevistamos al director de cortometrajes Pedro Solís tras cumplirse dos años del estreno oficial en Guadalajara del premiadísimo 'Cuerdas'. • Solís cuenta todo lo que ha vivido en este intenso tiempo, habla de cine español y adelanta proyectos futuros, entre ellos, que 'La Bruxa', su primer corto, se convertirá también en cuento.


Hemos quedado con Pedro Solís en un local de Guadalajara para compartir charla, anécdotas y vinos. A lo Bertín Osborne, pero en terreno neutral y sin más cámaras a nuestro alrededor que la de Mariam Useros, fotógrafa de un encuentro que pretende ser casual y desenfadado, pero sólo logra esto último. Y es que, aunque con Pedro nos une la amistad, hay una razón específica para haber quedado este día y a esta hora: se cumplen dos años del estreno oficial de ‘Cuerdas’ en los Multicines, aquel 12 de diciembre de 2013.

Desde entonces, más de 170 premios, Goya incluido, homenajes, conferencias, el pregón de Ferias de Guadalajara... ¿te imaginabas todo esto aquel día? 

¡Para nada! No te lo puedes imaginar. Hay un gran director de cine español que dice que él no hace las películas pensando en el público, pero mucho menos en contra del público. Yo no hice una obra pensando en contra del público, claro, pero tampoco pensaba que fuera a gustar tantísimo. De hecho no creo que nadie sepa -ni yo mismo lo sé- qué hay que hacer para ganar toda esta cantidad de premios. Como digo en mis charlas, yo no sé cuál es el secreto del éxito, pero sí cuál es el del fracaso, y es no darlo todo. Aun así, hay muchísima gente que lo da todo, entiendo que todos los que llegan a los Goya lo dan todo, y luego hay que tener un poquito de suerte… y creo que, en este caso, yo he tenido ese plus de suerte que ha acompañado a este proyecto. ¡Y que le siga acompañando!

No es casualidad lo que ha pasado con 'Cuerdas'...

No sé. La vida te lleva por caminos raros, como dice Quique González. Yo no sé hacerlo, sinceramente. Simplemente ha pasado, no hay que darle más vueltas.

¿Alcanzarás a Lucas Figueroa (director bonaerense del corto ‘Porque hay cosas que nunca se olvidan’, que a día de hoy ostenta el récord Guinness de Cortometraje Más Premiado del mundo, con más de trescientos galardones internacionales en su palmarés)?

No, imposible. Ahora mismo no hay la misma cantidad de festivales que había hace siete años, que es cuando se lanzó su corto. Se está viviendo una crisis que se ha notado, y en el mundo de la animación más todavía. En muchos certámenes tenemos que luchar el doble contra los de imagen real, ya que no hay categoría específica para la animación… pero, ¡qué me voy a quejar yo!

Al principio, lo pasaste mal con todo ese asunto de las copias de 'Cuerdas' en internet...

Me molestaron varias cosas. La primera, es que me hubiera gustado ser yo el que pudiera decidir dónde, cuándo y de qué manera lanzar ‘Cuerdas’. Lo segundo, que la copias que se movían (y que se siguen moviendo, actualmente seguimos eliminando una media de cinco copias ilegítimas al día en la red) tenían una calidad pésima, estaban mutiladas… es el trabajo de mucho tiempo por parte de gente que puso todo su cariño y talento para que ahora alguien se lo apropie en su cuenta de YouTube para tener dos millones de visitas. Y lo tercero, cuando pasó todo esto, la carrera del corto acababa de comenzar, y en algún festival me quedé sin premio porque la gente ya lo conocía, lo había visto en internet, y ya no les llamaba la atención. Ahora, con todo lo que ha pasado, evidentemente no me puedo quejar. ‘Cuerdas’ ha ganado muchísimos premios, más de los que nunca esperé, ha tenido una gran difusión y ha gustado. Perfecto. Me siento muy feliz y muy, muy agradecido. Pero hace dos años, cuando ni yo ni nadie esperábamos este éxito, esas copias piratas nos podían haber hecho muchísimo daño.

