Paisajes de Trillo de todos los colores

Más de medio centenar de artistas llegados de puntos de todo el país como Valencia o Toledo  participan en esta edición. • Los pintores relatan su experiencia y los motivos que les han llevado a escoger unas escenas y no otras de la localidad.


Cincuenta y tres pintores venidos de toda España, entre los que según los propios concursantes estaban algunos de los mejores artistas contra el cronómetro el país, han retratado durante este sábado los rincones del pueblo ante la mirada curiosa de los lugareños, que recorrían las calles  para descubrir como el blanco de los lienzos acababa por reflejar la esencia de Trillo, según los artistas. El día les ha acompañado hoy, puesto que el mercurio no ha pasado de los 27 grados, ni siquiera en el momento de entregar sus lienzos terminados a la organización a partir de las 17 horas de la tarde.

En la Plaza Mayor se puso a pintar María Angeles Montero, de El Casar. Se enteró del concurso por internet, en las páginas habituales que consultan los pintores a contrarreloj. “Había participado en alguna ocasión anterior,  pero lo dejé. Hoy soy la hija pródiga, empeñada en terminar mi cuadro”, decía a eso de las once de la mañana. Eligió como motivo la puerta de la  casa del cura, sus magníficas dovelas de piedra y las plantas de un verde intenso que hay en el portal. María Angeles es modesta. “Conozco mis posibilidades, y no creo que vaya a ganar”, decía.

Jaime Calvo, de Guadalajara, trabajó a unos metros de ella en una panorámica de la calle Mayor con el Ayuntamiento al fondo, utilizando la técnica del collage.  “Me gusta pintar, utilizando cartones y maderas, sitios abiertos”, decía. El año pasado su cuadro ya tuvo premio, y en este,  “tengo de nuevo la ilusión de ganar”.

Agotando el tiempo

José Antonio Campos, de Valencia, eligió esa misma perspectiva, pero desde otro ángulo, y con otra técnica, igualmente original. “Parto de un dibujo en sepia al que aplico betún de Judea. Cuando lo tengo perfilado, añado color, para darle vida, y los puntos de luz”, explicaba. El levantino decía que apura al máximo el tiempo. Siempre estoy pintando, hasta el último minuto.  Con respecto al día, fresco y a veces gris en la mañana, él lo prefería. “No hace calor, así que mejor”, remachaba. 

La artista china Miaou Tuu  eligió, como su pareja, la vera del río para pintar, en la calle Jardines, pero por el frescor. Confeccionó su cuadro partiendo de la foto de una polaroid, actualizándolo mediante la observación. “Es la tercera vez que concurso en Trillo. Me gusta el paisaje”. La pintora, que vive en Madrid, se decidió por su motivo debido a la luz que le vio en la mañana, nada más llegar. No tenía ninguna otra pretensión que la de participar. “Solo estoy pintando un cuadro que me gusta”, decía.

Paco Segovia escuchaba a Sade Adu en su iPad mientras se afanaba en terminar su obra. También  venía de El Casar (Guadalajara). No era su primera participación. En 2013 ha elegido un tema urbano. Entre la música y el día, “ideal para mí”, había creado su ambiente perfecto. “Pinto con acrílico, que seca muy rápido. El fresco retrasa el proceso y me deja más tiempo para pensar”, explicaba.

Al pie del río estaba José María Díaz, de Madrid. Se atrevió con el agua, un tema siempre difícil para cualquier pintor. “Siempre es un reto dibujar la corriente, pero aquí hay vegetación que te permite cortar el agua en el cuadro. Hay otros ritmos”, decía esta mañana. El capitalino tenía ilusión por ganar. “En esto hay mucho amor al arte, pero también nos hace falta hacer caja de vez en cuando”, opinaba. Mañana tiene también destino fijado en otro concurso. “Hay que, por lo menos,  amortizar los viajes”, sonreía.

En la Isla de Trillo

Rafael  se emplazó en el entorno de La Isla de Trillo, el mismo lugar donde reses, mozos y río se funden en las Vacas por el Tajo. Venía de Las Ventas de Retamosa (Toledo). La de hoy era su primera participación en Trillo. “El pueblo tiene unas vistas increíbles, no tiene desperdicio”, afirmaba. Eligió esa, por el formato de cuadro que ha pintado, apaisado. Tampoco se veía ganador. “Me falta mucho todavía. Lo veo muy lejos”, terminaba.

