Un paseo por la era del metal

El Museo Provincial estrena exposición temporal, 'La ostentación del poder', un recorrido por la historia de la metalurgia en la Prehistoria y la Protohistoria. • Abierta hasta el 13 de agosto y ocupa dos salas de la planta superior del Palacio. • El consejero de Cultura, Ángel Felpeto, inauguró el pasado lunes esta muestra, que incluye visita guiada este sábado, en el marco del Día de los Museos.


La nueva exposición temporal del Museo Provincial, 'La ostentación del poder' es un recorrido histórico que muestra a lo largo del Salón de Linajes y la Sala Azul la importancia que tuvo el metal para los habitantes que ocuparon Castilla-La Mancha en el pasado. Esta muestra, de carácter itinerante, y concebida para el Museo de Ciudad Real en 2016, permanecerá en Guadalajara hasta el próximo 13 de agosto. Este mismo sábado, en el marco del Día Internacional de los Museos, habrá visitas guiadas de una hora aproximadamente, con pases a las 11.30, 18 y 21 horas, con un máximo de 20 personas por sesión.

Comisariada por los arqueólogos Honorio Javier Álvarez,  Manuel Molina y J. Ignacio de la Torre, ha sido adaptada al Museo de Guadalajara por Miguel Ángel Cuadrado y por la arqueóloga y profesora de la UNED, Mª Luz Crespo. La muestra, dividida en ocho módulos, hace hincapié en los importantes cambios de orden social que trajo consigo la metalurgia. El director del Museo, Fernando Aguado, explica que son alrededor de medio centenar de piezas las que integran esta exposición y que han aportado todos los museos provinciales -Guadalajara, Ciudad Real,  Albacete, Cuenca y Santa Cruz (Toledo)- además de los museos municipales de Valdepeñas y Almadén.

La idea es “cubrir toda la cultura de la Prehistoria reciente y la Protohistoria, así como de todas las tierras de Castilla-La Mancha”, señala para Cultura EnGuada. Admite que ha sido un "duro trabajo” montar esta exposición porque “queríamos dar un giro para adaptarla a las vicisitudes de la cultura y la evolución del metal en Guadalajara y porque el espacio es completamente distinto al de Ciudad Real y eso implica hacer un esfuerzo más grande”.

Lo más relevante de esta exposición es, a su juicio, la calidad de las piezas: "Ahora mismo el nivel de estas colecciones está a la altura de los mejores museos de España. Es la primera vez que se pueden piezas tan buenas todas juntas y salvo en el Museo Arqueológico Nacional, no hay una exposición así”.

Aguado también destaca el guion que se ha hecho para la exposición: “Se explica de una forma muy didáctica, hay muchos paneles que dan información sobre cada una de las ocho áreas y luego está el complemento de los audiovisuales, también con un guiño para los más pequeños. Al final, sirve para comprender mejor el discurso expositivo”.

Uno de los dos comisarios de la muestra, Honorio Javier Álvarez, felicitó durante su inauguración, el pasado lunes, al director y a los técnicos del museo guadalajareño por “mejorar” el “concepto original” de esta exposición. Con ella, explicó, "no entramos en el debate de si los cambios tecnológicos cambian la sociedad o si es la sociedad la que los produce. Hemos querido hacer un homenaje al género humano y a su inteligencia. A su capacidad de convertir unas simples piedras a través de un proceso complejo -con fuego, aire y más cosas- en herramientas y utensilios que hicieron una vida mejor. En el fondo, el metal es una muestra más de la inteligencia humana. Porque es cierto que se asocia a violencia y a avaricia pero también a herramientas quirúrgicas y aperos de labranza”.

Las huellas alcarreñas de la exposición

Las piezas más antiguas proceden del yacimiento calcolítico del Valle de las Higueras (Toledo), datadas en el 2.500 a.C. aproximadamente. La Edad del Bronce está representada, por ejemplo, por yacimientos emblemáticos de Ciudad Real como La Encantada o las motillas del Azuer y Retamar, por una de las célebres estelas de guerrero, así como por objetos de fundición de la Loma del Lomo de Cogolludo (Guadalajara).

