¿Qué pasará con el ‘Retablo Arriacense’?

El cronista oficial de la provincia, Antonio Herrera Casado, alerta sobre el futuro del mural que Víctor de la Vega pintó en 1977 por encargo de La Caja. • El historiador ha enviado una carta a Diputación para promover un “rescate” y la exhibición pública de la obra de arte, que deberá salir de la torre del otro lado de la A-2, puesta en venta por La Caixa.  La Fundación Cajasol, propietaria de los cerca de mil cuadros de Caja de Guadalajara, entre ellos el Retablo y la colección del arriacense Alejo Vera, busca un centro de exposiciones en el centro de la ciudad.  “No vamos a vender obras ni a dejarlas almacenadas”, aseguran desde Sevilla ante los temores despertados.


El cronista oficial de la provincia, Antonio Herrera Casado, ha alertado del destino que podría correr el ‘Retablo Arriacense’, un mural con referencias provinciales que en 1977 encargó Caja de Guadalajara y que ha presidido su sala de juntas hasta ahora, tanto en su sede del centro como más recientemente en la torre del otro lado de la autovía, puesta ahora en venta por La Caixa, que absorbió a Banca Cívica, resultado a su vez de la fusión hace dos años de la Caja y Cajasol. “Es una de las esencias que no debe perderse”, advierte el historiador, que ha recibido numerosos respaldos a su iniciativa en las redes sociales y que ha enviado una carta a la presidenta de Diputación, Ana Guarinos, para que tome cartas en el asunto.

No es un cuadro cualquiera, según defienden quienes reclaman que no salga de Guadalajara y que su destino sea la exhibición al público con independencia de las operaciones que la actual propietaria del edificio, La Caixa, lleve a cabo en el marco de la venta del inmueble que quedará desalojado casi en su totalidad en los próximos días.  

Más allá del valor artístico del mural, está el valor simbólico y el origen de esta alegoría de motivos provinciales. Pero es que, además, esta obra de arte constituye la punta de iceberg de todo el patrimonio pictórico de la antigua Caja: hay más de mil cuadros con la misma situación indefinida, dependientes de la Fundación Cajasol (que se hizo cargo de la obra social, tras el acuerdo de fusión que dio lugar a Banca Cívica). Entre los depósitos se encuentra una colección de pinturas del importante pintor Alejo Vera, nacido en Viñuelas.

Cultura EnGuada ha contactado con el cronista oficial, con Diputación, con La Caixa y con Cajasol para intentar despejar estas incógnitas. Es la entidad andaluza la que tiene la última palabra, porque el patrimonio de La Caja pasó a su propiedad tras la fusión de 2011. Y la intención, según aseguran desde su departamento de Comunicación, es retomar la actividad cultural en Guadalajara haciéndose con un espacio en el centro de la ciudad donde mantener una exposición permanente y disfrutar de otras salas para actividades (exposiciones temporales, también, aunque igualmente talleres o conferencias) de Cajasol en esta provincia. Ahí podría ir el Retablo, si no hay impedimentos técnicos. Aunque también se estudiaría cualquier otra propuesta institucional que, subrayan, no ha llegado hasta sus despachos.

El destino del 'Retablo'

Siempre según los detalles que traslada el cronista oficial de la provincia, el ‘Retablo arriacense’ fue encargado en 1977 por la Caja de Ahorro Provincial de Guadalajara al pintor conquense. “El destino de esta obra monumental, preciosa, que muy pocas personas han podido ver, era el Salón del Consejo de la entidad”, primero en la céntrica sede de la Calle Topete (actual sede de la Junta) y más tarde en la última planta de la torre de La Caja, junto al Centro Comercial Ferial Plaza, al otro lado de la A-2. Ahora el edificio será desalojado el día 30 de este mes, salvo un par de espacios, entre ellos la sala de juntas donde se encuentra el retablo, ya que, según ha podido saber este medio, La Caixa desplazará sus oficinas centrales al centro de la ciudad, al Jardinillo y en la esquina donde precisamente estaba la antigua sede de La Caja.

