Trece retratos reales presiden el Pleno

La exposición 'Retratos reales' exhibe al público la colección de patrimonio mueble más importante de la ciudad. • Incluye trece retratos, los más antiguos de 1746. • El último, inaugurado este lunes, es el retrato de Felipe VI, obra del pintor Fernández-Galiano, íntimamente ligado a Sigüenza. • Organizada por el Patronato de Cultura, estará abierta al público hasta el 31 de octubre.


Con motivo de la aclamación de Fernando VI (1746) como rey, el entonces concejo de Guadalajara compró para su patrimonio los retratos del monarca y su esposa en la Corte. Se desconoce quién fue el artista aunque se baraja que el óleo pudo salir, quizás, del taller de Louis-Michel van Loo, pintor de cámara de Felipe V. Además de la compra del cuadro de Fernando VI se trajeron en préstamo a Guadalajara otros retratos que por tradición, se exponían durante tres días con sus noches –con la ayuda de unas luminarias- bien, en la balconada del Consistorio; bien, sobre unas gradas provisionales que se levantaban a propósito de estas ceremonias reales en las plazas delanteras del Palacio de los Duques del Infantado y de Santa María. Eran días de fiesta y de júbilo, que anunciaban la ‘buena noticia’. 

Toda esta historia explica por qué hoy es posible que el Ayuntamiento posea y exhiba hasta el 31 de octubre una colección de trece retratos reales. Desde Fernando VI a Felipe VI, el último, que el Ayuntamiento ha comprado al pintor Eduardo Fernández-Galiano, íntimamente vinculado a Sigüenza y que ya realizó el de Juan Carlos I para el Ayuntamiento de la Ciudad del Doncel. Este medio ha preguntado por el precio del cuadro y no ha obtenido respuesta del Consistorio (*).

Inaugurado este lunes, con la presencia de casi todos los concejales y el exalcalde Bris, entre otras personalidades, Felipe de Borbón preside ya el Pleno municipal vestido con traje gris, un tanto desdibujado a propósito porque el autor "quería reflejar transparencia”. Por eso, únicamente sobresalen el rostro y las manos, “la parte carnal”, añadió, asegurando que “será un magnífico rey”.

También aparecen tres líneas que configuran un cubo, representativas de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial”. Se aleja así de los retratos cortesanos pero Fernández-Galiano lo hace a propósito: “la historia de la monarquía es también la historia de España y quería romper esa historia proponiendo un rey actual” que identifica con “revolución”. 

Los cuadros han sido colocados en las paredes del Salón de Plenos del Ayuntamiento aunque con bastante dificultad, admitía el comisario de la muestra, el técnico municipal de Patrimonio, Pedro José Pradillo, porque esas paredes no resultan, en efecto, el mejor marco para exponer óleos. “Por eso no siguen un orden cronológico”, explicó. Más allá de la dimensión artística de la exposición, figura la dimensión simbólica. La muestra, la mejor colección de patrimonio mueble que posee la ciudad de Guadalajara, supone “cumplir con una tradición secular”, reconocía Román.  En la “casa de todos”, en “esta república de hombres buenos”, el viaje pictórico arranca con Fernando VI, rey de España entre 1746 y 1759 y su mujer, Bárbara de Braganza, reina consorte entre 1746 y 1758; y prosigue con Carlos III (1759-1788) y su mujer, la reina María Amalia de Sajonia. También están en esta colección Carlos IV, rey entre 1788 y 1808 y su mujer, la reina María Luisa de Parma. Todos ellos, óleos sin pintor identificado, hasta el de Fernando VII, el “peor ejemplo de los Borbones”,   obra de Carlos Blanco fechada en 1808.

También figura el óleo que Antonio Mata realizó en 1843 a Isabel II, reina de España enre 1833 y 1868 así como la litografía que Julio Donon realizó de Amadeo I de Saboya, rey apenas tres años –de 1870 a 1873-. Falta su esposo Alfonso XII pero no su joven esposa, la reina María de las Mercedes de Orleáns, monarca por un año (1878), el mismo en que se casó y falleció.

El sevillano Manuel Ojeda y Siles realizó este cuadro pero lo que hoy se expone es la emulsión fotográfica que efectuó del óleo el fotógrafo C. Otero –una de las más antiguas que se conservan en el ayuntamiento y en los centros oficiales de la ciudad-. También figura su segunda mujer, Mª Cristina de Habsburgo-Lorena, reina consorte entre 1879 y 1885 y reina regente, entre 1885 y 1902 (el óleo es anónimo) y madre de Alfonso XIII, que también falta en la colección, a causa de los “turbulentos episodios ocurridos al final de su reinado”, escribe Román en el tríptico de la muestra, que alude también a la “falta de documentos gráficos de estas obras y de cualquier otra referencia que impoide conocer su categoría artístico y el alcance de la pérdida”.

La exposición finaliza con el retrato, ya más moderno, que el pintor Juan Francisco Toro de Juanas realizó a Juan Carlos I en 1995, 20 años más tarde de su llegada al trono –ha sido rey entre 1975 y 2014-. 

“Es una magnífica colección, orgullo de la corporación” y con la que “manifestamos nuestra lealtad al estado constitucional y honramos a la monarquía”. Fernández-Galiano aprovechó su intervención para cerrarla con una reivindicación -“la aportación de las administraciones públicas en el arte es absolutamente necesaria, pero tenemos que conseguir que la iniciativa privada lo apoye también”- y una broma: “Si tengo que hacer el retrato de Leonor no me fijaré en la estatua del Museo de Cera”.


(*) El alcalde, Antonio Román, hizo público el precio del cuadro -3.500 euros más iva- a preguntas del Grupo Municipal de IU en el Pleno del viernes 31 de octubre, el mismo día que finalizaba la exposición.  

 

 

 

Artículos Relacionados