El Museo Francisco Sobrino, empantanado otra vez

El Ayuntamiento rescinde el contrato con la constructora Obras Coman, que asume que continuar la obra supondría "pérdidas económicas". • Falta por construir un 30% del Museo y apenas sí se han ejecutado un 3% de las mejoras ofertadas. • El presupuesto total del Museo es de 1.249.622 euros, de los que se han pagado 777.601 euros. • Ahora, se redactará un nuevo proyecto con lo que queda por ejecutar, 333.861 euros, y se licitará la obra aunque no se puede adjudicar hasta que no se resuelva el expediente de resolución con Obras Coman. • El PSOE critica que la obra se encarecerá un 60% sobre el presupuesto inicial.


El Ayuntamiento rescinde el contrato con Obras Coman, que construía el Museo Francisco Sobrino, porque la obra no ha finalizado tras los dos meses de prórroga que pidió la constructora. Queda un 30% de la obra por ejecutar, más de 300.000 euros, y casi un 98% de las mejoras que la empresa ofertó, que suponen 274.670 euros más.

El teniente de alcalde, Juan Antonio de las Heras, ha explicado en rueda de prensa que Obras Coman admitió el pasado 3 de julio que la construcción de este Museo es una obra "inviable" y que, de seguir con ella, supondría "pérdidas económicas" para la empresa. Obras Coman habría pedido una solución "amistosa", según De las Heras, pero "no puede ser" porque "el Ayuntamiento también sufrirá perjuicio económico". No sólo se perderán los 274.670 euros equivalentes a las mejoras ofertadas por Obras Coman sino que además se tendrá que elaborar un nuevo proyecto con lo que queda pendiente por ejecutar.

Así las cosas, en Junta de Gobierno, el Ayuntamiento ha decidido iniciar un expediente de resolución que estima estará resuelto "en tres meses", según valoraciones de los técnicos municipales. Hasta entonces, se podrá redactar el nuevo proyecto, sacar a licitación un nuevo concurso pero no adjudicar.

El Ayuntamiento valorará "los daños y perjuicios" que ocasiona esta paralización de la obra. Además de incautarse la fianza (50.466 euros), estudian pedir incluso la diferencia de gasto entre el nuevo proyecto y lo ejecutado.

El 22 de mayo, el Museo Francisco Sobrino que se construye en las antiguas naves del Matadero, tenía que estar listo pero la empresa constructora, Obras Coman, pidió una prórroga de dos meses para terminarlo. Esos 60 días de plazo han terminado y la obra sigue a medias. Sólo se ha construido el 69,96% de todo el Museo y apenas un 3% de las mejoras que ofrecía la constructora y que fue, según ha reconocido el teniente de alcalde, Juan Antonio de las Heras, lo que decantó a la Junta de Gobierno para adjudicar la obra a la citada empresa. Hasta ahora, se han consumido 777.601 euros del coste total del Museo que asciende a 1.249.622 euros. Quedan por ejecutarse 333.861 euros.

De las Heras ha reconocido que las obras iban "lentas" pero que "lo que está acabado, está muy bien hecho".


PSOE: "LA OBRA SE ENCARECERÁ UN 60%"

Los vecinos de Guadalajara tendrán que pagar al menos un 60% más de lo presupuestado inicialmente para la construcción del museo Francisco Sobrino, según ha denunciado el PSOE: el coste de la obra pasará de 1,2 millones a cerca de 2 millones de euros. Y la causa de este encarecimiento sería, según la oposición, "la permisividad de Román hacia la empresa adjudicataria durante varios años, hasta que no le ha quedado otro remedio que rescindirle el contrato".

La portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Guadalajara, Magdalena Valerio, considera que la rescisión irremediable del contrato con la empresa que debía construir el museo Francisco Sobrino es “la última muestra hasta ahora de la pésima gestión de Román, que últimamente acumula un fiasco tras otro, cuyo principal exponente ha sido el desaguisado de los autobuses”. El encarecimiento en un 60% del coste de la obra, según ha explicado Valerio, se debe a que se ha rescindido el contrato con el 30% de las obras pendientes de ejecutar y el 98% de las mejoras ofertadas por la empresa sin realizar, a lo que debe sumarse ahora el pago de honorarios a la Dirección de Obra por el informe de valoración económica del estado del proyecto, la redacción de un nuevo proyecto y el abono del equipamiento del edificio y otras cuestiones que también están sin hacer.