“Convendría actuar con celeridad antes de que pueda haber traslados de esta obra y luego sea difícil, si no imposible, rescatarla”, ya que “pertenece, no solamente a los impositores que la hicieron posible con sus ahorros, sino a la provincia de Guadalajara en suma”, ha prevenido Herrera Casado, que recuerda que la obra fue costeada con los beneficios obtenidos de la gestión de los ahorros de los impositores guadalajareños de esta firma ahora desaparecida, o más bien absorbida.

Carta a la Diputación

Entre las propuestas del cronista se encuentra que alguna de las instituciones guadalajareñas realice las gestiones oportunas para que el cuadro tenga una exhibición pública, a diferencia de lo que ocurre ahora. Y concreta: “Lo lógico (y más en este año de celebración de su Segundo Centenario) es que fuera la Diputación Provincial quien liderara esta actuación”.

No sólo lo dice en el foro público que se ha abierto en la red social Facebook, sino que también ha enviado directamente una carta a la presidenta de la Institución provincial, Ana Guarinos. “Me he dirigido a ella dándola a conocer el tema, explicándole antecedentes, méritos del cuadro y situación actual y rogándole que actúe”, comenta a Cultura EnGuada, que también está a la espera de respuestas desde Diputación, de quien estamos a esperas de una reacción desde inicios de semana.

Además de la problemática de la propiedad del cuadro, Herrera Casado también alerta de algunos aspectos técnicos: la sala en la que se colgó el mural “estaba muy iluminada” y esa abundancia de luz “puede dañar al cuadro”, aunque el cronista dice limitarse a “señalar el problema” y recuerda que no está entre las funciones que se pueda atribuir “la solución”, que “la tienen que aportar los responsables de cada área administrativa o política”.

Los apoyos

El grupo abierto en Facebook con esta reclamación cuenta con más de 220 miembros, algunos de los cuales ya han expresado abiertamente su respaldo. “Compartimos el sentir y reclamo de Antonio Herrera Casado, nuestro ‘Retablo’ debe estar o bien en la Diputación o bien en el museo provincial, ahora que el Palacio del Infantado se destinará casi en su totalidad a museo”, han asegurado públicamente desde la Asociación de Guías.

También otro hombre de letras con infinidad de artículos y libros sobre la provincia, José Serrano Belinchón, se ha sumado a la causa y alerta del “riesgo” de que el cuadro “acabe desapareciendo entre las pertenencias de la Supercaja donde se ha incluido la extinta Caja Provincial de Guadalajara a la que pertenecía”. Y señala como ubicación “el Museo Provincial, por ejemplo”.

Herrera Casado también ha añadido como nota complementaria a esta discusión que el ‘Retablo Conquense’ pintado por el mismo autor en 1987, una década después del guadalajareño, se encuentra expuesto actualmente en las dependencias de la Diputación de Cuenca, “en el lugar de mayor visibilidad”, en un acto que es “un lujo que han sabido mantener”.

Cajasol tiene la última palabra

Aunque todas las miradas se han dirigido inicialmente a La Caixa, quien tiene en sus manos el destino de esta obra y de toda la colección artística de Caja de Guadalajara es la Fundación Cajasol, más propiamente llamada Monte de Piedad y Caja de Ahorros San Fernando de Guadalajara, Huelva, Jerez y Sevilla, tras la fusión entre la entidad alcarreña con la andaluza en 2011. En el acuerdo adoptado entonces quedó no sólo la absorción de este patrimonio, sino el compromiso por parte de las autoridades financieras andaluzas de consignar el 7% del presupuesto de la obra social de la firma para actividades en la provincia de Guadalajara, un aspecto que a todas las luces ha sido incumplido en los últimos tiempos.

