¿Por qué no ha vuelto el Cineclub al Moderno?

Las proyecciones de cine han vuelto al Moderno, con un ciclo del Patronato que ha tenido 15 espectadores en su estreno. • El Cineclub, que esta semana ha llevado 188 a Multicines, se ha quedado fuera de la que fue su casa. Explicamos los motivos.


El día en que el Teatro Moderno volvió a abrir sus puertas, el presidente del Cineclub Alcarreño, Alberto Sanz, no estuvo en ninguna de las dos fiestas de reinaguración: ni acudió al pase con el concierto de Ara Malikian, con numerosas autoridades del PP y que agotó entradas en tiempo record, ni tampoco compartió con otras gentes de la cultura arriacense la fiesta alternativa de Amigos del Moderno en la taberna Porta Gayola, a sólo unos pasos del teatro. En privado bromeó con que, como el cineasta Woody Allen cuando ha declinado recoger él mismo los Óscar porque tenía que actuar tocando el clarinete, tampoco en su caso iba a cancelar el ensayo de cada martes con su banda de rock, Thomb. Sin embargo, su gesto resultaba llamativo, porque si había alguien en la ciudad de Guadalajara que había batallado mucho y antes que nadie por la reapertura del Moderno, ese era Alberto Sanz.

La reapertura del Teatro Moderno ha tenido un sabor agridulce para las gentes del Cineclub. Recuperada la que durante mucho tiempo fue su casa, lo ha hecho sin que su programación de sesiones de cine en versión original haya tenido oportunidad de volver allí. No sólo no han recibido llamada del Patronato, sino que han descubierto, entre sorprendidos e indignados, que el Ayuntamiento les ha ‘contraprogramado’, con un ciclo de cine en versión original subtitulada. Es decir, la misma oferta que lleva a cabo esta asociación que atesora 37 años de trayectoria.

El nuevo ciclo del Patronato, bautizado 'Día del Cinéfilo', tuvo su estreno el martes con la proyección de ‘El extraño caso de Angélica’, una película de 2010 del director portugués Manoel de Oliveira. Acudieron al pase en el Moderno, por dos euros, quince espectadores, entre ellos la concejala de Cultura, Isabel Nogueroles, y el propio encargado de la proyección. El ciclo tiene previstos otros dos títulos para el 14 de abril y el 12 de mayo. El domingo se pone en marcha otro, llamado 'Cine a la carta', con una película infantil.

Ese mismo martes, el Cineclub siguió con su programación habitual, de frecuencia semanal y en esta ocasión, con la proyección en los Multicines de ‘El lobo detrás de la puerta’, una película brasileña de 2013. Hasta en el idioma escogido por el Patronato, el portugués, coincidía la oferta. La doble convocatoria de la asociación alcarreña esta semana tuvo 111 y 77 espectadores. Se trata de unos números en sintonía con toda la temporada, a punto de tocar a su fin, ya que el registro de taquilla que ha facilitado la asociación a este medio arroja una media de unos 200 espectadores semanales. Cabe recordar que esta temporada el Cineclub ha mantenido al alza su número de socios, con 263, la mayor cifra desde que hace algo más de tres lustros inició una nueva etapa con proyecciones en el Moderno.

Traslado a Multicines

El Cineclub, cuya salida del Moderno se tradujo en una primera temporada en blanco (2012/2013), acabó por buscar para la siguiente reacomodo en un espacio alternativo. Pero la prioridad era la vuelta al céntrico teatro. Por eso, en expresión de desacuerdo por el cierrre, celebraron una jornada de 'exilio' en Alcalá y se sumaron a las reivindicaciones de Amigos del Moderno con un par de proyecciones al aire libre frente a la fachada. También propusieron y llegaron a ofrecer a la Junta la opción de reabrir el teatro al menos para llevar a cabo su programación de cine en VOS, mientras la administración resolvía las dudas sobre la privatización o no del espacio. Su propuesta llegó a contar incluso con el visto bueno de Hacienda. Fue la Consejería de Cultura de Marcial Marín la que la tumbó con un argumento que aun no había saltado a escena: la inseguridad del edificio.

Ahora que la reforma ya se ha llevado a cabo, que la cesión ha sido traspasada de Toledo a Guadalajara y que el Patronato ha elaborado una nueva programación para esta primavera, la pregunta resulta obvia: ¿Por qué no ha vuelto el Cineclub al Moderno?

Ni siquiera han contado con nosotros para ello, no nos han preguntado si estábamos dispuestos”, se queja el propio Sanz. “Eso es precisamente lo que más nos ha dolido después de 17 años en el Moderno, que no sólo no nos dicen si volvemos sino que además contraprograman, intentando quedar incluso por encima”, en un gesto que considera de “desprecio para la gente que ha colaborado en la asociación” desde hace más de 35 años.

Sanz considera que la decisión de regresar al Moderno habría estado sometida a la votación en la asamblea de su asociación, como se hizo con el traslado a Multicines, de donde no tienen queja. Ha habido además un incremento de socios y de público en las proyecciones que podrían aconsejar no retornar al Moderno, “pero ésa es una decisión para la que ni el presidente ni la junta están capacitados, deberíamos votarlo. Lo lógico –insiste- es que hubiésemos tenido una reunión con el Patronato, nos hubiesen dicho si cuentan con nosotros y en qué condiciones y yo hubiese trasladado esa información a los socios. Lo que no puedo es venderles castillos en el aire”.

