El Museo Francisco Sobrino será real en primavera

El Museo Francisco Sobrino estará listo en primavera, según los plazos marcados esta miércoles por el alcalde, Antonio Román, durante su visita a las obras, reanudadas hace dos meses. • El Museo incluirá no sólo obra del escultor guadalajareño sino también una sala de exposiciones municipal, “algo de lo que carecemos actualmente”, ha dicho. • Las naves fueron proyectadas a finales del XIX por Mariano Medarde y han servido para matadero, parque de Bomberos, nave de ganado y taller de fontanería, entre otros usos. • El coste de la nueva adjudicación asciende a 592.048 euros.


Hace casi dos meses que la empresa Seranco reanudó las obras del futuro Museo Francisco Sobrino, en la Cuesta del Matadero, que reunirá buena parte de la obra del escultor guadalajareño, fallecido el pasado mayo a los 82 años tras una larga enfermedad, en su casa de la Bretaña Francesa, donde residía.

Hoy todavía es un Museo a medio hacer tras el parón de año y medio en las obras, a causa de la rescisión del contrato con la empresa a la que se adjudicó inicialmente el contrato, Obras Coman, que abandonó el proyecto dejando abiertas al cielo el recinto que comprende las antiguas naves de ladrillo y mampostería proyectadas a finales del siglo XIX (1883), por Mariano Medarde para la ciudad y que a lo largo de su historia, han servido de matadero, almacén de las brigadas municipales, naves para ganado vacuno, taller de fontanería y Parque de Bomberos. Desde agosto de 1891, las naves han sufrido al menos doce intervenciones, aunque menores. 

El alcalde, Antonio Román, en su visita a las obras este miércoles, tras admitir que es poco amigo de dar plazos, ha hablado de la “próxima primavera”  como fecha prevista para que el Museo esté terminado. Cuando eso ocurra, vecinos y turistas podrán visitar un espacio dedicado a la obra del escultor guadalajareño contemporáneo más reconocido en el mundo por su obra vanguardista. Pero no sólo. El Ayuntamiento prevé usar una de las estancias como sala de exposiciones municipal, “algo de lo que carecemos”, ha dicho. Actualmente, se está utilizando “el hall del Buero Vallejo para ello”.

Desde el Patronato de Cultura se trabaja ya, ha añadido el regidor, “para completar el equipamiento” del museo. El Ayuntamiento ha comprado obra de Sobrino durante los últimos años y la familia también donará algunas piezas. 

En su inicio, este proyecto tenía la función de “incrementar los espacios culturales de la ciudad y formar parte de los bienes de interés histórico-artístico” de Guadalajara. No en vano, “el vigente Plan de Ordenación Municipal incluye este edificio en su catálogo de edificios de interés por su carácter arquitectónico”, ha precisado Román. 

Las naves “quedaron vacías hace algunos años y creímos necesario y oportuno rehabilitar parte del patrimonio histórico artístico de esta ciudad y destinarlo a ese nuevo espacio cultural”. Para redactar el proyecto se convocó un concurso de ideas que ganó el arquitecto Pablo Moreno, director de la obra. “Será por tanto, una obra de autor. Creo que será una rehabilitación bella, estética y funcional”, ha dicho Román. 

El proyecto, que se está ejecutando actualmente “contempla las actuaciones necesarias para finalizar la obra y adaptarlo a sus fines culturales”. Tal y como se ha explicado esta mañana, “ya están realizados la mayoría de los trabajos de cimentación, incluyendo la mejora del terreno y la estructura de hormigón”. Queda pendiente “la escalera de las zonas exteriores y la parte estructural de acero en la puerta de la fachada de acceso”. También “se está procediendo al chequeo y recuperación de las cubiertas, al acondicionamiento del patio… hay que tener en cuenta que la obra ha estado paralizada un año y medio y que ha sido necesaria una actuación para poner la obra en condiciones de reanudarse”. El alcalde ha reconocido, en este punto, “que ha habido planchas de pladur que empezaban a tener deformidades por la humedad y por la intemperie”. También hemos podido ver graffitis.

