El artista de la química

Mariano Canfranc confiesa haber cerrado un ciclo con esta exposición de más de sesenta obras que resumen su trayectoria artística, con la poco extendida técnica del cincelado. • El artista seguntino estuvo acompañado de numerosos vecinos de su pueblo, autoridades y personalidades de la cultura.  Una de sus preocupaciones pasa por el relevo generacional de la paciente técnica del cincel, por lo que abre las puertas de su taller a los jóvenes.


Hay en el arte de Mariano Canfranc Lucea, conocido y reconocido cincelador seguntino, una mirada rústica que escudriña los rincones y pasea la vista por los relieves de las calles de la ciudad. Con composiciones sencillas, de un realismo nada barroco, el artista intenta plasmar la autenticidad de las cosas. Una cocina de pueblo, habría que decir que de las de antes; una silla de pueblo, también como las de antes; y el pueblo en sí mismo en vistas panorámicas a un par de leguas o al doblar las esquinas que esta artista retrata con la paciencia que exige esta técnica casi perdida. Es cincelador: un artista de la química.

Los paisajes urbanos y los bodegones conforman la mayor parte de las más de sesenta obras que ha seleccionado Canfranc para la exposición inaugurada ayer en el Espacio de Arte Antonio Pérez de Diputación, en el complejo San José, titulada  con sencillez ‘Cincelador’. “Tal vez sea la última exposición de esta temática y forma”, aseguraba ayer.

Cuarenta años después de su primera exposición en Guadalajara, con la Caja Provincial en 1974, Canfranc no se dispone a recibir homenajes y vivir de las rentas artísticas, sino que en pleno homenaje de amigos y autoridades ha aprovechado para tomar un nuevo impulso y plantearse un nuevo reto: ha cerrado una etapa artística, dijo, y abre ahora otra de cuyos frutos promete dar cuenta: “Les emplazo a dentro de diez años en este mismo sitio”, bromeó. “Que no me falte nadie”.

La inauguración

La inauguración de ayer fue un acto entrañable en el que recibió elogios de la presidenta provincial, Ana Guarinos, y de la diputada de Cultura, Marta Valdenebro, mientras que el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, lo trató como “amigo” y elogió su obra y el lugar donde se crea: “su taller también es una obra de arte, desde que entras al patio”.

La presidenta de la institución provincial destacó la variedad y riqueza cultural de la provincia, para acabar ensalzando la particularidad y calidad de la obra de Canfranc: “A veces nos quedamos con lo más simple o lo que es más sencillo, y esto”, dijo en referencia a los cuadros del seguntino, “no es simple ni es sencillo”, elogió.

Minutos antes de las intervenciones de las autoridades, el artista comentaba su estado de ánimo a los periodistas: “veo amigos por todas las partes y no puedo pedir nada más. Guadalajara siempre se ha portado muy bien conmigo”.

Tal vez pensando en su próxima etapa artística, aseguraba que el mejor cuadro “es el que siempre está por hacer”, el que tiene en mente. Luego se aplicará con paciencia, sobre cobre, plata o latón, a veces añadiendo óleo, pero siempre obrando el milagro artístico con productos químicos como el cianuro, ofreciendo el original acabado de los cinceladores, con una técnica en desuso de la que quedan muy pocas muestras en todo el país: “No me atrevo a decir que soy el único en Castilla-La Mancha, pero sí de los pocos”.

“El cincelado es muy antiguo, pero a la vez muy novedoso, porque ya somos muy poquitos los que quedamos”. La causa es que exige mucho tiempo y el rendimiento se hace esperar, algo que no cuadra con la mentalidad de los más jóvenes, “que quieren dinero en poco tiempo”.

Relevo generacional

“No tenemos un sueldo fijo, pero sí cierta libertad”, aseguró el cincelador en la inauguración, a la vez que insistió en que tiene abiertas de par en par las puertas de su taller-museo en la ciudad de El Doncel para que acudan los colegios e institutos que quieran conocer su labor.

El seguntino se mostró agradecido hasta la emoción y humilde pese a que todas las elogiosas miradas confluyeran en él. Se echó las manos a la cabeza literalmente al escuchar que es considerado el mejor cincelador de España; nombró a los amigos que veía entre el público, señalando con la mano con la ilusión de un niño; y acabó haciendo cultura, cuando insistió en que su taller están deseoso de recibir alumnos dispuestos a prolongar esta tradición. En Canfranc tienen, sobra decirlo, a todo un maestro.


Galería de imágenes de la exposición:

Fotos: R.M.


La exposición de Canfranc puede visitarse hasta el 18 de enero de 2013 en el Espacio de Arte Antonio Pérez del San José (C/Atienza, 4) de la capital provincial, en horario de 19:00 a 21:00 horas de lunes a sábado.