Antonio Cerrato, de Madrid, se enteró del concurso por la prensa y por amigos. La de hoy ha sido su primera participación en Trillo. “El pueblo tiene unos parajes magníficos y calles inclinadas que le dan unas perspectivas increíbles al caserío. Me gusta mucho el movimiento del agua, y espero poder lograr el cuadro que quiero. Vengo con ánimo de ganar algún premio, pero a veces los cuadros no los rematas como quieres, sino como puedes”, decía.  Cerrato se quejó de las nubes. “El calor nos ha respetado, pero el pintor también necesita el sol para buscar el contraste de luces”, terminaba.

Justin Williams pintaba una acuarela mirando al puente sobre el Tajo de Trillo, desde el mismo borde del agua. El inglés comentaba que en Inglaterra no hay esta misma tradición de concursos de pintura rápida que en España.

Un veterano del certamen

Alfonso González Araujo es un veterano de este tipo de certámenes. Ha ganado muchos de ellos. “He elegido este rincón de Trillo porque es una perspectiva muy original, en varios planos, de una mañana a contraluz. Huyo de la horizontalidad y me gustan mucho los temas urbanos”, explicaba. Para el artista la clave es “tenerlo claro desde el principio” y también “la maestría, el oficio”. Ha pintado su cuadro con acrílico, “que es lo que hago últimamente”.

Pedro de Miguel, otro veterano de los concursos, se atrevió con otro de los emblemas de Trillo, la cascada del río Cifuentes. “Es difícil, me está volviendo loco”, reconocía. El rincón elegido estaba lleno de contraluces de diferentes intensidades. “Mi pintura es más abstracta,  y los concursos buscan más lo figurativo, pero tengo ilusión por ganar”, terminaba.

Raúl Martín ya concursó el año pasado.  Venía desde Hontoba. Eligió el mismo motivo del río Cifuentes que en 2012, pero desde otra ubicación. A las doce de la mañana tenía todo el cuadro manchado, y seleccionadas las luces. Estaba empezando a rematar su obra. “El día nublado nos ayuda físicamente, pero es malo para los contrastes de luz”, opinaba. El chaval tenía ilusión por llevarse algún premio, “pero sé que está difícil, hay mucho nivel”.

Yolanda Valero, de Cifuentes, eligió la desembocadura en el Tajo del callejón de la Plazuela de la Vega. “Me ha gustado la carretilla de leña que había en el restaurante Casa David. Con esa leña se cocinan luego las carnes a la brasa de fama comarcal que hace Rafael Batanero. “Y tenía que pintar el río. Pintar en Trillo, ser de Cifuentes, y no reflejar el agua, me parecía un pecado”, terminaba. Yolanda vino acompañada de su hijo, que estudia Bellas Artes.


Los premios

El pintor chino Rao Jiz Zhoug resultaba ganador del primer premio de este XII Concurso de Pintura rápida de Trillo, tras el fallo que daba a conocer el jurado a última hora del domingo. El pequinés, afincado en España desde hace trece años, y más concretamente en Madrid, lleva ya unos años acudiendo con regularidad a pintar a la ribera del Tajo en los sucesivos certámenes trillanos. Anteriormente, alguno de sus trabajos ya había sido seleccionado por el jurado de Trillo entre los mejores. Esta vez ha sido la primera que el artista oriental se ha hecho con el primer premio. Rao está en racha. La semana pasada ganó el segundo premio en Riaza (Segovia). No mucho antes, en Burgos, ganó un accésit. “Me gusta pintar la naturaleza, me siento muy cómodo en Trillo”, explicaba después de ganar. El chino afirmó que siempre ha estado ligado a la pintura, de una u otra manera. “Desde niño, dibujo para trabajar”, comentó. El vencedor afirmó también haber aprendido mucho de sus clases con pintores españoles, a los que “les estoy muy agradecido”. Eligió como motivo las verdes choperas del cauce del Tajo, que representó de manera soberbia en sólo ocho horas.