Sin contactos con Nogueroles

La reunión no se ha producido, aunque el 29 de julio de 2014 la asociación registró un escrito en el Consistorio, al que ha tenido acceso este digital, para “ofrecerse como colaboradora de esta Concejalía a la hora de realizar su programación, tanto para las proyecciones semanales como para otras actividades cinéfilas puntuales”. Sanz subraya que no sólo podrían aportar a este espacio su programación habitual en versión original, sino otras de sus ofertas como el programa para niños La Linterna Mágica, la Muestra Alcarreña de Cortometrajes (la MAC) o cualquier otro ciclo o actividad que se conviniese.

El Ayuntamiento, aunque no ha contestado, se ha valido de algunas referencias indirectas, cruzadas durante sus encuentros con Amigos del Moderno (no con el Cineclub), para determinar que la asociación no iba a volver al espacio del que había salido. “Estamos abiertos a todas las asociaciones que se dirigen a la Concejalía de Cultura”, alegó el alcalde Antonio Román en la rueda de prensa en que presentó la programación del Moderno, el 20 de febrero. A renglón seguido justificó que no haya sido así con el Cineclub, explicando que la asociación pedía un gasto de 60.000 euros en un nuevo proyector para la sala, cuando el Ayuntamiento considera que con el dispositivo que existe actualmente “es suficiente”.

Nueva tecnología para proyectar

Hay, en efecto, algunas razones técnicas a tener en cuenta. En primer lugar, la temporada actual del Cineclub está ya comprometida hasta finales de este mes de marzo en los Multicines del Ferial Plaza, con quien el Cineclub tiene un acuerdo desde hace ya más de un año para llevar a la gran pantalla sus cintas en versión original subtitulada los lunes y los martes. Pero eso no impide, alegan desde la asociación, que se hubieran mantenido conversaciones con el Patronato para abordar el asunto o que, por ejemplo, se hubiese pactado el retorno de la asociación al céntrico espacio en un futuro próximo.

El Patronato, que no se ha reunido con el Cineclub a pesar del ofrecimiento de colaboración desde ocho meses antes de que reabriese el Moderno, ha considerado que la asociación no puede volver al teatro centenario porque habría que hacer un desembolso en nuevos dispositivos de proyección. Un hecho que es cierto, como explica Sanz. Es a esto a lo que se refirió el alcalde.

Las salas de todo el país se están adaptando a la nueva tecnología. “Proyectar en 35 milímetros se está quedando obsoleto y cada mes que pasa, más”, aclara Sanz, que recuerda que todas las salas del país (incluidas las catorce de los Multicines de Guadalajara) han tenido que adaptarse a DCP (Digital Cinema Package). “Son unos proyectores que no son baratos, pero es que no se trata de electrodomésticos, sino de una máquina de ingeniería” que garantiza que lo que se proyecta es imagen cinematográfica. “Si quieres una verdadera sala de cine en una capital de provincia como la nuestra es lo que se debería hacer”, opina. El problema principal de esta apuesta es que podría costar en torno a 60.000 euros, según los precios que el propio Sanz pudo observar hace unos meses.

Proyectar en Blu-ray

Hay, además, otra segunda posibilidad para adaptarse a la pérdida del cine en 35 milímetros y que pasa por las proyecciones en Blu-ray, como ocurre por ejemplo en la Casa de la Cultura de Azuqueca. La ventaja es el coste: con 6.000 euros posiblemente se puede tener el electrodoméstico y el cañón de vídeo de Alta Definición necesario para una pantalla como la del Moderno. Las desventajas pasan por que no se trata de verdadero cine y por que algunos estrenos que no salgan en Blu-ray no estarían disponibles, lo que limitiría la programación.

¿Es, entonces, esta la única y exclusiva razón por la que el Cineclub no ha vuelto al Moderno?

Puestos a ser suspicaces, cualquier observador puede añadir otra más: las difíciles relaciones mantenidas entre las dos partes en los últimos tiempos, precisamente a raíz del protagonismo de esta asociación en la batalla por la reapertura del teatro. Se da la circunstancia de que el presidente de Cineclub Alcarreño, Alberto Sanz, fue una de las voces más activas en la denuncia del cierre y la creación de una plataforma para la reapertura que más tarde desembocó en la Asociación de Amigos del Moderno. Nunca se mordió la lengua en las entrevistas y en su discurso al recoger el premio de la Asociación de la Prensa para su asociación en 2013 fue muy contundente. Además, otra de las voces más críticas con la gestión del Patronato, Juan Antonio Lázaro, que preside la Federación de Asociaciones Culturales, forma también parte del Cineclub.

En la fiesta particular de Amigos del Moderno para la ‘reinauguración’ alternativa del teatro no fueron pocos los que, en realidad, manifestaron en corrillos que el Cineclub está siendo objeto de un ajuste de cuentas por su compromiso en la batalla ciudadana por el teatro. Dicho de otro modo, que las puertas del Moderno, dispuesto a albergar cine incluso en versión original, se han cerrado en cambio para esta asociación por unos motivos que no serían exclusivamente técnicos o de falta de entendimiento.

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