Un vecino derriba la Ermita de los Remedios de Pastrana

Un vecino ordena el derribo de la Ermita de los Remedios de Pastrana, Bien Especialmente Protegido mientras construía una vivienda privada. • El Ayuntamiento le había concedido la licencia de obra para la actuación únicamente en su finca y tras conocer el derribo, ha iniciado expediente sancionador. • El autor del derribo asegura que llevaba siete años reclamando que el templo se reubicase fuera de la calle que ocupaba cegando su vivienda.


Poco ha podido hacer el Ayuntamiento de Pastrana por frenar este miércoles el derribo de la pequeña Ermita de los Remedios de la localidad y que un vecino ordenó demoler este miércoles a una empresa. Este pastranero estaba realizando unas obras de  ampliación en su casa, en la parcela colindante a la ermita levantada en 1950 y ordenó, según informa el Consistorio, derribar también el templo. Se lo pidió “a una empresa constructora distinta a la que llevaba obras en su vivienda y sin permiso legal alguno”, explican fuentes municipales en nota de prensa, en un episodio que luego ha tenido la réplica por parte del afectado, que dice haber llevado a cabo esta decisión después de años reclamando que el templo había sido levantado ilegalmente y haciendo uso, asegura, de la acción vecinal sustitoria.

Fueron algunos vecinos de la localidad los que dieron la voz de alarma a los representantes municipales en la mañana del miércoles. Las autoridades y los agentes de la Guardia Civil se personaron en el lugar de los hechos y comunicaron a los operarios la paralización inmediata de la demolición: “lo primero que hicimos, mientras nos dirigíamos al lugar, fue localizar a los responsables de esta segunda empresa, exigiéndoles el cese de la actividad en las obras y haciéndoles saber que ese trabajo no contaba con licencia municipal. Acto seguido nos personamos en el lugar aunque lamentablemente ya era tarde para evitar la demolición de la Ermita, por su pequeño tamaño y por haberse emprendido a primera hora de la mañana y de forma alevosa”, ha relatado el alcalde, Ignacio Ranera.

El Ayuntamiento de Pastrana ha iniciado, además, expediente sancionador y asegura que “emprenderá las acciones legales oportunas contra este titular, que de forma unilateral y sin permiso legal alguno, ordenó la demolición de la Ermita de los Remedios localizada al final de la calle de la Castellana, en una finca colindante a la afectada por los trabajos, pero fuera de su propiedad, que en realidad corresponde al Obispado de Sigüenza-Guadalajara”, indican las mismas fuentes.

Según el Ayuntamiento, la ermita tenía la catalogación de Bien Especialmente Protegido por lo que el Obispado de Sigüenza Guadalajara y la Hermandad de la Ermita han interpuesto las correspondientes denuncias contra el vecino en el cuartel de la Guardia Civil de Pastrana. Ambas instituciones estudian emprender también acciones legales contra la empresa constructora que accedió a actuar sin estar facultada para ello en una propiedad distinta a la que era objeto de las obras. Un vecino de Pastrana que responde al nombre de Fernando Jabonero y que en las últimas horas está defendiendo la versión del propietario que ha demolido el templo indica, en cambio, que esta catalogación no es correcta, según habría comprobado en los registros: "es un Bien de Protección Estructural".

La otra versión: "La ermita usurpaba una calle"

El responsable del derribo se ha defendido este viernes en una entrevista en SER Guadalajara asegurando que el episodio ya habia sido anunciado al Ayuntameinto y que lo que ha hecho, en realidad, es ejecutar una acción vecinal sustitutoria para recuperar el dominio público usurpado en los años cincuenta, tras recordarle en numerosas ocasiones al Ayuntamiento que si no derribaba el templo para reubicarlo en otro lugar lo haría él mismo, como al final ha ocurrido. "Esa ermita usurpaba una calle de dominio público".

Según defiende Jacinto Vereda, el templo fue levantado en su día en plena calle, "cegando" las ventanas de su propia casa: "Me la encasquetaron [la ermita] cegándome" y era un proyecto "ilegal" que, a su juicio, "no tiene ningún valor arquitectónico", y asegura que la ley le ampara y que ha estado siete años reclamando una solución al Consistorio. "Yo no he derribado una ermita para hacerme una casa", asegura en referencia a lo que considera "una campaña de descrédito".

En su defensa ha salido también en diversos foros y en una llamada telefónica a este medio el vecino pastranero Fernando Jabonero, que ya en otras ocasiones ha denunciado supuestas irregularidades urbanísticas en el municipio y que en este episodio considera que los hechos no son delito sino que sólo suponen una "infracción administrativa". Añade, entre otros aspectos, que ha comprobado por sí mismo que el Obispado no tiene inscrita la ermita en el registro de la propiedad y que la hermandad religiosa no tiene personalidad jurídica para denunciar.

El alcalde dice que serán "inflexibles"

El vecino que llevó a cabo el derribo, Jacinto Vereda, únicamente “había solicitado al Ayuntamiento la licencia de obra para la actuación en la finca de su propiedad” y “una vez se conocieron los resultados del estudio arqueológico correspondiente al solar” el consistorio concedió el permiso “válido única y exclusivamente para  la  finca de titularidad privada”, señala, en cambio, el comunicado del Ayuntamiento, que entiende que “se ha producido un atentado contra el patrimonio histórico, cultural y religioso de la villa”.

Estas fuentes advierten que desde el consistorio serán “inflexibles contra todos aquellos que atenten contra el patrimonio. Además, tanto el Obispado de Sigüenza-Guadalajara, como la Hermandad y el propio Ayuntamiento nos hemos comprometido a devolver la Ermita de los Remedios a su estado original”, asegura Ranera.

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