De la Primera Edad del Hierro destaca el ajuar de la tumba orientalizante de Casa de Carpio (Toledo) y otros ajuares procedentes de los cementerios celtibéricos de Guadalajara como los de Chera, Aragoncillo y Puente de la Sierra. Por su novedad y calidad, sobresalen los materiales procedentes de las excavaciones del Cerro de las Cabezas o de la recientemente descubierta necrópolis de Alarcos, que datan de la Segunda Edad del Hierro. Además, es de particular interés el apartado dedicado a la orfebrería ibérica, con numerosas joyas de las colecciones permanentes de los museos de Ciudad Real, Guadalajara, Albacete y Cuenca.

Para la itinerancia de Guadalajara se han seleccionado especialmente varias piezas que ilustran en detalle las vicisitudes culturales de la provincia de Guadalajara, procedentes de los yacimientos más emblemáticos de época prehistórica y protohistórica.

Fotos: E.C.

El técnico Miguel Ángel Cuadrado explica a Cultura EnGuada que "el Museo de Guadalajara ha aportado piezas que no existían en el resto de los museos participantes. Por ejemplo, en la etapa del Bronce Final, no está representado con piezas muy concretas en el resto de la región pero sí en Guadalajara, donde hay huellas de la cultura Cogotas, facies propias del Bronce Final como Pico Buitre, que hemos representado en la exposición". También se ha intentado compaginar esta muestra "con piezas de la cultura celtibérica. Guadalajara tiene una de las colecciones más buenas de este museo en piezas de las necropólis celtibéricas", destaca.

En la sala anexa al Salón de Linajes ser ha recreado un despacho que pretende ser "un homenaje a Ignacio Calvo Sánchez, el sacerdote de Horche que además fue arqueólogo y uno de los jefes del Gabinete Numismático del Museo Arqueológico Nacional", explica Cuadrado. "Aprovechando que se traía de Ciudad Real una vitrina muy adecuada con el monetario, lo hemos adaptado a esos tiempos y hemos hecho un guiño a don Ignacio como numismático".

Metal para los muertos

La última sala muestra el paisaje funerario ibérico, con una recreación de diferentes enterrramientos de necrópolis guadalajareñas, como la de La Yunta, así como una escena de incineración de la época.

Uno de los carteles que se exhiben en esta última parada que es un viaje a la cultura celtibérica e ibérica, recuerda que “los celtíberos saltaban de alegría en el campo de batalla, porque se les ofrecía la ocasión de morir gloriosa y felizmente. En cambio se entristecían durante las enfermedades como si hubieran de perecer de manera vergonzosa y desgraciada”. Esta cita de Valerio Máximo refleja la importancia de la muerte en las sociedades de la Segunda Edad del Hierro.

Las necrópolis se situaban, generalmente, al pie de los cerros donde se ubicaban los poblados, en terreno llano, cerca de cursos de agua, para establecer una relación visual entre la ciudad de los vivos y la de los muertos. Había tumbas espectaculares y complejas que contenían ricos ajuares, cerámicas griegas, objetos de metal como armas de hierro -falcatas, lanzas, jabalinas, puñales, cascos, escudos, pectorales y piezas relacionadas con el caballo-, adornos como fíbulas, broches de cinturón, cuentas de collar, anillos o pinzas. En todo este material, el oro y la plata solían estar presentes.

La reconstrucción de una parte de los rituales que se practicaban en el mundo ibérico es posible gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas en las necrópolis. La exposición recrea una de esas ceremonias y escenifica la composición de algunos ajuares con adornos personales, utensilios domésticos, armas, cerámicas, etc., así como las estructuras funerarias que cubrían los enterramientos. Eran complejas pero ayudaban a informar, por ejemplo, sobre la posición social que tuvieron en vida los individuos allí enterrados.

El incineramiento a bajas temperaturas explica la aparición de huesos en estos enterramientos y han aportado datos como el sexo y la edad de los muertos, qué comían o qué enfermedades sufieron. Una información que permite conocer siglos después muchos aspectos relacionados con las prácticas rituales de los íberos: en qué creían, cómo era su economía, su tecnología o su sociedad.


Consulte la programación del sábado en el Museo. Reserva de plaza para la visitas guiadas del 20 de mayo en el mail Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . 949213301.