Faltan por completarse trabajos de albañilería, limpieza de ladrillo y mampostería, arreglo de cubiertas, revestimientos, cerrajería, carpintería, vidrieras y pinturas. Se completarán así “muchas de las mejoras que se ofrecieron en el concurso inicial”. 

Un proyecto de 2011 

El Museo Francisco Sobrino se licitó en abril de 2011 por 1.300.000 euros. En diciembre de 2011 comenzaron las obras, que tenía un plazo de 16 meses. Desde mayo de 2013 –la fecha en que debería estar listo- la obra queda empantanada y a finales de julio, Obras Coman, tras pedir una prórroga de dos meses para terminarlo, termina apeándose del proyecto por los elevados costes que suponía continuar con ella y la obra se empantana. 

La empresa pide una solución amigable pero el Ayuntamiento decide denunciarla por incumplimiento del contrato y anuncia que volverá a sacar a concurso el término de la obra.  

Sólo se había construído el 69,96% de todo el Museo y apenas un 3% de las mejoras que ofrecía la constructora –precisamente lo que decantó a la Junta de Gobierno para adjudicar la obra a la citada empresa, según reconoció entonces el propio concejal de Infraestructuras, Juan Antonio de las Heras-. Hasta ahora, se han consumido 777.601 euros del coste total del Museo. Lo que perderá el Ayuntamiento, como ya quedó dicho al anunciar la rescisión del contrato con Obras Coman, serán las mejoras ofertadas, valoradas en 274.000 euros. El coste del nuevo proyecto, ya en manos de la empresa Seranco, asciende 592.048 euros. 

El propio escultor selló el acuerdo

El compromiso del Ayuntamiento se selló hace más de cinco años, en diciembre de 2008 con el propio escultor. El acuerdo se escenificó en el Consistorio en una rueda de prensa conjunta del alcalde y Francisco Sobrino, donde se avanzaba que el proyecto se iniciaría con un concurso de ideas para la rehabilitación de las antiguas naves del Matadero Municipal. El Alcalde, entonces, confiaba en que las instalaciones estuvieran completamente listas y adecuadas para 2010.

El nuevo museo contaría, así se dijo en aquella presentación, con una sala de exposiciones con obra cedida por Sobrino además de obra de escultores contemporáneos y una segunda nave donde se podría disfrutar de artistas locales. El espacio central que queda entre ambas naves y para el que Sobrino habría realizado una escultura, queda reservada a la organización de eventos municipales, desde "recepciones a enlaces matrimoniales", contaba el alcalde en la presentación del proyecto en enero de 2010. También habrá un pabellón que servirá de recepción y tareas administrativas.   

Sobrino, de la geometría al arte visual

Francisco Sobrino nació en Guadalajara en 1932 y estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid entre 1946-48. Se marcha en 1949 a Buenos Aires donde realiza obras bidimensionales y utiliza formas geométricas. En 1959 se instala en París, donde entra en contacto con otros artistas y co-funda el Centro de Investigación de Arte Visual, con el que pretende la participación activa del espectador. En ese grupo, figuran artistas como Le Parc, Morellet, Stein, García Rossi o Yvaral. Firma su primer manifiesto 'Assez de Mystifications' y participa en la Bienal de París. 

Su carrera en Francia es prolífica. En Guadalajara, crea en 1989  'El abrazo', en hierro pintado en blanco, una obra de 20 metros visible desde la autovía Madrid-Zaragoza, a la entrada de Guadalajara. 

En 1991 se centra en actividades para espacios públicos: juegos, obras efímeras, lúdicas, flotantes... y en 1998, Guadalajara organiza una exposición retrospectiva de sus obras a lo largo de la calle Mayor.