En busca de la ciudad escondida de Recópolis

Las universidades de Harvard y Frankfurt se unen a la de Alcalá para seguir investigando este enclave visigodo, hoy Parque Arqueológico en Zorita de los Canes, que todavía tiene enterrado un 85% de su dimensión original. • Hasta ahora, las investigaciones han permitido documentar la vida de sus habitantes y algunos de los conjuntos más grandes de la Europa Occidental entre los siglos VI y VII d. C.


El emplazamiento visigodo de Zorita de los Canes, que hoy es Parque Arqueológico abierto al público, apenas muestra un 15% de lo que un día fue la ciudad del rey Leovigildo. Las Universidades de Harvard y Frankfurt se han sumado a la de Alcalá para investigar juntas este conjunto urbano único en su época, construido en el año 578 d. C., la única ciudad fundada de nueva planta por iniciativa de un rey en el Occidente europeo y Mediterráneo entre los siglos VI y VII d. C. y el ejemplo más preciso del urbanismo en este periodo, así como de la consolidación y la pujanza que alcanzó el reino visigodo de Toledo.

La relevancia de los hallazgos encontrados hasta ahora en Recópolis ha sido definitiva para que la universidad alemana y estadounidense se sumen a la investigación iniciada por la UAH, que lleva dos décadas sobre el terreno. La alianza ha permitido poner en común nuevas tecnologías y herramientas como la prospección arqueológica geomagnética que permite investigar de manera menos dañina para el patrimonio las zonas no excavadas de la ciudad visigoda -el 85% de las dimensiones de la ciudad-. También realizar un muestreo de diferentes yacimientos del entorno rural para detectar nuevos espacios urbanísticos, localizar e interpretar las áreas productivas que tuvo Recópolis y conocer las dimensiones, las características y las funciones de los asentamientos rurales, así como su vinculación a espacios agrícolas y ganaderos.

A los potentes equipos tecnológicos, el personal especializado en la prospección geomagnética y el procesamiento y análisis posterior de los datos aportados por las Universidades de Harvard y Frankfurt, la UAH suma su experiencia en el área de la Arqueología, el personal especializado en la prospección arqueológica y en la elaboración de modelos digitales del terreno, así como los datos obtenidos en las investigaciones arqueológicas y paleoambientales realizadas en Recópolis y en los diferentes lugares a prospectar.

El proyecto, financiado por los centros universitarios, está dirigido por los profesores Michael McCormick, de Harvard; Joachim Henning, de Frankfurt y Lauro Olmo, de la universidad alcalaína, profesor de Arqueología e investigador de la ciudad y los yacimientos -especialmente el Castillo de Zorita- y director científico de las investigaciones de los paisajes medievales del Parque Arqueológico.

Hallazgos en 30 hectáreas

Hasta ahora, las investigaciones arqueológicas, dirigidas por el profesor Olmo y financiadas por la Junta de Comunidades se han centrado en la excavación de la ciudad y el estudio de su territorio, y han descubierto un conjunto urbano de unas dimensiones de 30 hectáreas, con construcciones hasta el momento únicas en el contexto europeo de esa época. Entre ellas destacan el Conjunto Palacial más grande de Europa occidental entre los siglos VI y VII d.C, constituido por edificios con funciones administrativas, judiciales, económicas, áreas de almacenes, fábrica de moneda, así como espacios residenciales para las élites y aristocracias urbanas, junto a la iglesia palatina de mayores dimensiones de la península ibérica.

También se ha podido concluir a qué se dedicaban los habitantes de Recópolis. La presencia de dos grandes edificios destinados a actividades comerciales y artesanas, hasta el momento sin parangón en el occidente de la época, muestran que existieron talleres de orfebres, de fabricación de vidrio y tiendas donde se comercializaban productos procedentes de diversas zonas del mediterráneo y de Oriente. Una imponente muralla rodeaba la ciudad, en cuyo interior también se han documentado viviendas pertenecientes a grupos de diferentes niveles sociales; cisternas para el suministro de agua; así como diferentes calles. También es destacable la existencia del único acueducto construido en esa época en Europa occidental y que llevaba agua al Palacio.

Todo este trabajo se completa con un estudio de la región de Recópolis, desarrollado a través de sucesivos Proyectos de Investigación del Plan Nacional de I+D, dirigido a estudiar y definir la articulación territorial a lo largo de los diferentes periodos históricos que en ella se sucedieron -visigodo, árabe y cristiano-. "Todo ello está contribuyendo a entender las características de las diferentes sociedades que se asentaron en ese territorio, a través del descubrimiento de sus espacios de asentamiento –aldeas, poblados, granjas, etc.-, de sus sistemas de explotación agrícola y ganadera, en relación con la ciudad", explican desde la UAH.