¿Qué recuerdos tienes del Goya?

Mira, te contaré una anécdota. El año que presentaba ‘Cuerdas’ a los Goya, las nominaciones no se supieron hasta el 7 de enero. Para quitarme los nervios, esa mañana me fui a correr con mi gente, con mis compañeros habituales de running. Un gran amigo mío José Luis Temprado, se empeñó en cambiar de ruta y salir por el campo. Yo estrenaba unas deportivas que me habían traído los Reyes Magos, y no me hacía mucha gracia embarrarlas (aquella noche había llovido con ganas). Bueno, pues José Luis estuvo toda la ruta empujándome para que yo me metiera en todos los charcos, y yo, haciendo lo que podía para esquivarlos. Cuando terminamos, me dijo: “¿Te has acordado de las nominaciones?”. “La verdad es que no”, le contesté. “Bueno, pues he conseguido que no estuvieras preocupado ni nervioso”. Fue maravilloso, y luego, cuando supe que ‘Cuerdas’ sí estaba nominada, me sentí más feliz que un poeta que ha cobrado. Es curioso, ahora casi me acuerdo más de ese momento de alegría en casa junto con mi mujer y mis hijos que de la propia gala.

Y en la gala, ¿qué se te pasó por la cabeza cuando dijeron tu nombre y bajaste por la escalinata?

Lo primero: “Pedro, no te caigas, Pedro, no te caigas, Pedro, no te caigas”. Y a punto estuve de caerme. Luego, en el escenario, y aunque suene populista, sobre todo que no me olvidara de mencionar a mi gente de Guadalajara, cosa que sí se me pasó, por culpa de los nervios, cuando recogí el Goya de ‘La Bruxa’. Fue muy bonito que la vida me diera esa segunda oportunidad, y a la vez mucha responsabilidad porque no se me olvidara nadie en la dedicatoria. Sabía que, en ese momento, me estaba viendo muchísima gente. Y a día de hoy, todavía hay veces que me sorprendo al ver dos Goyas en el salón de mi casa.

Todavía hay quien se pregunta cómo 'Cuerdas' no ha llegado a los Oscar...

Nunca se sabe lo que puede gustar o no. Hubo gente que pensó que tenía bastantes posibilidades y lo presenté el primer año, cuando la carrera internacional de ‘Cuerdas’ no había empezado, y les llegó siendo un corto completamente desconocido. Pasó la primera criba, pero se quedó en la segunda. Ahora tenemos cuarenta y tantos premios en Estados Unidos, probablemente en el segundo año hubiera tenido más posibilidades, porque ya es mucho más conocido, se está moviendo muchísimo, se ve en un festival y en seguida nos llaman de otro para proyectarlo… pero, vamos, no salió y ya está. ¿Qué le vamos a hacer?

Seguro que en todo este tiempo habrás vivido multitud de anécdotas

¡Muchísimas! En cada sitio al que he ido a dar una charla me he tenido que adaptar al público que tenía, lo mismo era un auditorio lleno de niños disfrazados que un centro social donde la edad media de los asistentes era de setenta años. Y claro, no puedes hablar de igual manera a unos que a otros. Una de las más bonitas fue cuando fui al centro social de Las Castillas, un sitio donde yo iba, hace ya unos años (cuando era técnico electrónico), a reparar las máquinas. Regresar ahora, tanto tiempo después, a dar una charla por mi segundo Goya, fue muy emocionante. Y también encontrarte con gente que, sin conocerte, te escucha, se emociona, empieza a llorar… la última vez me pasó hace solo unos días, en Canarias.

