“Resistencia Doméstica no es una crítica al PP”

El PP ha denunciado la exposición ‘Resistencia Doméstica’ por su contenido, pero el Ayuntamiento azudense ha decidido dejarla abierta. • Dos montajes con imágenes de Cristo y la Virgen; y otra en la que aparece la camiseta verde de defensa de la Escuela Pública, objetos de la controversia. • El artista considera que su muestra “no es un ataque, sino mostrar una forma de resistencia casi  poética e irónica”. 


“Mi exposición no es para nada una crítica al PP que es como ellos se lo han tomado”. Así de contundente se muestra el artista azudense, Alberto Martínez Centenera, una vez que se ha conocido que el Partido Popular de Azuqueca de Henares ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil por el contenido de su exposición ‘Resistencia Doméstica’ argumentando que se hacen “continuas referencias de carácter negativo” hacia esta formación política. Previamente, ya solicitaron su clausura y retirada al Ayuntamiento de la localidad por considerarla que era “partidista y propagandista”; pero al no ser atendida su propuesta han decidido proceder a su denuncia.

Martínez Centenera se muestra sorprendido por el cariz de los acontecimientos así como ha afirmado que la exposición seguirá abierta hasta el próximo día 27 como estaba previsto ya que ha recibido el apoyo del equipo de Gobierno del Consistorio de la localidad. “Pensé que iba a generar debate y controversia al tratar un tema tan actual como la crisis, pero no pensaba que iba a llegar a este punto”, reseña.

El artista, que personalmente explicó cuadro a cuadro a “tres personas del PP”, afirma que los mayores objetos de polémica son dos. El primero es la composición hecha con nueve imágenes del cuadro del fusilamiento del 3 de mayo de Goya, en el que al protagonista del mismo le cambiaba el estilo de su camiseta. Entre ellas se encuentran la del Real Madrid, la de ‘Nunca Mais’, la del 15-M, la de Bob Esponja y, la del objeto de la polémica, la camiseta verde que han utilizado los profesores en defensa de la Escuela Pública. “Ellos lo entienden como un ataque directo”, reseña cuando, según apunta sólo quería manifestar su apoyo a una escuela pública así como, desde un plano artístico, confiesa que le interesaba jugar con “el símbolo de la camiseta blanca”.

La segunda gran parte de la polémica se trata de dos fotomontajes creados con imágenes del Cristo y de la Virgen que, según afirma el propio artista, los populares “se han tomado como un ataque al sentimiento religioso”; aunque como él señala, “simplemente son imágenes superpuestas donde no hay intención de crítica a la religión”.

Tampoco cayó nada bien, según manifiesta el propio Centenera, que se incluyera en una zona de la exposición el "¡que se jodan!" de Andrea Fabra, haciendo un símil como cuando dijo María Antonieta "¡que coman pasteles!" cuando el pueblo francés no tenía qué comer. “Es una crítica a la clase política mostrando que muchas veces están muy alejados de los problemas de la calle”, destaca.

Una exposición “irónica”

El artista azudense reconoce que no esperaba esta reacción dado que su intención era tratar el tema de la crisis en “plan naif o irónico”, sin la intención de causar daño. Es más, por ejemplo, en el caso del cuadro de los fusilamientos del 3 de mayo, la intención es crear de una imagen trágica, algo divertido. Tanto que incluso ésta imagen con el fusilado con un zamarra de Bob Esponja es el cartel anunciador de la misma. “La exposición habla de una resistencia doméstica, e incluso poética usando objetos cotidianos”, reseña, por lo que le duele que, además, le hayan dicho las voces del PP que su “exposición, incita a la violencia”.

Martínez Centenera señala que usó objetos cotidianos para recrear una resistencia hecha desde casa, de ahí que apareciera una barricada hecha con bricks de leche. “Quiero decir que cambiando nuestros hábitos de consumo, se puede resistir a la crisis”, resalta. E incluso, utiliza desde un punto de vista “irónico” cócteles molotov que aparecen con dibujos de una vaca, en forma de barco: “están desactivados y convertidos en elementos de decoración”.

No obstante, que haya sido objeto de polémica si que está repercutiendo en un incremento de las visitas aunque, como señala el artista, “la situación es un poco desagradable”.

Por su parte, el equipo de Gobierno socialista, ha decidido mantener abierta la exposición al entender que “no hay nada insultante” en ella. Es más, la concejal de Cultura, Sandra Yagüe, ha asegurado que la exposición presenta “una propuesta artística de temática alter globalizadora y crítica con el capitalismo, las grandes multinacionales y los poderes transnacionales, haciendo un llamamiento al consumo responsable”.