Sergio del Amo, en la víspera de su treinta y un cumpleaños, se hizo con el segundo premio, después de que en la edición del año pasado ganase, con lo que el joven artista alcarreño encuentra una gran inspiración en los paisajes trillanos. “Está claro que en Trillo gusta mi pintura. El pueblo es un sitio muy bello para pintar”, decía. Al igual que en 2012, Del Amo ha pintado el agua. “Me llaman poderosamente la atención los verdes del Tajo y la luz del verano. Cuando hace tanto calor en Guadalajara, llegas a la vereda del río, que emana frescor, y sorprende el contraste. Eso es lo que trato de pintar, esa sensación de alivio que sale del agua”, añade. Sin embargo, el pintor reconocía que cuanto más viene a Trillo, más rincones hermosos encuentra: “Es un sitio para pintar mucho y durante mucho tiempo”. Con modestia, Sergio reconocía que fuera de los premios se quedaron cuadros excelentes, “que hubieran podido ganar tranquilamente”. En cualquier caso, el ganador calificó al jurado como “muy profesional”. Por encima del tema, “valoran que, pintes lo que pintes, lo hagas bien”.

El primer premio de acuarela fue para Javier Torices, venido de Navalcarnero, Madrid, a quien el día fresco de La Alcarria, le vino “genial”. “Han caído cuatro gotas a mediodía, y me he tenido que meter debajo de la marquesina del autobús para preservar mi acuarela. Salvo ese pequeño detalle, lo demás, perfecto”, decía. Había elegido para pintar un rincón muy particular de la Plazuela de la Vega. Lo seleccionó porque la composición que buscaba era muy rectangular y alargada. “Al meter toda la carga de composición a la derecha, la imagen que he elegido, funcionaba bien al contraluz”, explicaba ayer. Era la segunda vez que concursaba en Trillo. “El pueblo es una preciosidad. Hay muchos temas que pintar, de agua, montañas escarpadas…”. Sus pronósticos no fallaron. “De hecho, hablando con mi novia, antes de saber el fallo, yo mismo hubiera dado como ganadores a los que realmente lo han sido”, terminó.

El jurado, presidido por el alcalde de Trillo, Francisco Moreno, lo integraron además tres artistas locales, Mercedes Torres Pérez, Javier Zorrilla Berganza y Javier Bodega Ochaíta, quien además condujo la entrega de premios con su maestría habitual. Estuvieron presentes el alcalde de Trillo, Francisco Moreno, el concejal de pedanías, Teófilo Benito, y la concejala de Cultura, Mayte Blanco, que le daba las gracias a todos los artistas por participar, un total de 53, y a los patrocinadores por haber contribuido a consolidar, un año más, el certamen de pintura rápida de Trillo entre los más sobresalientes de la provincia.

PREMIOS Y CATEGORÍAS

  • Primer Premio: 1.800 euros. Rao Jin Zhoug

  • Segundo Premio: 1.500 euros. Sergio del Amo Saiz

  • Tercer premio: 1.200 euros. Antonio Hernández Pérez

  • Cuarto premio: 1.000 euros. José Francés Anaya.

  • Premio Cantería LEDESMA: 400 euros. María Victoria Moreno Boyano.

  • Premio CASA DAVID: 400 euros. Miguel Torrús García.

  • Premio Montajes y Mantenimientos eléctricos Del Val: 400 euros. Alberto David Fernández Hurtado.

  • Premio ASYCAR: 400 euros. Raúl Valero Barrios

  • Premio IOAN MARCEL RADU: 200 euros. Jaime Calvo Izquierdo

  • Premio DAVID CANALEJAS NIETO : 100 euros. Queda desierto

  • Premio Balneario Carlos III: Un fin de semana para dos personas en régimen de pensión completa en el balneario de Trillo. Lola Saelices Santos

  • Primer Premio Acuarela: 800 euros. Javier Torices

  • Segundo Premio Acuarela: 400 euros. Justin Williams

  • Premio Juvenil: 350 euros. Optaron a este premio jóvenes de entre 13 y 17 años, ambas edades incluidas. Silvia Martín Villareal.

  • Premio Infantil: 150 euros en material de dibujo y pintura. Tomaron parte niños de hasta 12 años (inclusive), siendo libre, tanto los materiales como la técnica. Paula Henche Ochaíta.