El Fescigu, antesala de los Oscar

El cortometraje ganador en Guadalajara en 2012 aspira este domingo al más prestigioso galardón cinematográfico del mundo. • La cinta de Esteban Crespo narra una cruda historia en poco más de 20 minutos sobre niños soldado en África. • El de esta película, ganadora también del Goya hace un año, es el caso más explosivo de una serie de títulos con los que el jurado alcarreño ha tenido muy buen ojo.


Esteban Crespo será el único español que este domingo esté allí donde quisiera estar cualquier cineasta español: en la ceremonia de entrega de los Oscar. Lo hace como director de ‘Aquel no era yo’, una durísima historia de niños soldados en el corazón del África negra que aspira a la estatuilla como mejor corto de ficción, una cinta que ya cautivó al jurado del Festival de Cine Solidario de Guadalajara (Fescigu) en su décima edición, en 2012, y que hace un año obtuvo también el Goya en la misma categoría.

No es la primera vez que el equipo encargado de dar los premios en el Fescigu a los cortos de cada edición demuestra su buen ojo. El comité seleccionador del festival arriacense ha presumido en más de una ocasión de que entre los cortometrajes que han  exhibido, antes en el Infantado y ahora en el Buero Vallejo, siempre han estado los que más tarde ganan en importantes certámenes y en los propios Goya.  

No obstante, para Crespo el Fescigu no sólo fue una experiencia muy positiva (llevaba cinco años esperando ganar, según confesó ante el público), sino que literalmente ha sido la antesala de los Óscar, en los que compite este domingo. Y no va como mero invitado: tiene mucha fe en sus posibilidades, conforme a las manifestaciones que ha venido realizando de cara al público en los últimos días. Confianza, por galardones, no le falta: ha llegado a Estados Unidos con un palmarés en el que está el nombre de 200 certamenes, muestras y festivales.

Los niños soldado

Protagonizada por Alejandra Lorente y Gustavo Salmerón, que encarnan a dos médicos de una organización internacional de misión en un país  africano en guerra, la cinta está dedicada a Juan Tojaka, que es además un primerizo protagonista representándose a sí mismo como niño soldado.

La historia, de 24 minutos, tiene un realismo extremo, casi documental, y no ahorra detalles dramáticos al exhibir la barbarie de estas “diminutas bestias sin control y arma en mano”, como las describía la crónica de Cultura EnGuada del X Fescigu.

La película tiene momentos de trepidante acción y está salpicada, en otros pasajes, de reflexiones con tremendas frases pronunciadas por el ‘niño soldado’ protagonista que recuerda ante un auditorio los episodios de los que ha sido rescatado: “Ser soldado no es difícil, te acostumbras o te matan”; o esta otra: “al principio, cuando asesinas a alguien, te sientes horrorizado; pero te acabas acostumbrando: es la locura de la guerra”.

La andadura de la película

El director ha relatado en varias ocasiones que la idea de su sexto corto profesional surgió cuando leyó una entrevista a un niño soldado de cuya boca salían auténticas monstruosidades –como las que, de hecho, refleja el cortometraje–, aunque Crespo sobrepone en su película los relatos pasados con un presente que abre una puerta a la esperanza.

El resultado no sólo es narrativamente atractivo, sino que visualmente ofrece el aspecto casi de un trabajo realizado con muchísimo apoyo económico, aunque en realidad está elaborado con un presupuesto mucho más discreto, de 40.000 euros.

El propio Crespo ironizó con ello al presentar su corto en Guadalajara: “Parece que es una superproducción, pero en realidad ha sido muy fácil de hacer”. Utilizaron luz del día porque no tenían dinero para iluminación e incluso tuvieron algún golpe de fortuna porque el Ejército colaboró con tanques y algunos materiales como lanzamisiles con los que la cinta gana en credibilidad.

Por cierto, se trata de una película con una doble vinculación a Castilla-la Mancha, ya que los escenarios escogidos están en el municipio toledano de Escalona (aunque parezcan realmente de una localización centroafricana) y porque el productor es el ciudadrealeño José Luis Matas-Negrete.

Campaña en Hollywood

El equipo de la película ha pasado el último mes haciendo campaña en Hollywood de 'Aquel no era yo', que en principio partía entre las dos favoritas. Ahora, según ha reconocido Crespo en alguna entrevista reciente, las fuerzas están más ajustadas. Sus rivales son la pieza francesa ‘Antes que perderlo todo’, la danesa ‘Helium’, la finlandesa ‘Do I Have to Take Care of Everything?’ y el corto británico ‘The Voorman Problem’.

En cualquier caso, la decisión ya está tomada (los académicos han emitido ya sus votos), pero será en la madrugada española del domingo al lunes cuando se resuelva la incógnita. “La gala la voy a disfrutar muchísimo”, ha prometido.

El futuro

Crespo ha asegurado en declaraciones a Europa Press que la calidad del cortometraje en España es “buenísima” aunque duda, en cambio, si se da al formato el lugar que en realidad las cintas “merecen”. Personalmente, confiesa que quisiera que " tuviera mayor proyección social” porque “hay grandes profesionales detrás de los cortos, un montón de gente que tiene una gran calidad”, ha asegurado.

En este sentido, su paso por el Fescigu resultó también destacado no sólo por el premio sino por su reivindicación de un festival que siempre está acosado por los problemas de financiación. Durante la clausura, al recoger su galardón, defendió la labor de este festival de cine solidario y demandó apoyo a las autoridades políticas de la ciudad y la provincia, que una vez más estaban ausentes.

Ahora, Crespo está pensando ya en dar el salto al cortometraje. Si vuelve a España con el Óscar, lo tendrá mucho más fácil. Pero esta vez, aunque sólo sea por cuestión de metraje, el Fescigu no podrá anticipar las mieles del éxito.


DEL FESCIGU A LOS GOYA

En la última edición de los premios nacionales estaban nominados tres cortos que se habían visto en el Fescigu: ‘El paraguas de colores’, ‘Abstenerse agencias’ –que ganó– y ‘La alfombra roja’, en sus diferentes categorías. Pero los buenos pronósticos del Fescigu se remontan ya a las primeras ediciones, como ocurrió con la nominación a mejor corto de ficción en los Goya de 2003 para ‘Hoy por ti y mañana por mí’, de Fran Torres, que había estrenado el palmarés del Fescigu.

Son muchos los títulos, pero a bote pronto surgen algunos que han estado presentes en el Fescigu y que han tenido premio en los máximos galardones del cine español. Ocurrió con el inicio de la andadura del muy exitoso y animado Tadeo Jones, de Enrique Gato, o con ‘Nana’, una breve cinta de José Javier Rodríguez Melcón que abordaba el drama de la emigración a través del Estrecho. Sobre todo, han ganado en el Fescigu cortos de ficción que luego han obtenido también el cabezón. Es el caso también de ‘Miente’, de Isabel Docampo (segundo premio en el Fescigu de 2008) o, entre otros, de ‘Diez minutos’ de Alberto Ruiz Rojo, triunfadora en el Fescigu de 2004.

Cambiando de género, el Goya 2013 a la mejor película documental, ‘Hijos de las nubes’, la cinta de Álvaro Longoria producida por Javier Bardem fue exhibida en la edición del año anterior en Guadalajara.

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