Hay un fenómeno que me ha llamado mucho la atención y que ha pasado algo desapercibido: la cantidad de vídeos amateurs que circulan por internet en el que chicos y chicas adolescentes hacen su propia versión de 'Cuerdas' en imagen real. Es algo que sucede sobre todo en Latinoamérica. ¿Cómo se digiere todo esto?

Esto es como todo, supongo. Si tú te bebes cuarenta litros de agua en cuarenta días, pues muy bien, si te los bebes del tirón, te mueres. Esto hay que digerirlo poco a poco. No pasa de golpe, van sucediendo cosas y te sorprende, en mi caso no me lo podía imaginar como tampoco la cantidad de mensajes que me llegan todos los días, peticiones de amistad en Facebook, historias que me cuenta la gente, que me mandan las fotos de sus hijos… esto lo vas asimilando poco a poco, esto, como te decía antes, es trabajo y suerte, que se ha dado una conjunción de ciertos elementos y eso ha hecho que ‘Cuerdas’ triunfe, pero no hay que tomarse la vida muy en serio, no hay que dejar que el fracaso se nos suba a la cabeza. Hay miles de historias que surgen todos los días. Tengo una conocida, Judith, catalana, con un hijo con un nombre también muy catalán, y hace un año y pico tuvo una hija y le puso María de nombre, por la niña de ‘Cuerdas’. ¡Me encanta! Al final, la vida es mucho más sencilla de lo que parece a veces.

¿Te ha cambiado la vida en estos dos años?

No, la vida no te cambia. Tengo más ojeras, estoy algo más cansado porque mi vida es algo más ajetreada, pero sigo trabajando en pelis de animación… por supuesto, he tenido unos reconocimientos que no me hubiera esperado en la vida, pero llego a casa y sigo teniendo los problemas que ya tenía, lo que hace que nada de esto se me suba a la cabeza. Tengo los pies pegados al barrio.

¿Qué hace Pedro Solís cuando no está recogiendo premios?

Aparte de intentar hacer un poco de ejercicio -curiosamente, este año he tenido menos tiempo que el año pasado y no voy a poder correr la Media Maratón de Guadalajara-, he escrito dos cuentos, un par de guiones de cortometrajes, y estoy escribiendo un largometraje de ‘Cuerdas’, que, de momento, solo lo estoy haciendo por puro vicio, a ver qué sale…

¿Cómo lo lleva la familia?

Intento cumplir con mi cuota en casa, a veces es complicado pero siempre intento compaginar mi tiempo. No olvido que cuando yo me pongo la chaqueta de terciopelo y me voy a recoger un premio, Lola, mi pareja, es la que se queda en casa cuidando de Nicolás.

Cuando recogiste tu primer Goya por 'La Bruxa' dijiste que a tu hija lo único que le importaba era que le consiguieras un autógrafo de Mario Casas. ¿Sigue opinando lo mismo o ya es consciente de la importancia del trabajo de su padre?

Es que el trabajo de su padre no es importante. Creo que ahí nos confundimos un poco. Recuerdo, como si fuera ayer, una entrevista que me hicieron en un programa de radio hace ya tiempo, y justo antes de entrar yo, estaban entrevistando a un médico, el doctor Ortigado, que había resuelto un caso complicadísimo con un niño. Cuando terminaron con él, me dieron paso y me presentaron como “Pedro Solís, el hombre del día, que ha ganado un Goya…” Y yo pensé: “¡El hombre del día es este señor que acaba de salvar una vida!” Hay que valorar las cosas en su justa medida, yo no dejo de ser un farandulero, un feriante, un comediante… hago un trabajo que me encanta, pero nada más.

Hablemos de 'La Bruxa'... este corto también sigue dando alegrías...

Pues sí. Lo último es que llamaron de Tribeca (la productora de Robert De Niro) para preguntarnos si aparte de ‘Cuerdas’ teníamos otro corto. Les dije que sí, les pasé ‘La Bruxa’ y les ha gustado tanto que me lo pidieron para ponerlo en los vuelos de American Airlanes. Al principio te sorprendes de que prefieran éste antes que ‘Cuerdas’, luego, claro, te das cuenta de que igual ‘Cuerdas’ es demasiado dramático para lo que ellos buscaban.