El departamento de Comunicación de Cajasol es tajante al analizar el asunto. En primer lugar, no ha llegado hasta las dependencias sevillanas ninguna propuesta concreta de cesión del ‘Retablo Arriacense’. La idea, en principio, pasa por estudiar las opciones de exposición de este cuadro ante el público en general. Una de las alternativas pasa por hacerlo en el edificio que buscan para radicar un museo permanente y una serie de espacios para su actividad cultural en Guadalajara; el otro, que no descartan, la posibilidad de una donación, que en todo caso tendría que recibir su visto bueno en el patronato y que, para ello, debería contar con una propuesta sólida por parte de alguna voz autorizada.

“En Cajasol no tenemos la intención de vender obras ni de que queden almacenadas”, mantienen los andaluces. “El compromiso de Antonio Pulido [el presidente de la Fundación] es seguir apostando por el arte”, aun cuando reconocen que la actividad en Guadalajara está “adormecida” por una serie de contratiempos.

Otros mil cuadros

Es la Fundación Cajasol la que tiene en su poder también los otros más de mil cuadros que la Caja tuvo en propiedad a través de los concursos nacionales que cada año convocaba y de otras vías de adquisición. En este patrimonio constan firmas que luego han estado ligadas también a la firma BMW, con gran prestigio en los círculos artísticos, así como varios cuadros del guadalajareño Alejo Vera (1834-1923), un pintor romanticista de categoría nacido en Viñuelas y que da nombre por ejemplo al instituto marchamalero. Precisamente la Caja le edito un catálogo de lujo en 2010 para divulgar la importancia de su obra.

Entre las labores que llevan a cabo en la Fundación en estos momentos se encuentra la recopilación de las obras que estaban dispersas por las antiguas oficinas que ahora han quedado rotuladas con el logo de La Caixa. Y, a la vez, avanzar en la programación cultural para Guadalajara, para responder a su compromiso de 2011, y buscar un espacio de referencia en el centro de la ciudad.

“El problema ahora mismo pasa por conseguir un edificio. Nuestra filosofía es tener un espacio céntrico”, subrayan en su departamento de Comunicación, donde recuerdan que la entidad cuenta con “una colección de arte de las más importantes de España” y que realizan exposiciones y ceden fondos temporalmente a otros agentes culturales en una actividad normalizada que pasa, en parte, por sus sedes de las diferentes capitales provinciales.

Personajes y monumentos de la provincia

El ‘Retablo Arriacense’, parte visible de toda una readaptación de un gran patrimonio artístico a partir de las operaciones financieras vividas en la antigua Caja, tiene la intención de salir de la torre, aunque la decisión todavía no está tomada, según mantienen en Cajasol.

Hasta ahora tampoco el público había tenido opción de conocer este mural del pintor conquense Víctor de la Vega, que mide 3,46 metros de ancho por 1,77 metros de alto.

En esta composición de carácter alegórico se encuentra representada una comitiva de Mendozas que camina a pie y a caballo hacia Hita o un retrato de Martín Vázquez de Arce, el Doncel, a la manera en que está su escultura funeraria en la Catedral de Sigüenza, obra del artista Sebastián de Almonacid, quien a su vez también aparece en el cuadro, capturado manos a la obra. No es el único creador de la tierra: también el Arcipreste de Hita aparece escribiendo, previsiblemente su ‘Libro de Buen Amor’.

El cardenal Mendoza, la princesa de Éboli o el cronista Francisco Layna Serrano son algunos de los personajes incrustados en esta estampa donde también se encuentran emblemas naturales como el Pico Ocejón, el Barranco de la Hoz y las Tetas de Viana y numerosos monumentos como la Catedral de Sigüenza, los castillos de la ciudad de El Doncel, de Torija y de Galve, además de unas colmenas de miel y un largo etcétera de referencias al paisaje de las cuatro comarcas. La poliédrica composición está coronada por el escudo provincial.