Recuperados los frescos de la ermita de Tamajón

Las pinturas del siglo XVII, situadas frente a la puerta de la Ermita de los Enebrales, han recuperado su esplendor original tras una minuciosa restauración de la empresa Tríptico Restaura.


La Ermita de los Enebrales luce de nuevo, ya restaurados, los frescos del siglo XVII que se podían observar frente a la puerta siempre abierta de este templo. Deteriorados con el paso del tiempo, han sido objeto de una minuciosa restauración a cargo de la empresa Tríptico Restaura, que concluyó hace unos meses la rehabilitación de estas pinturas, con una “adecuada devolución de su pasado esplendor”, explica Andrés Martínez, párroco de Tamajón.

El párroco subraya el trabajo de José Miguel Jiménez Parrilla, restaurador jefe del proyecto, “un profesional contrastado, también en materia de estucos”. Los trabajos han consistido en la restauración de los elementos de descomposición que había en la pintura, inicialmente. Después, se procedio a la consolidación de los estucos, y luego de la policromía, “que ha finalizado en la recuperación del aspecto original del fresco”, explica Martínez.

Las pinturas describen el inicio y la causa de la devoción a la Virgen que da nombre a esta ermita. Como afirma el historiador Aurelio García en su libro 'Tamajón en la Edad Moderna', no se sabe muy bien el origen ni desde cuándo los vecinos de Tamajón veneran la imagen de su patrona.

En las descripciones del cardenal Lorenzana que cita García en su texto, este religioso afirma (1782) que la imagen de la Virgen de los Enebrales “es antigua tradición haber sido aparecida en la copa de un enebro en el sitio que hoy ocupa dicha ermita a un sacerdote”. El historiador remonta el culto a la Virgen de los Enebrales a la Edad Media y recuerda que se mantuvo, con gran fervor devocional, en la Edad Moderna, período de análisis del citado libro, y, al mismo tiempo, época en la que fueron pintados los frescos.

Los fieles agalloneros, y también muchos otros de la comarca, “están encantados con la recuperación”, que parece una aparición desde tiempos pasados, “dada la calidad del trabajo”, señala el párroco Martínez. De la misma opinión es el alcalde de Tamajón, Eugenio Esteban de la Morena, para quien la recuperación y puesta en valor del patrimonio “es uno de los motores del desarrollo rural”. La restauración la ha financiado la Ermita de la Virgen de los Enebrales.