¿Qué más sorpresas nos tiene guardadas 'La Bruxa'?

También se va a convertir en cuento. Lo escribí hace unos meses y, pues como todo, empiezas a llamar a puertas y al final una se abre. Creo que va a tener una distribución mucho mejor incluso que la que tuvo ‘Cuerdas’.

¿Por qué quisiste retomar esta historia?

Soy un poco inconformista, aunque no lo parezca. Tenía una espina clavada con ‘La Bruxa’, siempre pensé que era una historia a la que se le podía sacar mucho más partido de lo que le saqué. Y como lo hago todo por puro vicio, empecé a escribirlo, cuando me di cuenta tenía algo muy bonito entre manos. A mí me gusta más que el cuento de ‘Cuerdas’, que era más literal con respecto al corto. Este, como cuento, es muy divertido, creo que va a gustar mucho cuando lo lean los padres con los niños, porque está la lectura de los pequeños, que es la del propio cuento, pero luego hay muchos pies de página que a quien le va a hacer gracia es a los mayores. Hay muchos dobles sentidos… yo, personalmente, he disfrutado muchísimo haciéndolo. Tanto es así que ahora estoy coescribiendo con otra persona otro cuento completamente original, que se titulará ‘Cosas que nunca te dije’.

¿Con quiénes has contado para poder hacer este cuento de 'La Bruxa'?

Es una obra personal al 70%. La maquetación corre a cargo de mi hermano pequeño, José Alberto, que se dedica a eso, y he tenido un ‘escritor’ en la sombra que me ha dado muy buenos consejos y me ha orientado muy bien, Isabel Vegas, una profesional con un talento impresionante, que es además con quien estoy coescribiendo ese otro nuevo cuento.

Se nos acaba 2015. ¿Qué ha supuesto 'Atrapa la bandera' personal y profesionalmente? 

Ha sido un trabajo duro, una producción complicada, pero estoy orgulloso de que el público lo haya recompensado con su beneplácito. Hasta la semana pasada, era la película española más vista del año [solo superada, al cierre de esta entrevista, por ‘Ocho apellidos catalanes’]. En un par de meses se estrenará en Estados Unidos y en el resto del mundo… no puedo estar más contento. Y ya estamos centrados en la siguiente peli, ‘Tadeo Jones 2’, que llegará para primavera-verano de 2017. Esto es una bicicleta en la que no se puede dejar de pedalear porque si no, nos caemos. No da mucho tiempo a disfrutar del éxito.

En un año tan bueno para el cine español, con éxitos como 'Perdiendo el Norte', 'Atrapa la bandera', 'Ocho apellidos catalanes'... ¡Qué palo el asunto de las cifras falseadas en la recaudación de algunas películas!, ¿no?  

Me produce vergüenza ajena que pasen este tipo de cosas. A nosotros, en las películas de animación, quiero decir, por suerte o por desgracia, no nos vale con ir y comprar cierta taquilla, porque para amortizar una película de animación tienen que ir muchísimas personas a verla. Recuerdo, como si fuera ayer, a un reputadísimo director español que, cuando estábamos estrenando ‘Las aventuras de Tadeo Jones’, su película, en su tercera semana, logró una recaudación escandalosamente rara comparándola con el recorrido que llevaba hasta entonces. Aquello tenía un tufillo muy raro… tú sabes que yo no soy de meterme en estas cosas, pero en este asunto lo tengo muy claro, quien lo haga que lo pague, es fraude de ley, que caigan con todo el equipo los que hacen este tipo de cosas. Igual que a un policía no le viene bien que haya policías corruptos, o a un abogado que haya abogados corruptos, yo no puedo defender a una persona de mi profesión que hace una ilegalidad.

