La noche más larga acabó con la MAC

La XI Muestra Alcarreña de Cortometrajes contó anoche con numeroso público.• La MAC se incluyó dentro de la conmemoración a nivel mundial del Día del Cortometraje y de la iniciativa ‘El Día más Corto [ED+C]. •  Se visionaron diez cortos y los realizadores recibieron un pequeño obsequio en metálico. • En pequeños gags, se reivindicó la reapertura del Teatro Moderno.


La noche más larga del año, la actriz y directora de cortometrajes Laura Benito se volvió loca; el actor azudense Poli Calle se convirtió en un comisario cual Robert de Niro en una americanada, David Corroto volvió a plasmar con sensibilidad una mirada entre mil y Pedro Solís hizo que estallaran los corazones con esa preciosa historia de amistad llamada ‘Cuerdas’, que una no se cansa de ver y llorar.

La noche más larga del año –anoche- y el día más corto terminó en Guadalajara viendo cine: los diez cortometrajes de la undécima edición de la Muestra Alcarreña de Cortometrajes, que ha organizado Cineclub Alcarreño y Contrapicado Films y para la que este año la Diputación Provincial no ha concedido subvenciones públicas, aunque ha cedido gratuitamente el espacio para proyectarla –gracias a un convenio suscrito, ya que el salón de actos del San José tiene un precio por alquiler-. 

Cineclub ha corrido, pues, con los ‘gastos’ de esta cita de 800 euros de presupuest0, que no ha tenido premios pero sí sobres-regalo, “un descarado intento de soborno para que continuéis haciendo cortos y se puedan hacer más MAC”, decía en el epílogo de la gala el presidente de Cineclub, Alberto Sanz.

Cuestiones económicas aparte, lo que brilló anoche y durante el día fue el cine. El día más corto arrancó con proyección en el Bar Bici y Vermú y siguió en El Rincón Lento y el bar Primavera, donde se proyectaron algunos de los cortos propuestos por la Coordinadora del Cortometraje –la organización a nivel global de este evento-. “Es cine con mayúsculas”, dijo Sanz, leyendo un comunicado del colectivo. “Se ha demostrado que el consumo continuado de cine aumenta el nivel de cultura y de felicidad”.

La MAC fue una gala reivindicativa: primero, de unos “mundos fascinantes” que se plasman en celuloide y segundo, del cierre del Teatro Moderno –todos los intermedios de los tres pases de cortos que se realizaron, eran gags de espectadores que iban a entrar al teatro y se daban de bruces contra la puerta, arrancando la risa general del patio de butacas-.

La gala contó con materia prima hecha en casa y contó con corresponsales de lujo -un aplauso para los actores que se metieron en la piel de estos simpatiquísimos enviados especiales-. Desde Rusia –acordándose, con ironía, del Eje Cultural-, desde Los Angeles y desde la glamorosa Cannes, en una presentación un tanto escatológica. 

Buen nivel y temática homogénea

En general, los cortos seleccionados este año, tuvieron buen nivel y temática homogénea. Abrió la sesión ‘El último cuento’, un thriller-suspense que consiguió dar miedo dirigido por Antonio Ruiz, que repetía en la MAC. La cinta narra la llegada de una famosa escritora de cuentos a un hostal, donde sólo se aloja una pareja. La realidad, a veces, supera la ficción.

La segunda cinta fue ‘Café americano’, “lo más comercial que veréis esta noche”, pregonó su director, Sergio Ramírez, que debutaba con esta cinta en el mundo del corto. Lo protagonizan dos agentes de policía, el templado y protocolario Johnson y la contundente y anárquica McNamara, envueltos en una misión donde las formas no importan demasiado. El realizador David Corroto presentó ‘Una mirada entre mil’, un sensible corto-documental a base de entrevistas a padres con hijos que padecen síndrome de Down.

Alejandro Jiménez inauguró el segundo pase con ‘Todo lo que es hermoso’, una fábula bien interpretada y llena de belleza lumínica, un cuento –podríamos llamarlo- protagonizado por un hombre que llegado a una incipiente vejez, repasa su vida miserable. Sólo se salva una cosa.

El humor llegó con ‘V.O.S.’, un corto interpretado y realizado por Isra Calzado y Mariam Useros, “no basado en hechos reales”, dijo él, que agradeció la implicación de miembros de Baidefeis, la productora del corto, y reivindicó que “sigamos dándonos cabezazos para que se abra el Moderno”. La historia de la cinta demuestra una estadística cierta: llegado cierto tiempo, los matrimonios generan su propio lenguaje. 

El director Daniel Ramírez defendió el trabajo de iluminación y el de los actores en la presentación de su corto ‘La noche más larga’, un thriller que se basa en el trastorno que sufre una chica ante un shock –que no desvelaremos-. La cinta está lleno de flashbacks, que consiguen transmitir al espectador la misma ‘esquizofrenia’ que sufre la protagonista.

El último pase lo abrió Luis David Pedroviejo con una propuesta social, ‘Más por menos”, realizado con los participantes del Taller de Cine de la Asociación Las Encinas, de Guadalajara. Varios asistentes a una entrevista de trabajo terminan participando en una puja curiosa que en la situación actual que vive el país no resulta tampoco demasiado descabellada.

Laura Benito presentó ‘Blanco roto’, comedia sobre dos novias que horas antes de casarse empiezan a tener dudas –con guiños a ‘Novia a la fuga’- y Pedro Solís, que pasó la palabra a Nora Alario, responsable de animación en 2D del corto 'Cuerdas', que invitó a fijarse en la cantidad de matices de esta cinta. La historia de los dos niños que la protagonizan emocionó e hizo llorar. 

La noche más larga del año terminó con el visionado de ‘En un minuto’, de Elvira Ongil, que retrata en ese minutaje, con una acertada metáfora, la tragedia de la falta de ingresos. La vida, más que una noria, es como una olla exprés.

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