Artistas de última generación

Cinco mayores de la residencia del Balconcillo exponen en Dávalos cuadros de pintura. • Han realizado versiones de lienzos clásicos, muchos de ellos impresionistas, en una actividad que anima el envejecimiento activo. Los propios artistas reconocen cierto 'vicio' en el arte, conforme van aprendiendo a pintar. La Junta resalta esta exposición como resultado de una práctica en consonancia con el envejecimiento activo.


El otoño de la vida está repleto de paisajes coloristas. O así lo exponen cinco artistas veteranos, de la residencia Amma del Balconcillo, que se han tomado los pinceles a una edad avanzada para conformar una suerte de última generación de pintores de vanguardia de la ciudad. Esta mañana han sido el objetivo de todas las felicitaciones, el reclamo de las cámaras de los periodistas y los protagonistas de la inauguración de una muestra de su obra en la galería superior del Palacio de Dávalos, sede de la Biblioteca Pública.

Lo primero que llama la atención al pisar la exposición es el estallido de colores, habitualmente asociado a lo juvenil. En las versiones que estos pintores hacen de famosos cuadros impresionistas -aunque también de El Greco, de Dalí o del alcarreño Santiesteban- predominan los paisajes y los bodegones, pero hay una asombrosa variedad de temas, técnicas y motivos.

Calles de Pastrana, retratos de familia o pueblos inventados conforman algunas de las escenas que se pueden visitar durante todo este mes, hasta el día 31, y que llevan la firma de Fernanda Morgado, Lorenzo Martínez, Mercedes Nadador, Josefina Hernández e Inocencia Librada, todos en torno a los ochenta años. Una versión bastante ajustada de 'Los jugadores de cartas' de Matisse anuncia la muestra en la biblioteca.

Envejecimiento activo

El acabado técnico, de desigual factura -lo que dice mucho para bien, porque algunos cuadros son realmente interesantes- tal vez resulte lo de menos. Es la obra en marcha, como expresión de una actitud creativa y saludable, el mayor logro.

Es precisamente lo que ha resaltado en la inauguración la secretaria general de Asuntos Sociales, Paloma Leis, que ha asistido a la inauguración, al señalar que estas actividades "fomentan la sensibilidad" y, en el caso concreto de la pintura, "permite descubrir y aprender diferentes maneras de ver la realidad", lo que también es "un estímulo" a todos los niveles, tanto para estos creadores recién nacidos al arte en la tercera edad como para otros que todavía no se han animado y tienen en ellos un ejemplo.

Más que un entretenimiento

¿Por qué pintar? "Para entretenerse", dicen todos. Les rebatimos. Uno se entretiene viendo la televisión, mirando por la ventana, jugando a las cartas... ¿qué tiene de especial? "La tele es lo peor que hay. Con esto estás trabajando y se sujetan los nervios. Esto es un gusanillo y no puedes parar quieto sin él, hasta sueñas con ello", reconoce. "No terminas nunca el cuadro. Vuelves al día siguiente y tienes algo más que corregir", sonríe un exultante Lorenzo, al que ya todos reconocen como "un maestro", según confiesa entre orgulloso y ruborizado.

"Yo no puedo estar quieta, por mis nervios", confiesa Mercedes. Por eso siempre ha realizado manualidades con arte, como el ganchillo o el punto. Ahora se ha lanzado a pintar en diferentes técnicas, desde carboncillo hasta lápices de colores o tela, donde no hay marcha atrás si se comete un error, según indica. "Pintar no es más difícil, sino distinto", asegura comparando con otras de sus habilidades.

Para Nandi, la inauguración ha sido una jornada feliz pero también "triste" porque no han podido acudir sus hijos. Espera que lo hagan a lo largo del mes, porque es una de las artistas con más cuadros colgados en Dávalos. La exposición le ha servido para recordar su llegada a la residencia en 2007, entre lágrimas, porque abandonaba su casa de Alcocer porque su marido estaba enfermo y necesitaba cuidados. Luego en la residencia le dieron ánimos, según dice ella misma, y cuando su esposo falleció, hace un año, encontró en la pintura un entretenimiento que la levanta la moral. "Te alegra y cada día te gusta más. Te lavantas por la mañana, desayunas y estás desenado bajar a pintar".

Lorenzo también confesaba ante el público de la inauguración que jamás pensó que estaría aquí, a los 89 años, en un evento de este tipo. "En mi vida había cogido un pincel". Ahora es un maestro con la paleta de colores y en la vida. Desde la atalaya de su experiencia, aconseja a "los jóvenes que siempre se pueden hacer más cosas y que no se desanimen".

Esta vez les toca presumir. De arte y de jovialidad. Y agradecer las dedicaciones al monitor, Miguel Ángel, que se encarga de su aprendizaje. A buen seguro que mañana mismo comienzan a pintar las obras que podrán colgarse en la próxima exposición.

 

 

Fotos: R.M.

 

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