Una teta es una teta

El colectivo Mujeres Artistas de Guadalajara expone 'Un pecho y una teta' en el Centro Cultural Ibercaja hasta el 17 de marzo, una muestra colectiva de 20 mujeres que muestran su conciencia social a través del arte.


¿Con qué ojos mira el resto del mundo los pechos de una mujer? ¿Cómo se los ve una misma?¿cuántas definiciones existen de mujer?¿y cuántos sinónimos de teta? El colectivo de Mujeres Artistas de Guadalajara regresa dos años después de su primera exposición colectiva 'Asombras' en el Infantado con la muestra 'Un pecho y una teta', que ya mostró el pasado verano en Albalate de Zorita y que hasta el 17 de marzo estará abierta al público en el Centro Cultural Ibercaja, con el fin de reflexionar a partir de esta parte del cuerpo.

Componen el discurso una veintena de obras, de diferentes técnicas y diferentes mensajes y connotaciones, que van desde la belleza hasta la crítica. “Está la teta como belleza, como elemento casi de culto, artístico, observable, precioso. Hay otra parte más crítica, que intenta meter el dedo en la llaga y hacer reflexionar sobre cómo a veces se miran las tetas”, señala a Cultura EnGuada la ilustradora Ana Ongil. También se refleja “la mirada masculina, que no tiene que ser necesariamente sólo de hombres”, añade la escultora Pilar V. De Foronda. “Me refiero a ese tipo de mirada que ya está muy estudiada desde el feminismo y cuando se objetualizan los cuerpos de las mujeres, eso está también presente. También, el tema de la lactancia, la propia gestión del cuerpo”, “o la teta como algo revulsivo”, se suma la artista multidisciplinar Inma Haro. “Estoy harta de que me contextualicen siempre en un entorno determinado simplemente porque están mis tetas aquí, ¿no?, déjame que viva mis tetas y mis pechos desde donde yo quiera”.  

En total, en la exposición participan 20 artistas, algunas de ellas licenciadas en Bellas Artes -las que trabajan más la escultura o la pintura-; otras, proceden del mundo audiovisual, el diseño gráfico, la fotografía o la ilustración y se decantan por el collage o el vídeo, como las hermanas Ana y Elvira Ongil. La primera ha presentado un irónico mosaico de cuadros, tirando del diccionario de la Real Academia de la Lengua, que registra ¿15 sinónimos? usados para nombrar a las tetas. Desde cocos a bufas, desde pechugas a flanes y maracas, ubres o balones. Ha cubierto su obra con un tul que dificulta la lectura de los textos que acompañan a su creación. Lo ha hecho a propósito de la polémica que precedió a la muestra -el cartel fue sustituido en la web de la Obra Social Ibercaja por un dibujo de una mujer que sostiene una paleta de colores- y que motivó, por ejemplo, que la joven artista Ángela Carrasco se retirara del proyecto y decidiera exponer su obra en las paredes de su casa. “La censura molesta, estorba y es inoportuna, pero no impide que nos expresemos”, ha escrito hoy Ongil vía facebook.

Elvira Ongil, en la misma línea que su hermana Ana, presenta un vídeo que 'desdice' refranes -ejemplo: “Teta que mano no cubre, no es teta sino ubre”. No, es teta- y apuesta por la belleza para realzar otros significados como la lactancia materna. 

La exposición, en realidad, es la parte final de un proyecto que va mucho más allá del arte. “Hay un montón de cosas detrás de una teta y un pecho”, reivindica Pilar V. de Foronda, “no hay más que ver la exposición para ver la particularidad de cada artista. Ellas son: Noelia Palafox Romero, Soledad García Durán, Marian Calvorey, María de Lucas González, Elvira Ongil Escribano, Sol Casas Cabezudo, Inmaculada Haro, Isabel Plaza, Nuria Tornero Rojo, Teresa Chicharro Gálvez, Mirian Herráez Felipe, Maite Marina Langarita, Vicky Vinuesa Cambra, Elena Rubio Martinez, Ana Ongil Escribano, Pilar Prieto Calvo, Milagros Caja Martinez y Pilar V. de Foronda.

Detrás de un colectivo, hay mucho meollo, las ideas, los conceptos, intereses... eso también es el colectivo, encontrar un código común más allá de las obras. La elaboración de pensamiento colectivo es mucho más complejo y es lo que más me gusta de lo que estamos logrando”, reflexiona De Foronda.

Yo estoy como activista social”, afirma Ana Ongil. “La parte del colectivo que me interesa es la de lucha. No es casualidad que se tengan que juntar 19 ó 20 mujeres para hacer una exposición. Es necesario y oportuno. Si no tuviéramos ese tinte, no me interesaría tanto este colectivo”. 

Fotos: E.C.

Como grupo, Mujeres Artistas de Guadalajara, ha cambiado desde 'Asombras'. Algunas de las participantes en aquella primera muestra “por tiempo o por temática, no han participado", dice Ana Ongil. Otras, en cambio, se han sumado por primera vez a la iniciativa. En total, el grupo está conformado por una treintena de mujeres. En esta ocasión, la tormenta de ideas desembocó en un tema que les ha permitido “reflexionar sobre cómo mirábamos nosotras nuestros pechos, cómo lo miraba el otro lado, es decir, los hombres la publicidad, lo comercial...” y para el próximo otoño, adelantan, ya hay otra exposición artística con la que pretenden volver a dar que pensar.