10 razones para volver a 'viajar en el tiempo'

Isra Calzado invita a no perderse la maratón de cine que este viernes ha organizado Cineclub Alcarreño en los multicines con la proyección de la trilogía de Regreso al Futuro, protagonizada por Michael J. Fox.


El próximo viernes 27, en una iniciativa conjunta entre Cineclub Alcarreño y Multicines Guadalajara, todo aquel que lo desee podrá disfrutar de una fantástica maratón de cine con una trilogía inolvidable: ‘Regreso al futuro’. En pantalla grande, en versión original con subtítulos y con un precio más que aceptable, los guadalajareños tenemos la oportunidad de disfrutar de un evento fílmico que ya se realizó con gran éxito hace algunas fechas en salas de grandes capitales como Madrid y Barcelona.

Ya sé lo que muchos estarán pensando: “¿por qué voy a moverme de casa para ver unas películas que ya me sé?”, o incluso, “si ya las tengo en la estantería”. Bueno, pues ahí van diez razones que creo que son lo suficientemente potentes para animar al más perezoso a no perderse esta propuesta:

1. Volver al cine puede volver a ser emocionante (hasta el tuétano): ¿recordáis cuando ir al cine era todo un acontecimiento? Hoy se ha convertido en algo mecánico, pero una propuesta como ‘Regreso al futuro’ sin duda nos retrotraerá a nuestra infancia y juventud, esa época en la que acudir a una sala cinematográfica era todo un acontecimiento familiar cuyo ritual -desde la taquilla hasta la butaca- nos parecía incomparablemente emocionante. ¡Tchsss, que se apagan las luces! ¿Qué sorpresas nos aguardarán en la pantalla?

2. Nos hace regresar a nuestra juventud: las películas de Robert Zemeckis, ‘antiguas’ si nos limitamos a los cánones digitales que hoy imperan en todos los grandes blockbusters de Hollywood, se conservan tan frescas como el primer día gracias a unos estupendos guiones que se construyen con personajes inolvidables, situaciones hilarantes, momentos imperecederos, espíritu aventurero y unas gotas de respetuoso homenaje a la fantasía clásica -en este caso, los viajes en el tiempo-, ingredientes que rara vez encontramos en el cine americano actual.

3. El precio es un regalo: 8 euros por butaca para los socios del Cineclub, un poquito más (9 €) para los no socios. Es decir, que estamos hablando de tres euros o menos por película. Y ante el “sí, pero la tengo en DVD” o “seguro que cualquier día la vuelven a poner en la tele”, un argumento sin paliativos: pantalla gigante y sonido digital envolvente. ¿Quieres verlas o ‘vivirlas’?

4. Hace que miremos de manera diferente a nuestros padres: si viste ‘Regreso al futuro’ cuando eras un crío, seguro que al menos aprendiste que tus padres -esos mayores a veces rancios que te imponían normas, reñían y castigaban de manera ‘injusta’- también fueron jóvenes, rebeldes, contestatarios e incluso, gente enrollada. ¿Hubieráis sido amigos en el instituto? Esa es la poderosa baza de la serie -sobre todo en su primer episodio-, y quizá esta sea una buena ocasión para ser tú el que lleve a su padre al cine y disfrutéis de la propuesta como dos buenos colegas.

5. Es como una carta a los Reyes Magos: el DeLorean que viaja por el tiempo, el aeropatín, las deportivas con robocordones, la chaqueta autoajustable y autosecadora… no lo neguemos, la saga está llena de cachivaches que todos -subrayo, todos- hubiéramos querido tener para nuestro disfrute particular en el mundo real. Hasta la fecha, nada de eso es posible, pero la magia del Séptimo Arte nos llevará con el joven Marty McFly a disfrutar de todos esos fantásticos gadgets.

6. Se atrevieron a adivinar el futuro (y en algunas cosas acertaron): la segunda entrega comienza en el ‘futuro’ 2015. Cuando lo imaginaron, hace casi treinta años, se sacaron de la chistera una serie de elementos que hoy son, curiosamente, una certera realidad: televisores Smart-tv con función multipantalla, videollamadas por internet, iluminación automática en el hogar, nostalgia retro -ese ‘Café de los 80’- y las innumerables secuelas hollywoodienses -vale, no hemos llegado a ‘Tiburón 19’, pero ‘Star Wars’ promete llegar a la novena entrega, ‘Terminator’ va por la quinta, etcétera-. En el debe: los faxes hace tiempo que están prácticamente extintos, los coches no vuelan y llama la atención que nadie use teléfono móvil. Pero mira que acertaron en cosas…

7. También podemos reirnos del Salvaje Oeste: ‘Regreso al futuro III’ se ambienta, casi íntegramente, en el lejano Oeste, el entorno más genuinamente americano y que por estos lares casi conocíamos más por sus tópicos y lugares comunes. Quizá por eso, y aunque ésta es posiblemente la más floja de las tres -que no quiere decir que sea una mala película-, el film nos sigue pareciendo la mar de ‘salao’ con sus múltiples chascarrillos sobre Clint Eastwood, asaltadores de bancos, partidas de póquer en el ‘saloon’ y duelos al amanecer. ¡Vigila tu espalda o Perro Rabioso te meterá una bala!

8. La banda sonora es una pasada: quien no haya saltado y vibrado con la versión de ‘Johnny B. Goode’ que ‘interpreta’ Marty en el Baile del Encantamiento Bajo el Mar, que tire la primera piedra. Pero no solo se trata de la reinvención del ‘goldie’ de Chuck Berry: ahí está -el hoy injustamente olvidado- Huey Lewis que regaló dos temazos originales para la primera película -así como un breve cameo como estirado profesor- y la portentosa música original de Alan Silvestri, que eleva hasta niveles increíbles esta vibrante y fantástica aventura. Michael Jackson cedió un tema para ‘Regreso al futuro II’ y los ZZ Top compusieron una canción original para la tercera parte; no tuvieron la misma fuerza, pero se lo pasamos igualmente.

9. Queremos recuperar 'nuestros' clásicos: ante el acartonamiento de la mayoría de propuestas (no todas) que suelen llegar a la cartelera, ¿a quién no le apetecería tener la oportunidad de ver en sala grande sus películas favoritas? ¿Os imagináis si de cuando en cuando pudiésemos rememorar los estrenos de ‘Casablanca’, ‘Con la muerte en los talones’, ‘El padrino’, ‘Blade Runner’, ‘En busca del arca perdida’…? Yes, we want!

10. Esta puede ser una gran fiesta: si algo promete esta triple sesión extraordinaria es un ambiente festivo y cinematográfico sin igual en nuestra ciudad. Quizá, en el fondo, lo más importante no sean estas películas -algunos ‘enfermos’ hasta seríamos capaces de recitar diálogos de memoria-, sino poder disfrutar de todas las sensaciones descritas anteriormente con todos los amigos y desconocidos que quieran compartir esta experiencia colectiva con nosotros. ¡Luces! ¡Cámara! ¡Que empiece la aventura!

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