Con todo ello, una obra que debía costar 1,2 millones de euros pasará a costar casi 2 millones que van a salir del bolsillo de todos los vecinos y vecinas de Guadalajara, y todo por la gestión relajada, por la permisividad de Román hacia la empresa contratista”, ha afirmado la portavoz socialista.

Valerio también ha criticado que “en el momento de adjudicarle la obra del museo, el Ayuntamiento de Guadalajara ya tenía conocimiento de diligencias de embargo a esa empresa en diferentes juzgados por deudas e incumplimientos con subcontratas en otras obras realizadas con anterioridad”. A juicio de la portavoz socialista, estas circunstancias “eran un indicio de las dificultades de esa empresa para cumplir el contrato” y, sin embargo, “fue la empresa elegida de entre 27 ofertas presentadas, por lo que Román tampoco puede alegar que no tenía otras opciones”.

Después de esa adjudicación, “Román y su equipo han consentido que la empresa subcontratara la mayor parte de la obra sin comunicarlo al Ayuntamiento, lo que en teoría era un requisito indispensable para que el Consistorio pagara las facturas al contratista”, ha continuado Valerio. Además, la empresa no presentó al Ayuntamiento un Programa de Trabajo al inicio del contrato, pese a estar obligada a ello. Ambos incumplimientos de la empresa deberían haber originado expedientes de sanción que, sin embargo, el Ayuntamiento no inició.

Por otra parte, en abril de 2013 la Dirección de Obra hizo llegar al alcalde un informe en el que constaban las dificultades de la empresa, sus deudas con los subcontratistas que al no cobrar abandonaban las obras, y la imposibilidad de que el proyecto estuviera acabado en la prórroga de dos meses que la empresa solicitaba, hasta el 22 de julio de este año, y que Román concedió.

Román y su equipo ocultaron ese informe, mintieron a los medios de comunicación y a la ciudadanía cuando dijeron que la obra acabaría en breve y continuaron con un engaño que ha perjudicado a numerosos autónomos y pequeñas empresas que no han cobrado ni un euro por el trabajo realizado”, ha recalcado la portavoz socialista.

La máxima penalización

Tras los perjuicios ocasionados por la empresa al Ayuntamiento y, en consecuencia, a todos los vecinos de Guadalajara, el Grupo Socialista ha pedido a Román que “deje ya de ser tan permisivo con la adjudicataria y le exija hasta el último euro de penalización por sus incumplimientos”.

A este respecto, Magdalena Valerio ha informado que el Ayuntamiento debe incautar a la empresa los 50.000 euros de fianza del contrato. Además, la adjudicataria debe indemnizar al Ayuntamiento por las mejoras ofertadas y no realizadas, que ascienden a 275.000 euros y el Consistorio debe imponer una sanción que puede alcanzar hasta el 10% del presupuesto total de la obra, es decir, hasta 120.000 euros de penalización. Por tanto, la empresa debería abonar al Ayuntamiento hasta 445.000 euros y “Román no debería perdonarle ni un céntimo”, ha afirmado Valerio.

El equipo de Gobierno responde

El concejal de Patrimonio, Juan Antonio De las Heras, ha respondido a las valoraciones del PSOE sobre el Museo Sobrino y la ha acusado de mentir “descaradamente” sobre la rescisión del contrato: "Es falso que la rescisión del contrato vaya a suponer un incremento de 600.000 euros en el coste de la obra. Para obtener esa cifra, Valerio está incluyendo los 334.000 euros que hay sin ejecutar, pero se olvida intencionadamente de que ya esto ya dispone de crédito presupuestario y asignación de recursos". Lo que sí perderá el Ayuntamiento, como ya quedó dicho al anunciar la rescisión, serán las mejoras ofertadas, valoradas en 274.000 euros, y el coste del nuevo proyecto.

Por otro lado, el concejal de Patrimonio recuerda a Valerio que el Ayuntamiento no puede multar a la empresa, sino que lo que procede es evaluar los daños y perjuicios por parte del Arquitecto Director. Y, en contra de lo insinuado por la portavoz socialista, recuerda que la empresa ganó el concurso de forma lícita y que no ha existido trato de favor alguno. “Simplemente, la mercantil no pasa por su mejor momento económico, y en eso tiene mucho que ver la mala gestión que en su día realizó el PSOE, que ha supuesto la ruina para muchas empresas”.