Los tapices flamencos ya han vuelto a Pastrana

Las valiosas obras regresan a la Colegiata tras su restauración y su periplo por todo el mundo, desde El Infantado y Toledo hasta Bélgica, Portugal y EEUU. • El renovado museo que acogerá las piezas sigue en obras, aunque a punto de rematarse, sin que haya todavía fecha para la inauguración.


Ya están en casa los tapices flamencos de Pastrana. Si salieron deteriorados y con un futuro incierto ahora han vuelto como nuevos y después de dar la vuelta al mundo, tras ser exhibidos en lugares tan dispares como el Palacio del Infantado de Guadalajara, Bruselas o Estados Unidos.

La noticia, confirmada por el Ayuntamiento de Pastrana, ya está corriendo como la pólvora por las calles de Pastrana, donde vuelven a acoger una de las joyas de su patrimonio eclesiástico, estos tapices que representan diferentes escenas de la toma de las plazas del Norte de África.

Pese a todo, el público no puede ver todavía los tapices en Pastrana. Custodiados por la Iglesia, siguen a la espera del final de las obras del futuro museo para poder ser expuestos. En apenas unas semanas serán rematados los trabajos que se han llevado a cabo a lo largo del último año y que cumplen los plazos previstos, de modo que en breve serán definitivamente colgados los enormes tapices que los guadalajareños ya pudieron ver en el Infantado en la primavera de 2010.

Desde aquella fecha, la primera vez en que fue posible admirar la restauración de unos tapices muy deteriorados, tejidos en el siglo XVII, y cuyo periplo en los últimos meses ha sido sorprendente. Estuvieron en Bruselas, capital del país donde fueron restaurados y han parado en Madrid, Toledo, Lisboa y en los últimos meses también en Estados Unidos, con una gira que les ha llevado por ciudades como Washington, Dallas, San Diego y Salem, dentro de la gira de una exposición titulada ‘La invención de la gloria. Don Alfonso V y los tapices de Pastrana’.

El Museo Parroquial de los Tapices ubicado en la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción sigue en obras, aunque a falta de los últimos remates. El Ayuntamiento ha tenido una reunión reciente con el Obispado, aunque de momento no hay ninguna fecha para la inauguración. Será por entonces cuando se celebre por todo lo alto la vuelta a casa y la exposición en los renovados aposentos. Además de los tapices, las obras más preciadas de este espacio, hay también tallas, pinturas, ornamentos litúrgicos, pergaminos, orfebrería y sepulcros del siglo XVI.

Cabe recordar que la restauración de los tapices fue liderada por la Fundación Carlos de Amberes y costó 330.000 euros. Los trabajos se llevaron a cabo en la localidad belga de Malinas, donde están los prestigiosos talleres de Witt.