Almadrones celebra el regreso de las copias del Apostolado

La localidad acogió la recepción de los cuadros pintados en Córdoba, con las imágenes que originalmente pintó El Greco y que estuvieron en su iglesia hasta la guerra civil, en que partieron hacia diversos puntos. • El grupo comarcal Fadeta ha colaborado en este proyecto.  Los cuadros serán exhibidos durante dos meses en Guadalajara capital.


Almadrones vivió el pasado sábado un momento muy especial. En su iglesia parroquial fueron presentadas las réplicas de nueve cuadros pintados originalmente por El Greco y su taller entre los años 1610 y 1614. Los originales de este Apostolado, que colgaron durante siglos en lo alto de los muros del presbiterio, desaparecieron durante la Guerra Civil, en un expolio del que recientemente daba cuenta la historiadora alcarreña María Lara en una conferencia sobre el pintor cretense ligado a Toledo.

En un acto entrañable, al que acudieron buena parte de los vecinos del pueblo, a todos los que hablaron se les quebró en algún momento la voz, porque de la única manera en la que se lo puede permitir ahora un pueblo pequeño como es Almadrones, los ‘hombres feos’, como siempre fue conocido el Apostolado por los lugareños, habían vuelto al pueblo casi ochenta años después.

Tomó la palabra el que ha sido uno de los artífices del proyecto Luis Miguel Sanz, alcalde de Almadrones. Sanz agradeció la implicación del grupo de desarrollo comarcal, Fadeta, y de otras muchas personas, sin cuya colaboración, el regreso, siquiera de las imágenes del Apostolado, a Almadrones “no sería una realidad”.

El regidor fue introduciendo sucesivamente a Don Álvaro Ruiz, párroco local, “que nos ha dado todas las facilidades que le ha sido posible”, a Ricardo Barbas, arqueólogo guadalajareño que, junto al propio Sanz, ha sido “valedor principal del proyecto”, y a Ángel Cuesta, vocal de Fadeta, que acudió al acto en representación del grupo. Especialmente conmovedor fue el momento en el que tres de los mayores del pueblo tomaron la palabra para compartir con los presentes sus recuerdos y su emoción al volver a ver las imágenes en la Iglesia.

Exposición en Guadalajara capital

Después de su presentación en Almadrones el pasado sábado, los cuadros iniciarán ahora un periplo con motivo del IV Centenario de El Greco, que comienza en la capital de la provincia, donde permanecerán durante casi dos meses en las sala de exposición multiusos de la Diputación Provincial de Guadalajara.

Su destino final será, naturalmente, Almadrones. De esta manera la iIglesia local se convertirá en un pequeño centro de interpretación del genial pintor cretense  gracias a la exposición del propio conjunto pictórico,  y a varios paneles explicativos, convirtiéndose en un atractivo turístico más con el que incentivar los indudables atractivos paisajísticos, patrimoniales y naturales de la comarca.

“Desde el primer momento, el Grupo de Desarrollo Rural Fadeta creyó en este proyecto como argumento para dinamizar el turismo hacia la comarca. Su apoyo, junto al del Ayuntamiento de Almadrones, ha sido fundamental para que llegase este día”, afirmaba el pasado sábado en la presentación Barbas. El apoyo de muchos almadroneros, de nacimiento o de corazón, ha reducido el presupuesto del proyecto a 15.000 euros.

La historia de su salida de Almadrones

Según explica Ricardo Barbas, el Apostolado desapareció de la Iglesia de Almadrones entre julio  y  septiembre de 1936. Las milicias entraron en el pueblo por la carretera de Barcelona y convirtieron la Iglesia en almacén. Los cuadros fueron descolgados y trasladados al Fuerte de San Francisco en Guadalajara sin que todavía fuese oficialmente reconocida su autoría. Fue en el año 1944 cuando se dio a conocer el verdadero alcance de esta colección de cuadros del Apostolado.

Los lienzos aparecieron enrollados sobre un armario en el edificio guadalajareño y, al analizarlos, se descubrió la firma y trazos de El Greco. Entonces fueron trasladados al Museo del Prado, donde comenzó su proceso de conservación e inventariado. Una vez terminado, se devolvieron al Obispado de Sigüenza, que decidió ponerlos a la venta, dadas las penurias económicas por las que se pasaba en aquellos momentos de postguerra. Fue así como cuatro fueron adquiridos por el propio estado español, hoy en el Museo del Prado, y los otros cinco, pasaron a colecciones privadas, estando actualmente dispersos en los Estados Unidos.

El Apostolado fue pintado por El Greco y su taller, en la última etapa del artista a comienzos del siglo XVII. Los apostolados tuvieron una gran demanda sobre todo durante el siglo de Oro español, y eran encargados principalmente para capillas y sacristías interiores. El Apostolado de Almadrones posee grandes paralelos con el llamado de Oviedo, por dimensiones, formas y colorido.

‘Los hombres feos’ siempre contaron con el cariño y la devoción locales, a pesar de que su autoría hubiera quedado difuminada por el tiempo. Antes de la Guerra Civil, ninguno de los historiadores provinciales que habían pasado por Almadrones se percató de su valor, al estar demasiado altos y enmohecidos por los años.

El proyecto de recuperación

La iniciativa de recuperarlos para Almadrones fue idea del actual alcalde, Luis Miguel Sanz, y de Ricardo Barbas. El proyecto comenzó a gestarse en el año 2010. Inicialmente, la idea fue recuperar los originales. Quedó descartada por su inviabilidad económica. “Fue entonces cuando nos planteamos que, al menos las imágenes, volviesen a la iglesia. Pensamos entonces en cómo reproducirlas, optando en última instancia por las réplicas pictóricas”, cuenta Barbas.

Los cuadros los ha pintado un artista de renombre que ya ha llevado a cabo proyectos similares en otros lugares: Clemente Rivas. El pintor cordobés está especializado en pintura religiosa, desarrollando su labor en los obispados de Sevilla y de Córdoba.