Las obras en Bonaval se iniciarán este verano

La Junta acometerá una intervención de urgencia en el monasterio cisterciense y mientras tanto, será visitable. • El consejero de Cultura, Ángel Felpeto, estima que en esta primera fase se invertirán 400.000 euros. 


La Junta iniciará a principios de verano una intervención de urgencia en el Monasterio de Bonaval, en Retiendas, y será visitable. Lo ha confirmado esta misma mañana en Guadalajara, el consejero de Cultura, Ángel Felpeto, tras hacer público en twitter este domingo que “ya había fecha” para el inicio de las obras en el monasterio. 

Actualmente se trabaja en la contratación de la empresa que llevará a cabo este proyecto, que supondrá “a medio-largo plazo” una inversión de 3 millones de euros, aunque esta primera intervención de urgencia "costará en torno a 400.000 euros", ha precisado. “Se trata de consolidar los paramentos que puedan estar en peligro de derrumbe, de resolver el problema de las humedades, haciendo impermeables algunas partes, y al mismo tiempo, de poner en valor”. Porque durante la intervención de urgencia será visitable, ha adelantado Felpeto, “una novedad en este tipo de actuaciones” que permitirá “que los ciudadanos vean cómo se realizan estas intervenciones”. Esta primera obra de urgencia, que será “lenta”, estará finalizada, estima el consejero, “antes de la llegada del invierno”.

El estudio que define la consolidación del monumento, su recuperación y su puesta en valor ya está redactado, ha confirmado Felpeto. Toda la intervención podría realizarse "en tres-cuatro fases”.

Preguntado por el asunto de la propiedad del monasterio -se desconoce quién es el titular: si los vecinos, si el Ayuntamiento de Retiendas...- Felpeto ha preferido no entrar en ese debate: “La intervención de la Consejería va en la línea de salvar el monumento. Luego hablaremos de las titularidades”. 

Un año después 

La confirmación del inicio de las obras llega casi un año después de que la exconsejera de Cultura, Reyes Estévez, anunciara en marzo de 2016 en Brihuega, una intervención de urgencia en este monasterio cisterciense, con un importe de 200.000 euros, mientras se resolvía el problema de la propiedad. La intervención, dijo entonces Estévez, frenaría la ruina del monumento, aunque quedaría pendiente su reconstrucción.

La lucha por salvar este monasterio es larga. Desde 2011, la asociación cultural Buen Valle Retiendas presentó la plataforma Salvar Bonaval que lucha por proteger y conservar el entorno natural y cultural de Retiendas y sus alrededores. La Plataforma creó una página web donde dan cuenta de las actividades que realizan con el fin de “despertar al pueblo de Retiendas y empezar a movernos en vez de dejar que siga pasando el tiempo sin al menos intentar hacer algo por Bonaval”.

La sociedad civil a través de esta plataforma y de entidades como el Grupo para la Defensa del Patrimonio de Guadalajara llevan varios años movilizándose y pidiendo al Gobierno regional obras para evitar derrumbes como los que ya se han producido.

En octubre de 2014, la Consejería de Cultura, entonces presidida por Marcial Marín, inició unas obras de adecuación de los accesos, con un coste de 15.000 euros, que se completó con catas y un estudio de los cimientos del monasterio, con el fin de empezar “inmediatamente a consolidar la estructura del edificio”. Pero en agosto de 2015, el Grupo de Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de Guadalajara remitió un escrito a la Consejería de Cultura, ya presidida por la socialista Reyes Estévez, pidiendo una solución definitiva para el monumento. Desde la Plataforma ‘Salvar Bonaval’ volvieron a insistir en el “lamentable” estado del edificio, y pedían de manera urgente “su expropiación” y su consolidación. Decían entonces que “la última intervención, con el apuntalamiento de algunas de sus partes”, había sido “insuficiente”. 

El conjunto monumental de Bonaval data de mediados del siglo XII, aunque la iglesia se habría construido ya en el siglo XIII. En el siglo XVII, sufrió importantes reformas. Los monjes abandonaron el monasterio en 1821 y se fueron a Toledo, pasando el edificio a manos privadas.