La otra cara de la moneda, es que este 2015 ha sido magnífico en taquilla. ¿Se han reconciliado los espectadores con el cine español?  

Como académico, este año me estoy viendo todo el cine español que se ha hecho, y me estoy encontrando con películas que son pequeñitas pero impresionantes, fabulosas, películas grandes que también son increíbles. Yo no sé si el público estaba ‘enfadado’, nunca he comulgado con eso de la ‘reconciliación’: el público es soberano, al final va a ver unas y otras no, y eso debería hacernos pensar. Yo siempre digo que a mí los premios que más me gustan son los que otorgan los espectadores, porque son los que realmente nos animan a seguir trabajando en esta profesión. Con ‘Cuerdas’ he tenido la suerte de que alrededor de medio centenar de premios han sido del público. Eso, a mí, no deja de impresionarme. Claro que es complicado dar con lo que el público quiere. Cuando se dice “esto es muy comercial”, en realidad nadie sabe qué es comercial y lo que no, porque hay grandes sorpresas.

Entremos en un terreno un poco más personal. Me gustaría preguntarte por los recortes en las ayudas a la Dependencia ¿te quieres mojar?  

Si algo he de admitir es que no me gusta ser abanderado de nada, tampoco sobre este tema. Mira, cuando nació Nicolás, no existía ningún tipo de ayuda a la dependencia. Luego se instauró la Ley, lo cual me pareció muy bien porque suponía un cierto alivio económico para las familias. Si a mí ahora me recortan doscientos euros pero ese dinero va a parar a gente mucho más necesitada, que está en una situación más complicada que la mía, ¿cómo voy a quejarme? Conozco gente que además de tener personas dependientes a su cargo están sin trabajo. Si esos doscientos euros que a mí me quitan son para ayudar a otros que lo están pasando peor, pues bienvenido sea ese recorte, pero en esas condiciones. El problema sería si esas ayudas no fueran a quien bastante más lo necesita, luego te enteras de todo esto de la corrupción, de las cuentas en Suiza… y te cabreas, claro.

Como profesional de la animación, no sé si tienes algo que decir sobre la polémica en torno al nuevo anuncio de la Lotería de Navidad... Muchos profesionales del sector han criticado públicamente que dicho spot no haya sido encargado a un estudio español, a pesar de contar con grandísimos profesionales de la animación en nuestro país.

[Risas] Bueno, a mí me encanta eso de la ‘polémica’ porque he visto en internet alguna crítica que decía: “Este anuncio es muy del estilo de Pedro Solís”. ¡Ya hablan del ‘estilo Pedro Solís’! Alucino… [más risas] Por supuesto que, como profesional español, me hubiera encantado que un spot tan emblemático lo hubiera hecho un estudio español, no hablo del nuestro, hay muchísimos y muy buenos, que incluso a veces reciben encargos del extranjero. Este detalle en concreto, ciertamente, creo que debía haber sido cuidado de una manera especial. Debemos recordar que ‘el calvo de la Lotería’ era un actor inglés, pero a él se le contrató para que nadie se le pudiera encontrar por la calle. Por cierto, y como anécdota, hace poco le he visto en un corto haciendo de… ‘el calvo de la Lotería’ [risas].

¿Sería políticamente incorrecto preguntarle a un académico un pronóstico para los Goya? 

Sí, sería muy políticamente incorrecto [risas].

Pues cambio la pregunta: como espectador, ¿cuáles han sido tus preguntas favoritas de este año?  

De todo lo que he visto hasta ahora, ‘La novia’ y ‘Un día perfecto’. Me encanta lo que hace Fernando (León de Aranoa), y esta me ha gustado muchísimo. Y también ‘Hablar’, una peli que es todo un plano secuencia rodado en el barrio madrileño de Lavapiés con un montón de actores. Me han parecido propuestas originales. De fuera, curiosamente, no soy capaz de recordar ninguna. Me quedo en blanco.

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