Avanzan los trabajos para recuperar la Iglesia de Santiago en Sigüenza

La Asociación de Amigos del templo seguntino que se quiere convertir en Centro del Románico celebró su gala anual, en la que compartió la situación de las labores arqueológicas. • Además, Zoila Paradela donó un piano para los conciertos que se llevan a cabo en este espacio.


La Asociación de Amigos de la Iglesia de Santiago ha celebrado este fin de semana su gala anual, que hace coincidir con la onomástica de santo al que está dedicada la advocación del templo, cada 25 de julio. Como en las tres ediciones anteriores, la AAISS ha presentado el trabajo que se ha llevado a cabo a lo largo del último año, siempre “con la perspectiva en mente de que en el futuro, la Iglesia se convierta en un Centro de Interpretación del Románico”, como recordaba este sábado Pilar Martínez Taboada, cronista oficial de la ciudad de Sigüenza y miembro de la Asociación, que ejerció como presentadora de la gala.

Los primeros trabajos en la Iglesia ya indicaron que era necesario llevar a cabo una prospección arqueológica”, expuso. Así, en este último periodo, esa ha sido la labor más importante llevada a cabo. Elena Guijarro, presidenta de la AAISS, dio la bienvenida al público asistente. Empezó por dar las gracias a los socios por sus aportaciones, apoyo y colaboración económica, y glosó a continuación tanto las anteriores galas como lo hecho hasta ahora.

En estas mismas fechas, el primer año, 2013, se presentó el proyecto arquitectónico de restauración, que es el que nos sirve de guion para llevar a cabo las actuaciones menores, mientras logramos la financiación suficiente como para emprender el grueso de la obra”, expuso. En 2014, la AAISS presentó el proyecto del Centro de Interpretación, “qué contenido iba a tener, qué información y cómo se iban a colocar los paneles”, definió Guijarro. El año pasado se presentaron los trabajos en el presbiterio. “Se hizo una primera excavación arqueológica y así fue como descubrimos que lo que pretendíamos inicialmente, que era poner un suelo de piedra en el presbiterio, ya existía. Como recordaréis, fue el arqueólogo Ricardo Barbas el encargado de explicarlo”, añadió. Llegó así la presidenta a lo que se presentaba en 2016. “Este año se ha llevado a cabo una inspección con georradar y laser 3D,  cuyo resultado nos ha permitido aclarar dónde debemos excavar”, afirmó.

Trabajo con modernos métodos

Fue Teresa Chapa, directora del Centro de Apoyo a la Investigación de Arqueometría y Análisis Arqueológico de la Universidad Complutense y catedrática de Prehistoria quien se encargó de exponer los resultados del estudio, que “ha utilizado las técnicas más modernas para dar respuesta a los enigmas más antiguos”, afirmó Pilar Martínez Taboada antes de dar paso a su exposición. La directora explicó que el método detecta estructuras en el subsuelo y permite el estudio de anomalías en edificaciones “con técnicas no invasivas que documentan el patrimonio sin alterarlo, como el georradar, los drones o el escáner 3D”.

Comenzó Chapa por calificar el empeño de la AAISS como “valioso y valeroso”, porque incide en un campo que debería ser fértil, pero en el que “aún que tenemos muchas carencias en España, como es la colaboración pública y privada para poner en valor ese patrimonio incalculable que tenemos en nuestro país”.

En primer lugar, la catedrática explicó que se ha escaneado la portada de la iglesia, de manera que se ha conseguido una imagen en la que cada milímetro está representado por un punto láser, lo que podría permitir, por ejemplo, reproducir la portada restituyendo las faltas mediante impresión 3D, o bien elaborar una maqueta precisa de cómo fue en origen. La prospección con georradar ha definido también la cripta que hay bajo el presbiterio, y permitido averiguar que no hay estructuras llamativas bajo ella que indicasen trabajos anteriores.

El CAI (Centro de Asistencia a la Investigación) de Arqueometría de la Universidad Complutense de Madrid ha realizado una prospección geofísica mediante georradar en la Iglesia de Santiago. Se ha utilizado una antena de 600 MHz, barriendo todo el interior de la iglesia y de la cripta. Los resultados han mostrado el gran desnivel de la roca base en la zona posterior de la nave, con un grueso relleno de escombros para nivelar el suelo, finalmente cubierto de losas. Se han detectado restos de posibles estructuras en la zona en torno al altar y junto a las paredes de la cabecera de la iglesia, a una profundidad de unos 40-60 cm. Los trabajos han sido realizados, bajo la dirección de Teresa Chapa, por Javier Vallés, Miguel Ángel Maté y Jorge Matesanz.

A continuación, María Despierto, estudiante la Escuela de Arte de Guadalajara (módulo de diseño de interiores), presentó unas modificaciones sobre el primer proyecto virtual del Centro de Interpretación del Románico, presentado el año pasado. Su actualización mejora la iluminación del conjunto, con soluciones imaginativas, y concibe de otra manera algunos de los paneles para poner en valor la zona del presbiterio como escenario.

Donación de un piano

Quizá el momento más emotivo del evento, fue en el que la música lo convirtió precisamente en gala. Zoila Paradela de Juan hizo la donación de un piano magnífico, que a partir de ahora sonará en el templo interpretado por decenas de artistas. Martínez Taboada se encargó de ponerlo en valor. “Es un tipo de piano vertical, fabricado por Salvador Ribalta, en Barcelona, con el curioso número 5353. Tiene un sonido magnífico que fascinará a quienes lo toquen y lo escuchen”, expuso.

A continuación, la donante y la entidad receptora, representada por Elena Guijarro firmaron el contrato de donación mobiliaria e irregistrable, y por último, la propia Zoila interpretó unas piezas de Éric Satie, que fueron las primeras que salieron de sus teclas en concierto en el templo. A la gala asistió una amplia delegación del Ayuntamiento de Sigüenza.

 

 

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