Miguel Herrero, el pintor del espíritu

El Museo Provincial prorroga hasta el 1 de noviembre la primera gran retrospectiva del pintor, poeta y director de cine Miguel Herrero, en el 20º aniversario de su fallecimiento. • Figura relevante en el siglo XX, expuso en Bienales internacionales, junto a Tàpies y sus amigos Dalí y Picasso. • En sus exposiciones lograba congregar a VIPS, reyes, intelectuales, actores famosos, público general, sólo superado por Picasso. • El 9 de noviembre se organizará un recital flamenco con el cantaor Alfredo Tejada y el guitarrista Jesús Núñez.


El escritor Francisco Umbral dijo de él que era el "Leonardo de los sesenta". Los periódicos de la época le reflejan en sus crónicas como uno de los pocos artistas, sólo superado por Pablo Picasso, capaz de concentrar a la créme de la créme en sus exposiciones. Gente importante, intelectuales de la época, actores famosos, reyes y público en general. El pintor Miguel Herrero (Madrid, 1922-Córdoba, 1994) es considerado una de las figuras clave del arte del siglo XX español. Fue también poeta y director de cine. Un pionero en el fomento de la cultura española, organizador de tertulias a finales de los 50, donde no faltaban el dramaturgo guadalajareño Antonio Buero Vallejo, del que fue amigo, o el poeta Gerardo Diego, entre muchos otros.

Ahora, hay una oportunidad de descubrirle -o revisitarle- en Guadalajara. El Museo Provincial prorroga hasta el próximo 1 de noviembre esta exposición, que se puede visitar en la Sala de Linajes del Museo Provincial, en la primera planta del Palacio del Infantado. Además, el día 9 está previsto un recital flamenco basado en la obra poética de este artista. Actuarán el cantaor Alfredo Tejada y el guitarrista Jesús Núñez.

Son casi medio centenar de obras -también algunos poemas y fotografías- que componen la primera gran retrospectiva que se realiza sobre la obra de Miguel Herrero en el vigésimo aniversario de su muerte. La muestra, titulada 'Raíces y esencias', supone un viaje vital por su faceta de creador y ha sido posible gracias a su familia: su mujer, la también pintora Africa Llanos y su hijo, Iván Herrero, comisario de la exposición. Ellos han sido los que se han esforzado por reunir parte de la obra más representativa de Herrero, dispersa por todo el mundo.

La exposición se divide en cuatro etapas. La que muestra al Miguel Herrero costumbrista, expresionista, el amante de los colores vivos y la fecundidad femenina y la que refleja su etapa última, la expresivista, donde bordeó la abstracción.

Cuadros como 'Mercado', 'Navidad', 'Radiografía del ser', 'Torero asustado', 'El pescador', 'Duende del flamenco', 'Pez abismal', figuras taurinas, 'Gallo multicolor', damas y bodegones, caballos y unicornios, desnudos femeninos y sueños, se pueden ver en esta retrospectiva que recorre sus diferentes intereses como artista que se definía así mismo como "expresivista y renacentista en su esencia".

Innovador y autodidacta

Herrero, que no estuvo condicionado por el márketing de la época -de ahí, cierto poso innovador en su obra- buscaba el esqueleto de las cosas. "Me gusta llegar adentro y penetrar en las mismas fibras", decía. Algo así como "la radiografía del ser. Hay que penetrar en el espíritu".

Fue autodidacta porque no se crió en una familia artística. Ni siquiera en su ambiente familiar se respiraba la inquietud creadora. Fue un vocacional, que terminó estudiando en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas.

En las primeras fases su pintura está influenciada por obras costumbristas basadas en su experiencia vital. Ejemplo de ello es 'Mercado', donde representa "el instante diario y la impronta social de forma descriptiva". Para él, era fundamental observar, radiografiar el ser humano. A lo largo de su carrera, Herrero iría suavizando su espíritu bravo, incorporando colores más vivos y respetando la búsqueda de la esencia de los personajes. Disfrutó con las formas y los movimientos y logró dar equilibrio en su sinfonía de colores. Se inspiró, finalmente, en el Cosmos, la Poesía y el caracter humanista renacentista.

Miguel Herrero no sólo fue pintor sino también director de cine. Realizó el cortometraje 'La Metamorfosis' en 1957, una cinta en blanco y negro y sin sonido que contó en el reparto con el actor Luis Ciges ('El Milagro de P. Tinto) y en 1959, 'Mara de las Islas', largometraje en 35 mm. y en color, protagonizado por la actriz Scilla Gabel. También fue co-guionista de la película 'La Riada' -con Tico Medina- y co-director del film 'Los ladrones del claro de luna', que protagonizó Brigitte Bardot.

Una vida de intensa actividad cultural

Miguel Herrero nace en 1922 en Aragón. En la Guerra Civil permanece en Madrid. Se inicia en el dibujo con Ramón Puyol y Vázquez Díaz en 1943 e ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de Madrid, donde obtiene su Diploma de Profesor de Dibujo. Cursa dos años de Ciencias Exactas en la Escuela Superior de Arquitectura. Y en 1952 firma su primera exposición de pintura individual en la Galería Xagra de Madrid, con la asistencia de Pío Baroja, Ataulfo Argenta y Vicente Aleixandre, entre otros.

Fue artista invitado en los Cursos de Arte de la Magdalena en Santander en 1954 junto a Zabaleta, Camón Aznar, Martínez Novillo, en la II Bienal Hispano-Americana de Cubana y a la localidad girondense de Port-Lligat, por Salvador Dalí, con el que mantendrá una estrecha amistad. Asiste a las tertulias del Café Gijón, relacionándose con Cela, Buero Vallejo o Aldecoa, entre otros. Se relacionó con Picasso en Arlés y tuvo un segundo encuentro en Vallauris en 1962.

En 1958, organizó tertulias en su estudio con pintores, literatos, flamencos, taurinos, entre ellos: Gerardo Diego, Buero Vallejo, Victoriano Valencia... y en el teatro de la Comedia, la mayor concentración de flamencos de la época, en Madrid, en Homenaje al cantaor El Chaqueta, con actuaciones de, entre otros, Mariemma, Antonio Mairena o Fosforito.

Expuso individualmente en Londres, Madrid, Amsterdam, Ginebra, en la Bienal del Mediterráneo de Alejandría en 1961, donde obtuvo para España el primer premio de Pintura. Colectivamente, en Tokio, Nueva York, California, Denver, Filadelfia y en Sudáfrica, donde en 1968, expuso junto a Picasso y Dalí. En 1974, repetirían juntos en una colectiva de 1974 en Gijón, a la que se sumó Tàpies.

También publicó poesía y libros de obra gráfica con acuarelas y monotipos. En 1994, año de su fallecimiento, tenía en preparación el libro 'Cosmos exterminador', con textos e ilustraciones propias. Falleció en Córdoba en diciembre de 1994.