Valverde de los Arroyos, modelo para artistas

Cuatro alumnos de la Facultad de Bellas Artes de la Complutense inauguran este domingo a las 13 horas, una exposición con las obras que han estado pintando en este pueblo de la Arquitectura Negra, su residencia 'artística' por 30 días. 


Un mes. Un lugar. Y el arte como excusa y objetivo. Desde principios de agosto, Valverde de los Arroyos, enclavado en la Sierra Norte de Guadalajara, acoge a cuatro jóvenes artistas en el proyecto 'Beca Valverde de los Arroyos de pintura', una de las siete residencias estivales de creación artística que se promueven en diferentes puntos de España cada año, desde la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, con el apoyo del Ayuntamiento de Valverde, empresas locales y la Diputación Provincial.

Este domingo, a las 13 horas, se inaugura en el Museo Etnográfico de Valverde el resultado de todo ese mes de trabajo con una exposición de las obras creadas por Natalia Ramayo, Adrián Sánchez Encabo, Alex Pérez e Irene Artalejo, estudiantes que han estado coordinados por las artistas y profesoras Dora Piñón -artífice del proyecto y residente en Valverde- y Paloma Peláez, directora de la beca. Durante 30 días, estos alumnos han explorado e investigado a través de sus trabajos la esencia de este bonito lugar. La exposición podrá verse durante los meses de septiembre y octubre.

Entre los artistas invitados a este proyecto, destacó el pintor de talla internacional Carlos León, Premio Arte y Mecenazgo 2016, que compartió dos días con los estudiantes, el pintor José María Rueda y el artista plástico vallisoletano Isidoro Moreno.

Estas becas de creación artística brindan la oportunidad a alumnos de segundo y tercer ciclo de disfrutar de una experiencia en entornos y contextos sociales muy distintos a los que habitualmente experimentan en el ámbito de una formación reglada. Por eso, el objetivo es propiciar las condiciones óptimas que estimulen la acción creativa desde distintas realidades y ámbitos como son el rural, el industrial o el patrimonio cultural e inmaterial de la zona.

Además, los becarios tienen la posibilidad de relacionarse con sus compañeros de viaje y también, con los cómplices creativos que aparecen fortuitamente durante los días de la residencia y fijarse en cosas que quizás pasan desapercibidas en la gran ciudad. Desde la luz y el color de un paisaje al rostro de un hombre y una mujer curtido por los años. Desde las montañas a las antiguas casillas donde los pastores guardaban el ganado.

Además de Valverde de los Arroyos, han sido escenario de estas residencias artísticas los municipios de Ayllón, en Segovia; Fabero en León o San Millán de la Cogolla.